La crisis total de Cuba no necesita más añadidos para ser dramática, para envolver en apagones, pobreza y abandono a miles de cubanos. Sin embargo, el resquebrajamiento integral de la sociedad cubana golpea con énfasis los ya deplorables servicios fúnebres, que ahora descienden un nuevo escalón en su deriva de mala praxis. Así, el periódico oficialista Invasor, de Ciego de Ávila, denunció que "las manifestaciones de insalubridad son imágenes comunes" en el cementerio de la ciudad, así como en los otros 24 camposantos de la provincia.
"Bóvedas destapadas o en mal estado constructivo, hierba alta, falta de higiene", destacó el medio y alertó que, en realidad, "los contratiempos de los servicios necrológicos empiezan mucho antes: desde la demora de los carros fúnebres, la cuestionada calidad de los ataúdes y las condiciones de las funerarias".
"A raíz del estado de deterioro, intentamos reconstruir los nichos estatales en una primera parte. Después, haremos un censo de las bóvedas particulares que han sido abandonadas para accionar en ellas. El déficit de recursos nos impedirá que la imagen cambie rápidamente", dijo María Julia López, subdirectora de Inversiones de la Dirección de Comunales.
El citado medio se refirió a que, "incapaz de sostener sus otros encargos sociales ―barrer calles y recoger desechos sólidos―, dicha entidad transita a ser únicamente la Unidad de Servicios Necrológicos".
Si bien Invasor se refirió a que los problemas con el combustible han lastrado los servicios fúnebres en el territorio, destacó que "la unidad presupuestada ha mostrado signos de ineficiencia desde mucho antes".
Asimismo, destacó la exigua cantidad de ataúdes con que cuenta la provincia y la dudosa calidad de los mismos. "Hicimos inversiones en la fábrica de ataúdes de Morón y compramos tres sierras para mejorar la terminación de las cajas", dijo el director de Comunales, Luis Alberto Pérez Olivares, pero la mejoría del servicio no se ha concretado.
Pérez Olivares subrayó además que pronto entrará en funcionamiento el crematorio de la provincia, una vez que concluyan las acciones en aspectos técnicos. No obstante, dijo que este funcionará con gas licuado de petróleo (GLP) y dependerá de que CUPET sea capaz de proveerlo. Sin embargo, los problemas con este combustible son recurrentes en la Isla desde hace años, por lo que construir un crematorio pensado para funcionar con un combustible que suele estar en falta es otro error estratégico de las autoridades cubanas.
La pésima situación de los servicios fúnebres no es exclusiva de Ciego de Ávila, toda vez que, en meses recientes, los camposantos de Artemisa, Las Tunas Camagüey, Bayamo y otros territorios han reportado problemas similares, así como en las funerarias y los traslados.
Sobre el tema, escribió en agosto de 2025 Ángeles Rosas en un artículo publicado por DIARIO DE CUBA: "La muerte en Cuba, como la vida, se ha vuelto una experiencia atravesada por la precariedad. El sistema funerario nacional —parte del 'modelo social' del castrismo— atraviesa un colapso estructural que impacta de forma dramática y cotidiana a las familias. Escasez de ataúdes, transporte funerario casi inexistente, condiciones indignas en velatorios y cementerios abandonados configuran un panorama desolador que muchos cubanos enfrentan en uno de los momentos más difíciles de sus vidas". Desde entonces, la situación solo ha ido a peor.
Ni los muertos pueden descansar en paz