El régimen cubano volvió a presentar como una posible salida a la crisis energética la refinación de crudo nacional y el desarrollo de tecnologías propias, pese a que especialistas oficiales reconocieron que la Isla continúa dependiendo de insumos importados incluso para explotar sus propios yacimientos petroleros.
En una edición del programa oficial Mesa Redonda, directivos de Unión Cuba-Petróleo (CUPET) y del Centro de Investigaciones del Petróleo (CEINPET) defendieron la estrategia gubernamental de impulsar la refinación de petróleo cubano mediante tecnologías desarrolladas en la Isla, en medio de apagones masivos y creciente descontento social.
Según Irenaldo Pérez Cardoso, director adjunto de CUPET, en los últimos cuatro meses Cuba solo ha recibido un buque de combustible, cuando necesita al menos ocho mensuales para sostener cierta estabilidad energética. El funcionario atribuyó la situación al "bloqueo energético" impuesto por la Administración de Donald Trump.
Sin embargo, más allá del discurso político, la propia explicación oficial volvió a evidenciar la fragilidad estructural del sistema energético cubano.
Pérez Cardoso admitió que el principal yacimiento petrolero del país, Varadero —que aporta alrededor del 70% de la producción nacional—, produce un crudo extremadamente pesado y viscoso, imposible de transportar sin mezclarlo diariamente con nafta solvente. Y esa nafta, reconoció el directivo, se obtiene precisamente refinando petróleo importado. Aunque el crudo es cubano, se necesita importar ese componente para poder utilizarlo.
La admisión refuerza las dudas sobre el optimismo exhibido recientemente por el gobernante Miguel Díaz-Canel y la prensa oficial respecto a la supuesta capacidad de Cuba para "refinar su propio petróleo" y avanzar hacia una mayor soberanía energética.
A inicios de mayo, un análisis publicado por DIARIO DE CUBA recordó que la refinación de crudo nacional no es nueva en Cuba y cuestionó la narrativa oficial que presentó la llamada "termoconversión" como una ruptura tecnológica histórica.
De hecho, la propia refinería Sergio Soto, en Sancti Spíritus, señalada ahora como centro del proyecto piloto, procesa crudo cubano desde hace años.
Durante la Mesa Redonda, los funcionarios reconocieron además otro problema clave del petróleo cubano: su elevadísimo contenido de azufre, superior al 7% en algunos casos, lo que obliga a desarrollar tecnologías adicionales para hacerlo utilizable.
La solución oficial pasa por una combinación de ciencia nacional, innovación y "resistencia", aunque los propios directivos admitieron las enormes limitaciones tecnológicas y financieras de la Isla.
"Si hoy resulta casi imposible importar combustible libremente, mucho más complejo es acceder a tecnologías de este nivel", dijo Pérez Cardoso.
El régimen apuesta ahora por proyectos de termoconversión, pirólisis de neumáticos, aprovechamiento de gases naturales, hidrógeno blanco y biodigestores, iniciativas que fueron presentadas como parte de una transición energética "soberana".
Sin embargo, mientras los investigadores hablan de plantas piloto y proyectos a mediano plazo, Cuba atraviesa una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas, con déficits superiores a los 2.000 MW y apagones de más de 20 horas diarias en varias provincias.
La gravedad de la situación ha provocado protestas y cacerolazos en distintos puntos del país durante las últimas semanas, especialmente en La Habana en los últimos días, donde los ciudadanos han denunciado no solo la falta de electricidad, sino también escasez de agua y otras condiciones de vida insostenibles.
Aunque el discurso oficial insiste en atribuir toda la crisis al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, los propios especialistas reconocieron que la industria petrolera cubana depende de tecnologías occidentales, financiamiento externo y cadenas de suministro internacionales a las que el país no logra acceder desde hace años.
Mientras tanto, el Gobierno continúa prometiendo soluciones futuras basadas en proyectos experimentales y desarrollo científico nacional, en un contexto donde la infraestructura energética de la Isla sigue deteriorándose y la población enfrenta un creciente agotamiento social.
😀😃😄😁😆
Sean pasados 67 años prometiendo un futuro luminoso y todavía siguen alumbrándose con un candil.
Repetido, no sé si es mi compu o es la página.
....."necesitan 8 barcos mensuales": 1 para usar en la finca, 7 pa' venderselo a los chinos (eso que sean de ñapa.....