La crisis demográfica que ha causado en Cuba el castrismo-comunismo será uno de los peores legados de devastación que dejará la "revolución cubana".
La población en la Isla se ha reducido a un ritmo insólito para un país que no sufre conflictos armados. Será ese uno de los principales retos al que se enfrentará la nación para su reconstrucción, o más exactamente para su refundación, cuando sucumba el régimen, o lo hagan sucumbir.
Este verdadero desastre demográfico cubano es atenazado simultáneamente por la emigración masiva de sus ciudadanos y la cada vez más baja tasa de natalidad, al punto de que desde hace varios años en Cuba hay más defunciones que nacimientos.
Según datos de la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), en 2025 hubo en Cuba 68.051 nacimientos, una cifra inferior a los 74.079 nacimientos registrados hace 126 años, en 1899, antes de la independencia. Entonces Cuba tenía 1,5 millones de habitantes, según el censo realizado ese año por el Gobierno interventor estadounidense presidido por el general John R. Brooke.
En 2025 hubo 12.463 defunciones más que nacimientos
Por razones políticas la ONEI esta vez no informó la cifra exacta de fallecimientos, pero al menos dijo que hubo 9,94 muertes por cada 1.000 habitantes. Aplicando las matemáticas eso arroja un total de 80.514 defunciones en 2025. Es decir, hubo 12.463 fallecimientos más que bebés dando su primer grito al venir al mundo.
Por otra parte, un estudio de Cuba Study Group, con sede en Washington, revela que el grueso de los cubanos que emigran tiene entre 20 y 40 años de edad. Se está yendo del país su más preciado capital, el humano, con su know-how. Un drenaje que el comunismo convirtió en parte de la cultura nacional y que comenzó hace más de 60 años.
Pero el mayor éxodo ha ocurrido en los últimos cinco años, instigado por La Habana en complicidad con Daniel Ortega, quien convirtió a Nicaragua en trampolín para entrar ilegalmente en EEUU. Y sobre todo con la colaboración de la Administración Biden, que por razones politiqueras abrió las fronteras y lanzó su "parole humanitario". El resultado fue la mayor estampida de cubanos hacia EEUU en menos tiempo en la historia de la "revolución".
La tiranía cubana y la nicaragüense obtuvieron miles de millones de dólares con esa maniobra, pues conformaron un monopolio e impusieron precios estratosféricos a los pasajes en avión. Un boleto de ida y vuelta (obligado, aunque no hubiese regreso) de La Habana a Managua costaba entre 3.200 y 4.260 dólares, para un vuelo de 1.289 kilómetros.
En tanto, un pasaje de ida y vuelta de 1.477 kilómetros, de La Habana a San José (Costa Rica) oscilaba entre 271 y 652 dólares. O sea, ambas elites dictatoriales ganaban entre 2.929 y 3.608 con cada pasaje para "visitar los volcanes de Nicaragua", que era el pretexto para viajar. Cada pasajero cubano pagaba hasta 3.30 dólares por cada kilómetro volado (ir a Costa Rica costaba 44 centavos dólar por kilómetro). Así ambas dictaduras obtenían una ganancia del 86,8% sobre el precio de venta, al inflar el precio del pasaje en un 650%.
El país perdió el 24% de su población en solo tres años
Además, el régimen de Raúl "El Cruel" tenía un motivo aún mayor para alentar esa fulminante emigración. Fue una triple válvula de escape porque 1) aliviaba la enorme presión política y social en el país; 2) dejaba menos bocas que alimentar y menos gente para protestar en las calles; y 3) traía más dólares para GAESA.
En fin, que en solo tres años (octubre de 2021-abril de 2024) Cuba perdió el 24% de su población total, según un estudio del demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos (residente en Cuba) en el que documenta la migración de 1,79 millones de cubanos en ese periodo, algo que según el demógrafo solo se observa en países en guerra.
¿Criticó alguien en la ONU o algún gobierno en el mundo de los que condenaron el "bloqueo yanqui" a la "revolución cubana" por cometer semejante crimen demográfico?
Golpea a Cuba el "malthusianismo de la pobreza"
El experto citado estima que a finales de 2024 la cifra de habitantes en la Isla era de 8.025.624, muy por debajo de los 9.748.532 que registran las estadísticas oficiales. Y que la inmensa mayoría de los emigrantes estaban "en edad laboral y reproductiva".
