¿Qué hizo el estatal Grupo Empresarial Palco con el dinero obtenido de un contrato, mediante el cual se convirtió en el único proveedor de fuerza laboral para el Consulado General de España en La Habana, que necesitaba agilizar el procesamiento de los expedientes de nacionalidad por Ley de Memoria Democrática?
La pregunta surge, luego de que la Asociación de Descendientes de Españoles en el Mundo (ADEM) lograra acceder al contrato entre ambas partes, cuya existencia reveló el medio argentino Infobae en enero.
El documento, compartido con DIARIO DE CUBA por la presidenta de ADEM, Estela Marina Pérez Cabrera, fue firmado por el director general de la Empresa Empleadora Palco, Rubén Santiesteban Ferrás, y el cónsul español, Antonio Álvarez Barthe, el 1 de enero de 2025, un año antes de que Infobae lo diera a conocer.
Más de un año después, "la situación de los descendientes en Cuba sigue siendo crítica: credenciales paralizadas, expedientes sin recepción efectiva, inscripciones de nacimiento demoradas, familias partidas y Anexos VII de hijos mayores atrapados en una espera humanamente insoportable. la situación de los descendientes en Cuba sigue siendo crítica: credenciales paralizadas, expedientes sin recepción efectiva, inscripciones de nacimiento demoradas, familias partidas y Anexos VII de hijos mayores atrapados en una espera humanamente insoportable", denuncia ADEM en un documento enviado a esta redacción.
¿Cómo fue la gestión del Consulado en el año de la firma del contrato con Palco?
A lo largo de 2025, la sede consular española en La Habana fue blanco de críticas por su caótica gestión, que puso en riesgo el derecho reconocido a descendientes de españoles mediante la también llamada Ley de Nietos, aprobada por el Gobierno español en 2022.
En octubre de ese año, en el que el Consulado firmó el contrato con Palco, DIARIO DE CUBA recibió, en menos de 24 horas, más de 40 testimonios que reflejaron la odisea de los potenciales beneficiarios de la norma solo para obtener la cita para presentar los expedientes.
Los testimonios hablaban de solicitudes presentadas en 2024; esperas por justificantes o notificaciones que nunca llegaron o que les llegaron a algunos miembros de la familia, mientras los otros esperaban; imposibilidad de acceder nuevamente al sistema; imposibilidad de validar y descargar los códigos seguros de verificación (CSV) enviados por el Consulado; reportes de incidencias y reclamaciones que no han sido respondidas; fallos en el sistema informático de la oficina consular.
Más de 400 hijos, nietos o bisnietos de españoles en Cuba no pudieron pedir la cita antes de que terminara el plazo, según datos recopilados por ADEM en octubre de 2025, que se basaron en el muestreo de tres grupos de WhatsApp. La cifra podría ser mucho mayor.
Sin embargo, quienes lograron presentar la solicitud a tiempo descubrieron después que solo habían superado uno de los tantos obstáculos que se interponen entre ellos y la nacionalidad mediante la Ley de Nietos.
Muchos recibieron justificantes con errores en los datos personales, duplicidad de números de solicitud, o mensajes de 'no encontrado' al intentar validar nuestras credenciales.
En diciembre de 2025, datos del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) mostraban al Consulado de La Habana como el segundo con más solicitudes acumuladas de nacionalidad mediante la Ley de Nietos, dentro de la red consular del país.
Con 350.000 peticiones de nacionalidad en ese momento, el Consulado ubicado en la capital de Cuba solo era superado por la sede de Buenos Aires, Argentina, que tenía 645.000.
No fue hasta enero de 2026 que la sede diplomática española en La Habana anunció que, desde el 2 de febrero, incrementaría en 167 por semana el número de solicitantes de la nacionalidad por la Ley de Memoria Democrática atendidos.
Preocupaciones que genera un contrato que beneficia al régimen cubano y no ha cambiado la situación para los solicitantes
Poco después de que transcendiera el incremento de solicitantes atendidos por semana, Infobae difundió el contenido del contrato entre Palco y el Consulado. Según el cálculo del medio, teniendo en cuenta el cambio oficial del euro en Cuba, España había desembolsado 1.131.295 euros para cuatro años.
El contrato muestra que de unos salarios que oscilan entre 5702.58 y 6079.47 pesos, los trabajadores cubanos reciben entre 3630.62 y 3870.06 pesos.
Para ADEM, el documento genera otras preguntas para las que exigió respuesta al Gobierno español: "¿Quién selecciona al personal que interviene en expedientes de nacionalidad? ¿Qué protocolos de confidencialidad se han firmado? ¿Qué acceso tienen esos trabajadores a documentación privada, partidas de nacimiento, filiaciones, datos familiares y expedientes del Registro Civil? ¿Qué auditoría independiente controla el circuito documental? ¿Qué garantías tienen los solicitantes de que su expediente no queda atrapado en una arquitectura donde España paga, Cuba intermedia y el ciudadano sigue esperando?".
Las medidas que reclama la asociación incluyen la publicación completa de los contratos y convenios, auditorías independientes sobre el tratamiento de los datos personales y que los consulados presenten informes mensuales públicos con "datos de credenciales emitidas, expedientes recibidos, expedientes resueltos, inscripciones practicadas y Anexos VII pendientes".
Una nacionalidad para descendientes con dinero y una fuente ilícita de ingresos alrededor del Consulado
Uno de los reclamos más importantes de ADEM, planteado por su presidenta al Senado español en febrero y reiterado en el documento enviado a DIARIO DE CUBA, es la "activación urgente de una vía telemática segura" para presentar los expedientes, principalmente para descendientes que residen fuera de La Habana, personas mayores y familias vulnerables.
Pérez Cabrera ha pedido esa activación debido al crónico desabastecimiento de combustible en Cuba, que ha disparado los precios del traslado a La Habana desde otras provincias, hasta rozar los de algunos vuelos internacionales.
Si a mediados de febrero, llegar a La Habana desde las provincias centrales y orientales podía costar entre 400 y 500 dólares, en estos momentos los choferes exigen hasta 600 dólares.
Así lo refleja el testimonio de una residente en Jatibonico, Sancti Spíritus, enviado a ADEM, que lo compartió con DIARIO DE CUBA.
Esa descendiente tuvo que pagar esa suma para viajar desde su provincia hasta el Consulado español en La Habana. Una vez allí, se vio obligada a pagar otros 60 dólares por un turno en la larguísima cola para entregar requerimientos.
Las personas que se dedican a vender turnos en las colas del Consulado ni siquiera se ocultan para realizar esa actividad ilegal, que es ampliamente conocida por los custodios de la sede diplomática española, según los testimonios que recibe ADEM.
Con los precios desorbitados del transporte para llegar a La Habana y la venta de turnos en las colas, acceder a la nacionalidad española mediante la Ley de Nietos se convierte en un privilegio para los cubanos que, además de cumplir los requisitos, tienen dinero.