La Termoeléctrica Lidio Ramón Pérez, de Felton, en Holguín, salió de servicio el sábado último y volvió a operar horas después. Ello, luego de que la rotura que sufriera el viernes la Antonio Guiteras, de Matanzas, dejara a Cuba sin una de sus principales plantas generadoras y agravara aún más los extensos apagones que vive el país.
La estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que Felton salió del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) a las 5:46PM del sábado. "En estos momentos se investigan las causas", se limitó a indicar el breve comunicado.
Menos de cinco horas después, a las 9:32PM, la propia entidad anunció que la planta, que aporta más de 200MW de generación, se había reincorporado al SEN. En esta ocasión, la nota señaló que la salida previa se había debido a "una falla en el sistema automático de la bomba de agua de alimentación".
Antes de esa rotura, la UNE había previsto un déficit eléctrico en el horario de máxima demanda sobre los 1.990MW, más del 60% del consumo nacional, que ronda los 3.000MW.
Hay que sumar a lo anterior que, aparte de la Guiteras, en avería están la unidad 2 de la Termoeléctrica de Santa Cruz del Norte, la 2 de Felton y la 6 de Mariel, mientras que en mantenimiento permanecen la 5 de Mariel, la 5 de Nuevitas y las unidades 5 y 6 de Renté.
Para ilustrar la gravedad de la situación, la Empresa Eléctrica de La Habana reportó en su canal de Telegram alrededor de la medianoche del sábado que la ciudad tenía apagones del orden de los 314MW, distribuidos en varios circuitos de los seis bloques en que está dividida la capital.
La situación era tan grave que incluso los denominados circuitos de emergencia habaneros estaban siendo afectados entre 12 y 13 horas diarias "debido a la baja disponibilidad" eléctrica. Lo anterior significa que los demás circuitos tienen cortes mucho mayores.
Los apagones han provocado protestas callejeras, cacerolazos, quema de basura en la vía pública y cierre de calles casi cada noche en numerosos territorios cubanos, en especial en La Habana.
Desde Matanzas, el periodista José Miguel Solís, de la oficial Radio Rebelde, informó que durante la noche del sábado "inició la trabajosa inspección de la caldera en la central térmica Antonio Guiteras", una acción que solo puede emprenderse tras el enfriamiento de esa instalación.
Según el reporte, "ante la imposibilidad de contar con las piezas necesarias para una reparación emergente de mayor alcance, se ha decidido continuar la estrategia de localizar selectivamente las áreas de mayor amenaza y reparar con el mayor nivel de seguridad posible".
Solís evitó mencionar que esa reparación profunda ha sido pospuesta durante más de cuatro años. Sin embargo, esta semana el régimen cubano trató de justificarlo, apelando a las nuevas sanciones de Washington contra La Habana.
Ello, luego de que el político de izquierda francés Jean-Luc Mélenchon acusara a la naviera francesa CMA CGM de temer al castigo de EEUU por negarse a transportar a Cuba piezas de repuesto destinadas a la planta de Matanzas.
Román Pérez Castañeda, director general de la Guiteras, dijo el sábado que la actual reparación "tomará el tiempo necesario bajo los controles establecidos, y subrayó que las fallas reportadas no han ocurrido en elementos reparados con anterioridad, lo que corrobora una realidad: se ha trabajado bien, en una caldera que exhibe significativo deterioro", citó Solís.
La actual es la parada número 13 de la planta matancera en lo que va de 2026. Mientras, las autoridades vuelven a afirmar que en el actual año "se ha planificado iniciar su mantenimiento general con trabajos en profundidad en caldera, generador, turbina y equipos auxiliares y alejar así, los sobresaltos por recurrentes paradas". Algo que han dicho en ocasiones anteriores, sin que el mantenimiento general se produzca.