Detengámonos ahora en la extremadamente baja tasa de natalidad. En 2025 siguió descendiendo y cayó a 1,29 hijos por mujer, con mucho la más baja de América Latina, que es de 2,1 hijos por mujer, que a su vez es científicamente la tasa mínima para que la población de un país se reemplace a sí misma y no disminuya. En Argentina, cuya tasa de fecundidad nunca ha sido alta, es de 2,3 hijos por mujer.
En Cuba las mujeres no quieren tener hijos para que vengan a pasar hambre y necesidades múltiples, crecer raquíticos, enfermizos, bajitos, paliduchos, a veces retardados mentalmente, mal vestidos, sin juguetes. Y encima, con toda la familia viviendo peor.
Hoy el único segmento poblacional que crece en Cuba es el de los jubilados y ancianos, que no trabajan y tienen que ser mantenidos económicamente.
Ese índice cubano de 1,29 hijos por mujer los demógrafos lo consideran un resultado del "malthusianismo de la pobreza". Thomas Malthus (inglés, 1766-1834) con su letal filosofía propugnaba la disminución de la natalidad, porque "a más población, más pobreza".
La refundación exigirá mucho capital y fuerza de trabajo calificada
La reconstrucción-fundación de Cuba demandará miles de millones de dólares en inversiones de capital directas y financieras, créditos internacionales que, a su vez, generarán capital nacional y crearán empleos.
Habrá que invertir masivamente en la agricultura, industria, minería, transporte, turismo, servicios productivos y en una enorme escala en el sector de la construcción para reconstruir o construir la infraestructura necesaria, fábricas, viviendas. Y en el ámbito tecnológico científico y académico, educación, salud pública, etc.
Eso demandará capital humano, y una mano de obra que no solo deberá ser suficiente, sino eficiente. Ese será uno de los mayores "logros de la revolución" al que se enfrentará cualquier Gobierno en el postcastrismo.
Sin comunismo Cuba tendría hoy no menos de 18 o 19 millones de habitantes, no ocho. Es un país envejecido (el 25% de la población supera los 60 años). La dictadura ha compulsado a emigrar a trabajadores calificados, ingenieros, arquitectos, técnicos especializados, agricultores, científicos, maestros, artistas e intelectuales, deportistas, gente emprendedora, que hoy crean riquezas en otros países, no en el suyo.
Desde 2010 "en Cuba la población económicamente activa dejó de reemplazarse", dijo Albizu Campos en una entrevista reciente. "¡Y nadie lo menciona!, yo llevo años luchando con ese tema".
Claro, ninguno de los vividores de la oligarquía castrista lo menciona, pues son ellos los que han vaciado Cuba. Ya no solo no hay capital humano suficiente, ni altamente calificado, sino que detrás del trabajador no hay ningún joven que lo releve cuando se jubile.
Alentar la repoblación de Cuba y entrenar la fuerza de trabajo
Por eso es fundamental apoyar todas las iniciativas para repoblar a Cuba. El 6 de junio se informó en Miami que cubanos exiliados crearon la Cámara Nacional de Comercio Cubano-Americana para invertir en la Isla "cuando sea libre".
Un plan de tres años contempla "crear una comisión para atraer talentosos inmigrantes occidentales a una nueva Cuba" y "abogar por el restablecimiento de la Bolsa de Valores de Cuba". Y que organizaciones de profesionales cubanoestadounidenses entrenen a sus contrapartes cubanas y apoyen a los emprendedores dentro de la Isla. Invitarán a instituciones educativas de EEUU para establecer centros de investigación y desarrollo en Cuba.
Es de esperar que surjan muchas otras iniciativas con el fin de comenzar la ciclópea tarea de la refundación de Cuba. Y digo refundación en vez de reconstrucción, porque del país que dejamos atrás en 1958 prácticamente no queda nada. Peor aún: la "revolución" lo remontó más atrás en el tiempo. En las noches, hoy los cubanos viven en pleno Medioevo.
Como se observa, en este tema hay mucha tela por donde cortar. Y tijera en mano lo seguiremos próximamente.