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Espionaje

Una exoneración en el Departamento de Estado facilitó a Víctor Rocha espiar para La Habana por décadas

La investigación que condujo a la detención del exdiplomático de origen colombiano duró aproximadamente 30 años.

Washington
El exespía de régimen cubano Víctor Rocha.
El exespía de régimen cubano Víctor Rocha. Acento

La falta de exigencia de pasar el polígrafo para ingresar en el Departamento de Estado de Estados Unidos permitió que exembajador Víctor Rocha comenzara a trabajar en esa entidad del Gobierno y espiara para el régimen cubano durante mas de cuatro décadas.

Lo anterior constituye uno de los nuevos detalles sobre el caso del estadounidense de origen colombiano revelados recientemente por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) en el podcast Inside de FBI.

En el episodio dedicado al exespía, dos agentes del FBI que trabajaron en el caso, identificados como Matt y Elisa, contaron que, en febrero de 1973, Rocha acudió a la embajada de Cuba en Chile y entregó documentos de la Universidad de Yale para ofrecerse como voluntario. Fue allí donde un oficial de la Dirección General de Inteligencia (DGI) de Cuba lo reclutó.

La primera misión asignada fue obtener la ciudadanía estadounidense, algo que el colombiano nunca había deseado realmente. Fue entrenado por poco tiempo en un hotel, por un agente llamado "Achilles", al que llegó a idolatrar, y luego regresó a EEUU, donde esperó pacientemente.

Ocho años después entró al Departamento de Estado. Su elección se basó en que esa institución del Gobierno no aplicaba el polígrafo y él consideraba entonces que no sabía mentir bien. Sus más de cuatro décadas como infiltrado al más alto nivel del Gobierno estadounidense demuestran que se subestimaba.

Durante esas cuatro décadas, Rocha ocupó puestos clave que le permitieron proporcionar información sensible al régimen sobre Centroamérica, la política de EEUU hacia Cuba, acuerdos migratorios, identidades de funcionarios, datos técnicos. Trabajó en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, fue oficial político-militar en Honduras y llegó a ser Embajador de Estados Unidos en Bolivia (2000-2002).

Los agentes lo describieron como un "camaleón" encantador, adaptable y provisto del "don de la palabra". Explicaron que fue gracias a contar con Rocha como espía que el régimen cubano pudo actuar con tanta rapidez a partir de la información que les pasaba Ana Belén Montes, liberada en 2023 tras cumplir 20 años de prisión en EEUU por su trabajo encubierto para La Habana.

"Y ahora tiene sentido para nosotros, porque tenían a Rocha, primero en el puesto sobre Honduras y luego como oficial político-militar en Honduras. Así que esa capacidad de tener, por así decirlo, ambos lados y una visión completa es realmente asombrosa cuando lo piensas", explicaron los agentes en el podcast.

Llegó un momento en el que Rocha estaba proporcionando al régimen mucha información que, sin embargo, no podían usar, porque habría conducido directamente a él.

La operación para descubrir y capturar a BUHO —un apodo secreto de la DGI para Rocha— comenzó en los años 90.

"La información que teníamos en ese momento era muy amplia y bastante genérica. Básicamente buscábamos a un hombre que hablara español, que trabajara para el Gobierno de Estados Unidos, y que hubiera estado en Centroamérica en los años 80", contó la agente identificada como Elisa". Esa es una lista muy larga de personas, y requiere mucho trabajo tratar de acotarla. Y normalmente se necesita mucho esfuerzo, un poco de suerte y alguna pista para reducir esas opciones".

"Y hubo avances que nos llevaron a identificar a Montes, luego a Kendall Myers. Y, finalmente, pudimos ir reduciendo ese alcance hasta llegar a Rocha. Pero tomó mucho tiempo", precisó Matt.

Aunque el FBI recibió información que indicaba que Víctor Manuel Rocha era un agente infiltrado de la DGI cubana, había dudas.

"Viéndolo en retrospectiva, podemos decir que parecía obvio, pero en ese momento no tenía mucho sentido", afirmó Matt. "Había dudas de que eso fuera cierto. Hubo varias personas que el FBI investigó porque encajaban en el perfil. Se iniciaron varias investigaciones, y Rocha no fue investigado, aunque estuvo cerca".

Finalmente, una operación encubierta del FBI confirmó que Rocha era un espía del régimen cubano, que había estado infiltrado durante más de 40 años.

Entre 2022 y 2023, un agente del Buró se hizo pasar por un agente de la DGI que había recibido instrucciones de establecer contacto y crear un plan de comunicación con Rocha.

Una vez que el exdiplomático creyó estar hablando con un compañero de confianza, comenzó a jactarse de sus décadas de actividades de espionaje, expresó su solidaridad con el régimen de Cuba, condenó a EEUU, elogió a Fidel Castro y afirmó que sus acciones habían fortalecido a "la Revolución". 

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1 comentario

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Profile picture for user Mascara Negra

Leo "... entregó documentos de la Universidad de Yale para ofrecerse como voluntario. Fue allí donde un oficial de la Dirección General de Inteligencia (DGI) de Cuba.
NO ENTIENDO NADA...¿ALGÚN TRADUCTOR?? Este sitio cada vez se parece mas a un circo. NO SABEN ESCRIBIR.