Más de 120 hectáreas dedicadas a la agricultura y la ganadería en Villa Clara y Sancti Spíritus cuentan en estos momentos con tecnologías basadas en fuentes renovables para la producción de alimentos, destacó la agencia estatal Prensa Latina sin informar sobre el destino de esos productos, en un país golpeado por hambre.
La tecnología empleada en esas hectáreas, ubicadas en seis municipios de las dos provincias centrales cubanas, forma parte de un proyecto de la Unión Europea (UE) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El financiamiento de la UE y la PNUD, que no se especifica en el artículo, contrasta con la baja inversión del régimen cubano en agricultura, mientras culpa al embargo estadounidense la escasez de comida que enfrenta la población.
Durante enero y febrero de 2026, la agricultura y ganadería recibieron en el 1,7% de la inversión total, con lo que el Estado cubano mantuvo el esquema de 2025, según datos de la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
El proyecto de la UE y PNUD en Cuba, denominado Alass (Autoabastecimiento local para una alimentación sostenible y sana), beneficia "a 72 productores con tecnologías de energías renovables para el riego en localidades del centro del país, como Placetas y Remedios, en la central provincia de Villa Clara, así como en Santi Spíritus", detalló la agencia estatal cubana.
Gracias a Alass se ha podido instalar "una potencia de 500 kWp para hacer posible la sostenibilidad energética de los sistemas alimentarios locales para el cultivo de frutas, hortalizas y viandas, alimento animal y ganado menor", según Prensa Latina.
Una publicación del PNUD en Cuba citada por la agencia de noticias resaltó 89 molinos a vientos, 43 bombas solares para el abasto de agua a los animales y 74 sistemas de riego fotovoltaico, entre las tecnologías adquiridas.
Hasta el momento, ha puesto bajo riego, con el empleo de energía solar, 123 hectáreas y espera llegar a 123. Según Prensa Latina, ello representaría el 13,6% de lo previsto en Cuba.
Yasser Díaz, experto en Política de la Dirección de Ingeniería Agropecuaria del Ministerio de la Agricultura, dijo que se espera llegar a las 2.000 hectáreas bajo riego en 2026. Sin embargo, actualmente el área cultivable bajo riego en la agricultura no pasa del 10%, admitió.
"En este escenario de limitación de recursos, el riego a partir de fuentes renovables propicia ventajas fundamentales: alcanzar la soberanía energética, aumentar los rendimientos en al menos un 30% y garantizar el abasto a la ganadería. El aporte de la cooperación es decisivo", afirmó el especialista.
La agencia estatal subrayó que, "a través de estas acciones del proyecto, el impulso de la transición energética para la producción de alimentos con la adquisición y puesta en marcha de tecnologías basadas en energía renovable contribuye al autoabastecimiento alimentario local, así como a la sostenibilidad ambiental y la reducción de emisiones de carbono".
PNUD, la Unión Europea y otros proyectos trabajan en Cuba con el mismo objetivo de instalar fuentes renovables de energía. Ya han instalado 550 sistemas para facilitar el acceso a ese recurso a comunidades aisladas, informó Prensa Latina.
Agregó que existe además otra iniciativa con Japón para proveer equipos de fuentes renovables, con un presupuesto de 6,5 millones de dólares, a diez hospitales cubanos, cuatro de ellos en la capital.
Mientras Prensa Latina pondera la instalación de tecnologías basadas en fuentes de energía renovables para el riego en la agricultura, el hambre en Cuba va en aumento.
Una encuesta de DIARIO DE CUBA implementada por Cubadata entre el 23 de febrero y el 13 de marzo de 2026 reveló una progresiva agudización del hambre en la Isla, que ya era alarmante en julio de 2022.
El 78,2% de los cubanos que respondieron las preguntas del estudio "Condiciones de vida, servicios, seguridad y ajuste cotidiano" —segundo de diez de DIARIO DE CUBA— afirmó que alguien en su hogar tuvo que saltarse al menos una comida por falta de alimentos.
Hace casi cuatro años, Cubadata implementó una Encuesta sobre Seguridad Alimentaria, cuyos resultados indicaron que solo el 28% de los hogares de los participantes se había librado del hambre durante el período abordado. Ese porciento cayó al 21,8% en el estudio más reciente.
En este participaron 1.807 cubanos con acceso a internet de todas las provincias. De ellos, el 10,6% afirmó que "todos los días" alguien en su casa dejó de desayunar, almorzar o comer porque no tenía qué. Otro 22,6% dijo que eso pasó "muchas veces".