La quema de basura en el emblemático Parque Metropolitano de La Habana, convertido recientemente en un vertedero, genera denuncias en las redes sociales de vecinos que sufren los efectos, sin que exista hasta el momento un pronunciamiento oficial.
Las montañas de basura que invaden las ciudades de Cuba constituyen uno de los mayores problemas que enfrenta la población, desde mucho antes de que Washington le impusiera un embargo petrolero al régimen.
El usuario de Facebook Yorni Cabrera ha sido particularmente activo en la denuncia de la quema de basura en el Metropolitano y sus efectos dañinos para la salud de los vecinos. Aunque él atribuye la conversión del parque en un vertedero a una decisión gubernamental, ninguna autoridad ha reconocido ni negado hasta el momento que haya sido así.
¡Así amanecimos después de una noche bien larga! ¡Puentes Grandes, Plaza de la Revolución, La Habana!", criticó Cabrera en su página el domingo.
En los varios posts que ha publicado alertando sobre las afectaciones que ha provocado la quema de basura en el parque, Cabrera ha compartido fotos en las que se aprecia el humo y la nube de contaminación que envuelven esa zona habanera. En una aparece él con el rostro medio cubierto por una mascarilla.
En una publicación previa, el internauta aseguró la situación empeoraba y se hacía difícil "respirar". "Da miedo conciliar el sueño", afirmó.
"Estamos atrapados dentro de la casa, en medio de una masa espesa de humo tóxico de tanta basura quemada sin ningún control", denunció el sábado.
"Gracias a Dios tenemos electricidad hoy para poner un ventilador mínimo... Tengo a mi madre en una crisis de asma; no puedo ni llevarla a un hospital, porque si intento salir se me muere ahogada", se quejó.
"No hay transporte tenemos el carro sin combustible", lamentó el usuario, que ha etiquetado tanto a las autoridades de la capital, como a medios oficiales e independientes, con la esperanza de que alguien se haga eco del panorama que enfrentan los vecinos de la zona.
En los cientos de comentarios que acumulan sus publicaciones, los foristas aseguran que la situación se repite en lugares como Cojímar, en La Habana del Este, y los municipios Cerro, Playa, Guanabo y Marianao.
"Ese humo es la nueva moda por toda La Habana, quemar la basura y respirar el humo toxico", sentenció Enrique García Arévalo.
En los comentarios a los posts de Yorni Cabrera también se cuestiona la inacción de las autoridades cubanas ante el humo y la contaminación que atentan contra la salud de las personas.
Mientras residentes en varios municipios habaneros se ven afectados por problemas respiratorios, debido a la quema de basura, sin que las autoridades ofrezcan soluciones, el monopolio estatal de las Telecomunicaciones en Cuba, ETECSA, también se quejó el domingo de consecuencias adversas de la quema de basura cerca de sus instalaciones.
"¡Urgente! Hacemos un llamado a nuestra población sobre la toma de conciencia referido a la quema de basura cerca de los equipamientos tecnológicos de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba", alertó la empresa estatal.
"Este problema impacta negativamente en la infraestructura, como los gabinetes, cables y postes telefónicos", detalló ETECSA en su página de Facebook.
"Las prácticas inadecuadas provocan daños en los servicios de telecomunicaciones, afectando directamente a los usuarios, que deberán esperar prolongados periodos para el restablecimiento de los servicios por las dificultades de recursos para reemplazar o reparar los equipos dañados", aseguró el monopolio estatal.
"Es crucial que la comunidad se una para abordar este problema, cada vez más creciente; la educación y la colaboración son claves para proteger la infraestructura tecnológica. ¡La responsabilidad es de todos!", afirmó, reiterando el discurso de las autoridades cubanas, que intentan descargar sus responsabilidades sobre los hombros de la población.
El Gobierno de Villa Clara pretende sustituir con triciclos eléctricos los no menos de 22 camiones necesarios para la recogida de desechos
Entre los comentarios que ha generado la publicación de Cabrera, el forista Carli Cedeño aseguró que en Santa Clara ocurre lo mismo.
Justo en el municipio cabecera de la provincia Villa Clara, las autoridades han decidido sustituir con triciclos eléctricos los al menos 22 camiones necesarios para la recogida de basura, según explicó el intendente Yansi Díaz Jiménez a la emisora local estatal CMHW.
"En Santa Clara diez nuevos triciclos eléctricos se sumaron a los ya existentes para apoyar las labores de saneamiento", dijo el funcionario en declaraciones citadas por la estatal Agencia Cubana de Noticias (ACN), sin precisar a cuánto asciende la cantidad de triciclos destinados a la recogida de desechos.
Según Díaz Jiménez, "delegados del Poder Popular, junto a proyectos de desarrollo local y MIPYMES, promueven soluciones que permitan enfrentar la acumulación de residuos en diferentes puntos del territorio, que es el de mayores volúmenes de recogida y necesita no menos de 22 camiones diarios para este servicio".
Los funcionarios entrevistados por la emisora estatal insistieron en culpar de la proliferación de inmundicias al embargo petrolero estadounidense, quitándole toda la responsabilidad al régimen en la profunda crisis que atraviesa Cuba, de la que la basura en las calles es solo una manifestación.
Me recuerda los basureros en Uttarakhand en la India ... esas imágenes son comunes en muchos estados de la India ...
No podemos callar mientras nuestros niños y ancianos se asfixian. Exigimos el cese inmediato de la quema de basura y la limpieza real de nuestras áreas comunes.
Exigimos a las autoridades de salud y al Gobierno de La Habana el cese inmediato de la quema de basura. La inhalación de gases tóxicos y partículas cancerígenas está enfermando a nuestros niños y pacientes hospitalizados. ¡Es un crimen contra la salud pública!
https://new.cubademocraciay…
Peor no puede ser la situación. Basura por todos lados emanando olores fétidos, y con roedores de tamaños variados. Y si faltara algo, queman basura, y hasta los palos de la electricidad. La inoperancia de esta gente llega a los límites más extremos, similar a lo que pasa en Haití.