El adolescente Jonathan David Muir Burgos, encarcelado tras las protestas del 13 de marzo en Morón, Ciego de Ávila, habría sido víctima de agresiones físicas, amenazas y actos de hostigamiento dentro de la prisión de máxima seguridad de Canaleta, según denunció su padre, el pastor evangélico Elier Muir.
De acuerdo con declaraciones del líder religioso, publicadas por Martí Noticias, el menor logró comunicarse brevemente por teléfono con su familia y relató un episodio de violencia ocurrido dentro del penal.
"Apenas dos minutos pudimos hablar", explicó el pastor, quien aseguró que su hijo le contó que otro recluso lo interceptó cuando regresaba a su celda y lo acusó de ser "un chivato". Según el testimonio, Jonathan respondió: "No, yo no soy chivato, yo soy un contrarrevolucionario", antes de ser golpeado y derribado al suelo.
Elier Muir afirmó que el joven quedó profundamente afectado emocionalmente tras la agresión. "El niño se fue para dentro de la celda a llorar, a llorar de impotencia, a llorar de miedo", declaró.
El pastor denunció además que funcionarios penitenciarios y agentes vinculados a la Seguridad del Estado estarían promoviendo actos de humillación contra el adolescente mediante imágenes manipuladas con inteligencia artificial para desacreditarlo ante otros presos.
"Subieron fotos manipuladas por inteligencia artificial (...) como que nuestro hijo es homosexual", denunció Muir, quien advirtió que estas acciones buscan incitar nuevas agresiones físicas y sexuales contra el menor dentro de la cárcel.
La denuncia también incluye acusaciones sobre falta de atención médica adecuada. Según el padre del adolescente, varios especialistas indicaron tratamientos que no han sido suministrados, mientras Jonathan presenta signos de deterioro físico y debilidad.
"Él nos decía que se siente débil", señaló Muir, quien además acusó a oficiales de la Seguridad del Estado vestidos como presos comunes de vigilar e interferir en las conversaciones familiares durante las visitas.
Jonathan David Muir Burgos fue arrestado tras las protestas ocurridas en Morón contra los apagones prolongados y la escasez de alimentos. Las autoridades cubanas le imputan el delito de "sabotaje", una de las figuras penales más severas utilizadas contra manifestantes opositores.
El caso ha generado reacciones internacionales. La organización estadounidense Freedom House denunció este jueves el encarcelamiento del menor como muestra del nivel de represión ejercido por el régimen cubano frente al creciente descontento social en la Isla.
"A medida que la crisis humanitaria de Cuba se profundiza y las protestas aumentan en toda la Isla, estamos monitoreando de cerca los crecientes informes de detenciones arbitrarias y represión", señaló la organización en una publicación en redes sociales.
Freedom House calificó el encarcelamiento del joven de 16 años como "un recordatorio escalofriante" de que el régimen cubano "está dispuesto a encarcelar incluso a menores por ejercer sus derechos fundamentales a la expresión y a la reunión pacífica".
"Ningún niño debería enfrentar la prisión por alzar la voz", añadió la ONG, que exigió la liberación inmediata de Jonathan Muir y de todos los presos políticos cubanos.
El Gobierno de Estados Unidos también ha reclamado públicamente la excarcelación del adolescente, uno de los casos más visibles de la represión contra menores de edad vinculados a las protestas sociales en Cuba.
En estos casos se ve el nivel de cinismo del régimen cubano. Y para peor, muchos presos políticos han tenido que entregar sus casas y apartamentos a los usurpadores de ADN Castro. Se calcula que el negocio principal de Mariela Castro y su esposo, Paolo Titolo, es la renta de estas propiedades al turismo sexual italiano. Son corruptos y violadores sistemáticos de los DDHH. Ahí debería interesarse la ONU, y no en las estupideces de diplomáticos de buena vida.
¡Y no acaban de soltar a ese muchacho! ¡Y a todos los presos políticos!