El Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) confirmó un nuevo feminicidio en Cuba tras la muerte de Osleidys Bonaga Corella, de 41 años, asesinada el pasado 22 de mayo en el poblado Floro Pérez, municipio Gibara, en Holguín.
De acuerdo con la organización independiente, el presunto agresor fue la expareja de la víctima, quien la atacó con un arma blanca y posteriormente huyó del lugar. Sin embargo, ya se encuentra detenido y deberá responder ante la justicia, según las verificaciones realizadas por OGAT.
La plataforma feminista expresó condolencias a los dos hijos mayores de edad de Bonaga Corella, así como a sus familiares y vecinos de la comunidad, conmocionados por el crimen.
Con este caso, OGAT contabiliza 26 feminicidios en Cuba en lo que va de 2026, además de 18 intentos de feminicidio y un asesinato de un hombre por motivos de género, cifras que continúan evidenciando la persistencia de la violencia machista en la Isla.
La organización también informó que mantiene bajo investigación 12 posibles feminicidios ocurridos en 2025 y ocho casos reportados en 2026, además de varios intentos de feminicidio.
En su publicación, el observatorio insistió en la necesidad de denunciar este tipo de crímenes y recordó que reportarlos "no es delito".
Consejo para la Transición alerta sobre amenazas contra la hermana de un preso político
El Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC) pidió protección urgente para Dayana, hermana del adolescente Jonathan Muir, recluido en la prisión Canaleta, en Ciego de Ávila, tras denuncias de amenazas de muerte con ella y posible exposición ante la Seguridad del Estado.
El CTDC denunció una situación de "riesgo" para Dayana, la hermana del adolescente de 16 años detenido tras las protestas del 13 de marzo en Morón, Ciego de Ávila, a quien el régimen acusa del delito de sabotaje.
Según la denuncia difundida por la organización, realizada por el pastor Mario Félix Lleonart, Dayana la joven habría recibido amenazas de muerte por parte de su expareja, identificada como Yanisbel Barrabí Moya.
El Consejo aseguró además que el presunto agresor tendría en su poder el teléfono móvil de la mujer y habría amenazado con compartir información personal de ella con la Seguridad del Estado, lo que —advirtió— incrementa los peligros para su integridad y seguridad.
La organización hizo un llamado a iglesias, redes humanitarias y espacios de acogida para ofrecer protección temporal a Dayana, y pidió a colectivos de derechos humanos, periodistas y observadores independientes dar visibilidad al caso.