Escandalosamente tardío, el encausamiento contra Raúl Castro por el derribo sobre aguas internacionales de dos avionetas de Hermanos al Rescate trae a mi memoria aquella tarde del sábado 24 de febrero de 1996 en la redacción de El Nuevo Herald.
Desde esa perspectiva, la tragedia define acaso como ningún otro evento el abarcador espectro de la Inteligencia castrista en la vida del exilio de Miami. Una meticulosa y extensiva penetración que asombra hasta el extremo de la incredulidad por su desmesurado y perverso efecto en la política, la academia, los negocios y los medios de prensa.
Alrededor de las 3:30PM, en las pantallas de los televisores de la redacción comenzaron a aparecer los primeros avisos del derribo. Por unas horas se esperó, más por ilusión que oficio, el hallazgo de sobrevivientes. Estaba claro que ninguna de las avionetas podría resistir el pulverizador impacto de los misiles disparados por los Mig-29. Los restos de tres ciudadanos norteamericanos y un residente fueron tragados por el Estrecho de la Florida.
Nombres que esa misma mañana solo significaban en el ámbito cotidiano, con sus promesas, sus logros, sus compromisos y afectos, se inscribieron en una histórica crisis política y en el innumerado panteón de las víctimas del castrismo: Armando Alejandre, de 45 años; Pablo Morales, 30; Carlos Costa, 29; y Mario de la Peña, 25. Entre los colegas que aliviábamos de café en café la habitual modorra de los fines de semana, la consternación dio paso a una de esas inolvidables jornadas en que el periodismo brilla en la cobertura de un gran acontecimiento.
Cuando la tercera avioneta, pilotada por José Basulto, regresó al aeropuerto de Opa-locka con sus dos tripulantes, ya habían sido dadas a conocer las imágenes de radar que situaban el ataque fuera del espacio aéreo cubano. Familiares y amigos de Juan Pablo Roque, uno de los más activos miembros de Hermanos al Rescate, comenzaban a preguntarse por su paradero. Dos días más tarde, Roque sería presentado en Cuba como un héroe de la Seguridad del Estado.
A la caída de la Red Avispa en 1998, se conocería de otro agente infiltrado: René González Sehwerert. El cabecilla de la red de 25 espías, Gerardo Hernández Nordelo, fue condenado por conspirar para cometer asesinato debido a su función logística en la masacre. Ambos, junto a los espías Ramón Labañino Salazar, Fernando González Llort y Antonio Guerrero Rodríguez, formaron el grupo de los llamados Cinco Héroes que la propaganda de la dictadura enalteció como luchadores antiterroristas y el presidente Barack Obama liberó en diciembre del 2014: la mayor humillación infligida al exilio por una administración norteamericana después del abandono de los expedicionarios de la Brigada 2506, bajo la presidencia de John F. Kennedy, en la primavera de 1961.
Poco se ha reparado en que, al momento del derribo, dos actores categóricos en la toma de decisiones de la Administración del presidente Bill Clinton trabajaban para la Inteligencia castrista: Ana Belén Montes y Víctor Manuel Rocha. La puertorriqueña Montes era a la sazón la principal analista de asuntos cubanos en el Departamento de Defensa. "La Reina de Cuba", le decían. Infatigable y brillante, sus consideraciones en las reuniones del Pentágono para estudiar una respuesta norteamericana ayudaron decisivamente a descartar un ataque con misiles a la Isla y otras opciones militares. Hasta su detención en septiembre del 2001, sus opiniones al respecto serían valiosamente consideradas en el Departamento de Estado, la Agencia Central de Inteligencia y otras máximas instancias de seguridad nacional. Liberada de prisión en enero del 2023, continúa en Puerto Rico su activismo a favor de la dictadura.
Si Montes sirvió al castrismo durante 17 años, Rocha puede considerarse su decano. Por 40 años, bajo la tutela de sus manejadores, este colombiano escaló hasta el rango de embajador. En 1994, como director de asuntos interamericanos del Consejo de Seguridad Nacional, contribuyó a formar la política hacia Cuba. De 1995 a 1997 ocupó el cargo de subjefe de la Sección de Intereses de EEUU en La Habana. Al mando de la sección en los meses anteriores y posteriores al derribo, era el funcionario norteamericano de mayor jerarquía en territorio cubano, con una determinante influencia en la evaluación de crisis y la concepción de políticas a corto y largo plazo. Detenido en diciembre del 2023, cumple una condena de 15 años.
