La Policía de Sancti Spíritus detectó un camión cisterna destinado a la limpieza de fosas cargado con 6.000 litros de combustible y arrestó a sus dos tripulantes, en un caso que la prensa oficial calificó como de "tráfico ilegal", pero que revela un fragmento del mercado negro de hidrocarburos en un momento en que Cuba enfrenta su más dura crisis energética.
Según el periódico oficial Escambray, el teniente coronel Duvier Cabrales Pérez, jefe del Ministerio del Interior (MININT) en Yaguajay, al norte de la provincia, dijo que el hecho delictivo fue detectado en la frontera entre ese municipio y Chambas, específicamente en el caserío de Calienes.
Esa zona es conocida por ser un punto de tránsito de caminos rurales entre Mayajigua, en Sancti Spíritus, y Chambas, Ciego de Ávila.
"Ya habíamos presumido por información que se habían realizado dos viajes anteriores con conducta sospechosa, pues se trataba de una pipa destinada a la limpieza de fosas", apuntó el militar.
Cabrales Pérez precisó que "este camión pipa trasladaba alrededor de 6.000 litros de combustible. Lo confirmamos ya una vez estando aquí en la estación y en coordinación con el representante de Cupet en el municipio".
El combustible transportado "procedía del primer proceso de refinamiento de los pozos de petróleo de la Faja, Pina, en Ciego de Ávila", dijo.
El yacimiento Pina, descubierto en 1990 y operado por la UEB de Perforación y Extracción Majagua, de Cupet, extrae crudo de alta calidad proveniente de rocas volcánicas fracturadas. Según reportó el periódico Trabajadores en 2017, el hidrocarburo allí extraído es trasladado para su procesamiento en la refinería Sergio Soto, de Cabaiguán, Sancti Spíritus.
Wilfredo Suárez Pérez, director por entonces de la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo Majagua, de Ciego de Ávila, comentó que el crudo allí obtenido "puede refinarse sin necesidad de añadirle aditivos, por eso todo va a la refinería de Cabaiguán, donde se convierte en aceites básicos de intercambio calórico que sustituyen importaciones".
Cabrales Pérez precisó a Escambray que, tras la detención del camión y sus tripulantes, "se radicó un delito de receptación, en coordinación con la provincia de Ciego de Ávila, donde se encuentra en estos momentos la segunda parte del proceso investigativo".
"También se pueden procesar otro tipo de delitos, como malversación o, incluso, robo con fuerza. En estos momentos se trabaja en esas dos direcciones, a partir de que es, específicamente, de un pozo de petróleo, que no es un combustible que comúnmente se traslada", afirmó.
Por el momento, según el MININT, hay tres implicados, aparte de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villa Clara, a la que pertenece el camión.
Curiosamente, señaló, los dos choferes que transportaban el combustible "presumiblemente no pertenecen a la entidad; o sea, estaban empleando un medio de transporte estatal en manos de particulares".
"El encartado principal mostró documentación que avala su labor como trabajador por cuenta propia, dedicado a la fundición, confección y elaboración de persianas, puertas y otro tipo de implementos de aluminio. Supuestamente, este combustible lo había adquirido para emplearlo en ese tipo de actividad", precisó el oficial.
"Estamos hablando de combustible y, evidentemente, eso salió del sector estatal, donde quedan en evidencia las fisuras en el control interno, la protección a los recursos, el control de los mismos y su destino final. Detrás de eso está la mano de una cadena de incumplimientos que derivó en un suceso de esta magnitud", finalizó Cabrales Pérez.
Este suceso se produce mientras el transporte automotor está casi completamente paralizado en Cuba debido a la escasez de combustible, y los habitantes de la Isla recurren sobre todo al carbón y la leña para cocinar. Algunas gasolineras venden en dólares el poco combustible que algunas MIPYMES importan de EEUU, después que Washington autorizara esas exportaciones al sector no estatal.
En el mercado negro, un litro de gasolina suele costar diez dólares (6.500 pesos al valor del mercado informal).
En marzo, las autoridades anunciaron la desarticulación de "una red que se dedicaba a la venta ilegal de turnos" en gasolineras de La Habana y el "acaparamiento de combustible", en una operación policial que concluyó con 16 detenidos.
Según el reporte oficial, los encartados ofrecían turnos para serviciar a vehículos de turismo a cambio de 20 dólares.
Ese mismo mes, un individuo fue condenado a 12 años de cárcel, tras ser hallado culpable de los delitos de apropiación indebida y sabotaje, por robar combustible en el Hospital Provincial Saturnino Lora, de Santiago de Cuba.