El resquebrajamiento integral de la sociedad cubana es un hecho palmario, así como la intensidad que van ganando los cacerolazos en la Isla, mediante los cuales los cubanos expresan de forma pacífica su hartazgo contra los apagones. En tal sentido, cacerolazos y apagones crecen en Cuba de forma directamente proporcional y, mientras este martes dos tercios de la Isla estarán a oscuras durante el horario pico nocturno, se reportan protestas en Santa Clara, La Lisa, El Vedado y otros enclaves del país.
Así, la estatal Unión Eléctrica (UNE) pronostica para el horario de máxima demanda de este martes una exigua producción de 1.020MW, que poco puede hacer frente a una demanda máxima de 3.000MW. Con estos números, y "de mantenerse las condiciones previstas", algo que no es posible garantizar con las vetustas termoeléctricas cubanas, el déficit eléctrico será de 2.010MW.
Este panorama está marcado por la desconexión de diez centrales termoeléctricas, ya sea por averías o por mantenimiento. Así, la UNE reportó averías en la planta Antonio Guiteras, el mayor bloque unitario del país, cuyos trabajos de reparación avanzan "sin apresuramientos", informó el periodista oficialista José Miguel Solís en su perfil de Facebook. Están en avería, además, la Unidad 6 de la Máximo Gómez, las unidades 1, 2 y 3 de la Ernesto Guevara de la Serna y la Unidad 2 de la CTE Lidio Ramón Pérez.
Al propio tiempo, se encuentran indisponibles por mantenimiento la Unidad 5 de Mariel, las unidades 5 y 6 de Renté y la Unidad 5 de Nuevitas. Además, 316MW están fuera de servicio por "limitaciones en la generación térmica", detalló la UNE, y sostuvo que otros 890MW no están disponibles debido a que 106 centrales de generación distribuida están fuera de servicio por falta de combustible.
Sin producir electricidad, además, están las patanas de Regla y Melones, así como las centrales fuel de Mariel y Moa. Siendo este el panorama, la UNE totalizó en 1.203MW la capacidad indisponible por falta de combustible.
En este contexto, Solís detalló que la reparación de la Guiteras, central sobre la que descansa buena parte de la estabilidad del sistema, avanza "en medio de rigurosas comprobaciones al auxilio de la ciencia disponible".
Mientras los obreros laboran "con la esperanza de eliminar amenazas y consolidar la tan necesaria generación estable", el director general de la planta, Román Pérez Castañeda, se mostró cauteloso sobre el momento en que puedan acometerse las pruebas hidráulicas y reconectarse la Guiteras al sistema eléctrico nacional.
"Sin embargo, la evolución de los trabajos, bajo innegable presión, indica la posibilidad de que el bloque, en un lapso de aproximadamente 24 horas, podría intentar el arranque, otro momento adicional de tensión, ante el evidente deterioro de la caldera", agregó Solís.
Sin embargo, la UNE no ha hecho anuncio alguno sobre un intento de arranque de la Guiteras para este martes, por lo que, previsiblemente, continuará sin generar electricidad y los cubanos seguirán enfrentando más apagones y más cacerolazos.
En las protestas, el clamor es unitario, como prueba del colapso generalizado de la nación y de la incapacidad del régimen para resolver la crisis del país: "¡Queremos corriente!".