Como una ironía del destino (a veces la precisión está en el cliché) debe tomarse que una hermana de Montes pertenecía al Buró Federal de Investigaciones y participó en la supersecreta operación conjunta entre ese cuerpo, la Agencia de Seguridad Nacional y la Marina que culminó con el desmantelamiento de la Red Avispa.
En 1996, todavía la ofensiva castrista en los medios de Miami procedía por implante y no por aspersión. Topabas entonces con uno o dos sospechosos, pero no con una escuadra. Comprendo la dificultad de acusar como agentura unos comportamientos que por su orquestada ambigüedad impiden concretar una condena. Digamos, pues, que durante la cobertura del derribo "la ambigüedad" se desveló en escatimar pruebas bajo coartada de prudencia, suprimir voces a nombre de la imparcialidad, desviar el foco hacia ángulos irrelevantes, conceder a los voceros y periodistas de La Habana la credibilidad obligada a fuentes serias e independientes, entre otras iniciativas. La misma "ambigüedad", y con frecuencia los mismos "ambiguos", que habían entrado en acción con la Causa 1 de 1989; al igual que con el hundimiento del remolcador 13 de Marzo y las protestas del Maleconazo en julio y agosto, respectivamente, de 1994.
Para los que han compartido por décadas la observación del fenómeno en diferentes redacciones, ya urge repasar notas y desempolvar documentos a fin de establecer el registro del identificable y sistemático esfuerzo de estos facilitadores del castrismo por modificar y suprimir récords, influir el criterio de editores y reporteros, entorpecer líneas investigativas, cancelar seguimientos, implantar tendencias en la corriente informativa, controlar el acceso a testimonios, desacreditar desde adentro las mismas instituciones que les dan de comer y dañar el prestigio de quienes se le oponían en desventaja en el marco de una cultura profesional que interpretaba la más obvia alerta como una embarazosa señal de exilium tremens.
Hasta hoy son más las batallas perdidas que ganadas. Es la guerra del método de ellos contra la percepción de nosotros. Unas arenas movedizas para transitar ética y administrativamente aun cuando el método acabe por delatar la alevosía, aun cuando la percepción aporte la veracidad del conocimiento. Pero al menos en El Nuevo Herald ganamos aquel asalto. En las páginas que se escribieron, ilustraron y editaron con un nudo en la garganta quedó el documento vivo, puntual y conmovedor de un crimen que al cabo de 30 años ha venido a constituir una piedra de toque de la justicia debida contra la dictadura y, en particular, contra Fidel y Raúl.
Por ahí andan en las gavetas las fotos de rostros cansados y ropas ajadas de los colegas empeñados en sacar contra tiempo y fatiga una edición especial, exhaustiva y coleccionable, que sostenía la marca del mejor periódico en español en EEUU. Diez años después, El Nuevo Herald coronaría la jornada al dar a conocer la grabación (cedida por la agencia independiente Nueva Prensa Cubana) en que Raúl admite haber dado la orden del derribo.
Cualquiera sea su desenlace, este encausamiento no puede traer a los seres queridos de Alejandre, Morales, Costa y De la Peña el cierre de una herida perpetuamente abierta. Pero sí la validación final de su dolor, la inapelable y pública certidumbre de su verdad. Un triunfo de la memoria del exilio. Una extraordinaria hora de reafirmación para todos aquellos que se resisten a olvidar.
Muy preciso y bien escrito, Andrés Reynaldo, como siempre.
Todo este encauzamiento del tal Raul Castro es puro papití. Trump tuvo un primera presidencia y nada hizo. Marco Rubio y otros cubanos han sido senadores, congresistas, paleros, babalawos, etc en el exilio de Miami. Y nada han hecho para echarle la pelea a los Castro. Ni mencionar tratar de cerrar las agencias que suministran al castrismo en sus narices.
Raul Castro va a morir en la cama. No veo la forma en que sea juzgado en USA.
