La corrupción que generan las dificultades que enfrentan los cubanos para realizar trámites en el Consulado General de España en La Habana es prácticamente un secreto a voces y ha sido denunciada a DIARIO DE CUBA. Pero ahora nuestra redacción ha recibido evidencia de una de estas tramas, diseñadas para exprimir los bolsillos de personas desesperadas.
Una serie de audios compartidos con DIARIO DE CUBA por la empresaria Estela Marina Pérez Cabrera, presidenta de la Asociación de Descendientes de Españoles en el Mundo (ADEM) revela el cobro de 300 dólares por una cita en el Consulado que oficialmente es gratuita.
La persona que habla en los mensajes de voz enviados a DIARIO DE CUBA, y que sería una de las beneficiadas en esta trama, se identifica como trabajadora del Consejo de Residentes Españoles (CRE) en Cuba, que es la representación en la Isla del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCE), un órgano consultivo y asesor, cuyas atribuciones no incluyen la gestión de citas consulares ni la tramitación de expedientes.
De hecho, la presunta funcionaria reconoce que, como trabajadora de ese órgano, no puede "cobrar nada" y asegura que ella regala sus "conocimientos"
En los mensajes, dirigidos a una persona que desea obtener un visado español, la mujer explica que existe una nueva modalidad que "no es por carta de invitación", sino que consiste en "un visado por residencia". "Las personas entran con residencia por cinco años 'legal' a España", dice.
Estos visados de residencia, explica Pérez Cabrera a nuestra redacción, fueron implementados "para los hijos de aquellos cuyo padre o madre hayan adquirido la nacionalidad española por la Ley de Memoria Histórica o por la Ley de Memoria Democrática, que los consideró (españoles) de origen; de origen sobrevenido, pero de origen desde el momento de la concepción".
"Este procedimiento no es nuevo. Se aprobó en el nuevo reglamento, el 20 de mayo de 2025. Era el antiguo arraigo familiar, que solamente se podía presentar estando en territorio español y se extendió y se hizo un visado de residencia por cinco años", aclara.
La mujer que habla en los mensajes de voz asegura que la solicitud de credenciales se envía a España y se obtienen "rapidísimo, a los nueve días".
"Como (es) un visado nuevo, la gente no lo sabe, y así lo estamos haciendo", sostiene la mujer, aunque las atribuciones del CGCE, representado en Cuba por el CRE, para el que ella asegura trabajar, no incluyen la tramitación de expedientes de visado, ni de otro tipo.
De hecho, el CRE no ha intercedido por los cubanos descendientes de españoles que aspiraban a solicitar la nacionalidad mediante la Ley de Memoria Democrática, conocida como Ley de Nietos, y no pudieron pedir cita debido a la caótica gestión del Consulado de España en La Habana.
Las funciones principales del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior son llevar a cabo o solicitar estudios sobre cuestiones que afecten a la ciudadanía española en el exterior; formular propuestas y recomendaciones sobre las políticas de atención a esa ciudadanía, y ser informado de las actuaciones de los órganos de la Administración, entre otras.
Después de explicar las ventajas del visado de residencia, la supuesta trabajadora del CRE señala "el único problema" que existe para obtenerlo: la cita consular.
"Yo no hago cita, porque esas citas las hace el informático que trabaja conmigo, que vive en La Habana, porque esas citas se velan. A veces hay, a veces no hay. Es una locura, (…) porque todo el mundo quiere lo mismo", dice y, tras asegurar que ese informático es quien cobra, da a conocer la suma que deberá desembolsar la persona necesitada de la cita en el Consulado: "300 dólares, o el equivalente en euro o el equivalente en moneda nacional, el día que vaya a pagarse la cita", dice en alusión la fluctuación del precio de las divisas extranjeras tanto en el mercado informal como en el implementado por el régimen cubano.
En otro momento del audio, la mujer repite que ella no cobra, pero si los "clientes" quieren regalarle 100 dólares o un bolígrafo, los acepta.
Al compartir los audios con DIARIO DE CUBA, Estela Marina Pérez llama la atención sobre el hecho de que esta señora habla de "clientes", a pesar de que las funciones del Consejo no incluyen ninguna actividad lucrativa.
El audio revela que, pese a pagar una cantidad de dinero que equivale a más de 73 salarios mensuales mínimos en Cuba (2.100 pesos) —teniendo en cuenta que el dólar alcanzó el precio de 515 pesos en el mercado informal— los "clientes" no siempre obtienen lo prometido.
Por ese motivo, la mujer se ve obligada a dar explicaciones y a justificarse con nuevos requerimientos del Consulado, lo que aparentemente le trajo cuestionamientos por parte de la persona destinataria del audio.
"El tema es que, encima hacen un perjuicio a la persona, porque gestionan y tramitan mal el procedimiento", dice a DIARIO DE CUBA Pérez Cabrera. "Al no estar preparados, ni formados para llevar este tipo de procedimientos, perjudican a la gente, que está pagando una cita para presentar su expediente y cuando llegan al Consulado no pueden hacerlo, porque les dicen que está mal y los viran para atrás".
No obstante, Pérez Cabrera recalca que las personas se desesperan "porque el propio sistema no funciona correctamente y la gente cae en el mercado negro".
Asimismo, señala que, aunque la presunta funcionaria del CGCE en Cuba no cobre, "está participando de algo que es ilegal".
"No podemos permitir que funcionarios del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior se lucren o permitan actuaciones como esta. No es ese el objetivo del Consejo General", enfatiza Pérez Cabrera.
DIARIO DE CUBA no ha podido comprobar que la mujer sea realmente trabajadora del CRE. Envió mensajes a las dos personas que tienen páginas en Facebook, entre las que aparecen en la página web del CGCE como sus representantes en Cuba, para solicitar comentarios sobre la participación en una trama delictiva de alguien que se identifica como funcionaria suya.
Con el mismo objetivo, esta redacción escribió a la dirección de correo electrónico del CRE incluido en la página del CGCE.
La única respuesta obtenida llegó desde esa dirección de correo electrónico y consistió en una recomendación de comunicar la situación al Consulado General de España en La Habana.
DIARIO DE CUBA también escribió a la sede consular española en la Isla, que reaccionó con preocupación por la situación.
"Sobre la pregunta que nos hace sólo tenemos que decir que queremos averiguar de que se trata con el objetivo de evitar esos aprovechamientos ilícitos", respondió un funcionario de la Embajada española que se identificó como Rafael.
El funcionario mostró interés por esclarecer los hechos y, de comprobar la veracidad, "evitar que se siga produciendo y si hay responsables pues que asuman su responsabilidad".