El Movimiento de Amistad y Solidaridad Mutua Venezuela-Cuba envió 25 toneladas de alimentos y medicinas a la Isla, informó la agencia estatal Prensa Latina. Si bien se trata de la campaña de solidaridad "Amor con amor se paga", los organizadores no mencionaron que en este gesto esté involucrado el Gobierno venezolano, cuyas relaciones con La Habana se enfriaron luego de la captura de Nicolás Maduro.
La organización destacó que las 25 toneladas enviadas "fueron recaudadas en solo 15 días en expresión de la hermandad forjada en la lucha". A pesar de que Caracas le ha soltado la mano al régimen cubano, los organizadores de la campaña sostuvieron que este envío es "una prueba fehaciente de que Venezuela y Cuba caminan juntos, hombro con hombro, en la construcción de un mundo más justo y humano".
"Cada caja que enviamos lleva un mensaje claro: Cuba no está sola y Venezuela no olvida a quien siempre ha estado presente", agregó el Movimiento de Amistad y Solidaridad Mutua Venezuela-Cuba, que reconoció haber contado con el apoyo del Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad.
Tras la captura de Maduro en enero y el ascenso a la presidencia de Venezuela de Delcy Rodríguez, "la histórica alianza con Cuba, tejida por los fallecidos Fidel Castro y Hugo Chávez casi que en términos filiales, ha quedado relegada a un plano estrictamente diplomático y simbólico. Caracas ya no sostiene al régimen de La Habana como antes: ni con petróleo subsidiado a gran escala, ni con retórica antiimperialista fervorosa, ni con gestos de solidaridad militante", apuntó Andrés Cañizalez en un texto reciente para DIARIO DE CUBA.
"Este distanciamiento no es casual. Forma parte de lo que el sociólogo y analista Fernando Mires ha denominado el "tercer chavismo": una fase post-populista en la cual el Gobierno venezolano abandona las banderas ideológicas para adoptar un pragmatismo que prioriza la atracción de capital extranjero y el diálogo con Washington y Bruselas", agregó.
El envío de estas 25 toneladas de alimentos y medicinas llega en un contexto en el que La Habana se aferra a las donaciones como elemento de subsistencia, toda vez que la incapacidad del régimen cubano para garantizar las mínimas condiciones de vida digna en la Isla ha llevado a la sociedad a su resquebrajamiento integral.
Así, el pasado viernes la embajada rusa en Cuba entregó al ministro de Salud Pública un lote de medicamentos destinados a hospitales cubanos. Mientras, el embajador chino entregó una donación de implementos deportivos, que incluyen artículos y vestuarios para el boxeo, tenis de mesa, kayak, remo, natación y gimnasia, entre otros.
Al propio tiempo, en la misma jornada del viernes, las autoridades del régimen recibieron un nuevo convoy internacional de solidaridad, el segundo que llega a la Isla con ayuda humanitaria en menos de un mes. En un acto de recibimiento al convoy, el viceministro de Salud Pública, Julio Guerra Izquierdo, señaló que los envíos de ayuda han representado "un alivio importante para el sistema sanitario" de la Isla, aunque "no cubren todas las necesidades".