¡ATENCIÓN, TODO EL MUNDO!!! ¿ALGUIEN SABE ALGO DE CHARCO E SANGRE ??? ¿ESTÁ MUERTO O MEDIO MUERTO? ¡MIRA QUE HACE FALTA QUE ESTÉ VIVO CUANDO LLEGUE LA HORA DE LOS MAMEYES!!!
Mascara, dice Carlos Calvo que Ramiro tiene demencia senil. Por eso no lo muestran.
Pero, oficialmente, es un misterio su destino o suerte.
Lo más loable del artículo, aparte de la denuncia del ataque criminal del Castrismo, es la cronología de los sucesos asociados, que ilustra cómo las ideologías de la izquierda comunista terminan germinando fructíferamente, dentro de los círculos intelectualoides liberales de la academia y de los medios de noticias que controlan la opinión pública. Su referencia al “abarcador espectro...” creo que se queda corta. Creo que la penetración terrorista, y operativa de la ideología socialista y sobre todo de los aparatos de inteligencia cubanos va más allá. Mi prueba está en la crueldad de la naturaleza del comunismo y de la izquierda. Sobre el Nuevo Herald, se decía que era otra víctima de esa penetración. No creo que su casi desaparición se deba solo a su cambio de formato. La manipulación de sus titulares sobre inmigración, educación y salud pública es vergonzosa. Su orientación y lenguaje editorial paulatinamente se alejaron de la realidad objetiva de su comunidad.
Menos mal que ganó Trump las elecciones… si no, figúrate.... Chochin... enfermito, viejito y decrépito....el que estaba dirigiendo TODO, TODO, TODITO desde que empezó Sleepy, fue el MUSULMAN OBEMBA...EL MANEJABA LA MARIONETA JOE Y TODOS LOS HILOS DESDE LA OSCURIDAD......las malas lenguas dicen que Él queria mandar en este pais por OCHO AÑOS MAS HASTA DESTRUIRLO Y ACABAR CON Él POR COMPLETO. Y LE ESTABA SALIENDO MUY BIEN....yo creo que si salia QUE-MALA en Noviembre 2024 y luego era reelegida por cuatro mas hasta 2032, y entonces Michelle Obemba se postula en 2032 , y sale y era reelegida hasta 2040...ibamos a tener al Obemba para rato...claro, ya para ese tiempo seriamos lo que vaticino Orwell en 1984 o peor...no quedara NADA...y peor que Haiti...solo Trump nos podia salvar....MENOS MAL...
Así es.
Lo de Obemba no tiene perdón de Dios perdonando a toda esa gentuza. Y de Clinton mejor ni comentar el tronco de expediente que le deben tener en la DGI.
Muy buen artículo. Muy bueno.
Todas las administraciones d'RATAS han sido fatales par el Pueblo Cubano, desde kennedy (con la invasion de Bahia de Cochino que cambio los planes y movio el punto de desembarco mas cerca al alcanze de la aviacion); el manisero carter permitiendo el Mariel, aunque hay que admitir que este HDLGP's hizo mas a nivel mundial (Afghanistan, Iran, las guerrillas en Centroamerica, etc); bilito el mamalon klinton donde tumbaron las avionetas y afianzo economicamente con viajes y remesas la dictadura; el niche obemba con la traicion reconociendo a la china sin nada a cambio; hasta el reciente chocho bidel.
La traicion empezo en los años 30's cuando franklin "delQlo" roosvelt, un cojo tarru de tortilla (eleonor es la inspiracion de hillary para los "cuadros torto-presidenciales") mando a summer wells, un m☺r1c☻n de Qlo de embajador a conspirar con los comunistas para tumbar al Presidente Machado, interrumpiendo el proceso institucional y trayendo 7 convulsos años.
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣..."Franklin "delQlo" Roosevelt,...cojo tarru de tortilla (Eleanor es la inspiración de Hillary para los "cuadros torto-presidenciales") mandó a Summer Wells, un m☺r1c☻n de Qlo de embajador "🤣🤣🤣🤣🤣
Así es.
Rocha hizo mas daño que la portorra: entrgo Bolivia al huevo inmoral.
Excelente artículo. Gracias.