El Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) acusó a Estados Unidos de generar una crisis energética, ahora agravada por las medidas de Donald Trump sobre el petróleo pero de larga data, y de sus consecuencias directas sobre la atención médica. Según datos publicados por el diario oficial Granma, más de 32.880 embarazadas enfrentarán riesgos adicionales por la escasez de combustible, que impacta especialmente en el Programa Materno Infantil.
Las afectaciones citadas incluyen dificultades para realizar ultrasonidos obstétricos y estudios genéticos, retrasos en la vacunación infantil, limitaciones en el traslado de comisiones médicas especializadas y una disponibilidad mínima de transporte sanitario para emergencias, algo que vienen sufriendo familias desde hace años y ha sido recogido en denuncias públicas de los afectados.
El MINSAP también dijo que más de 61.830 menores de un año requieren atenciones especiales que hoy están comprometidas.
A esto se suman obstáculos en tratamientos oncológicos, en la atención a pacientes con enfermedades crónicas y en las urgencias médicas, un cuadro que —reconocen las autoridades— se traduce en un aumento directo de la mortalidad, algo que tampoco es nuevo y tuvo un capítulo muy grave durante la pandemia, cuando el régimen destinó numerosos recursos a producir no una sino cuatro vacunas contra el Covid-19.
Padres que suplican electricidad, campañas para poder sacar a sus hijas del hospital
Mientras el discurso oficial atribuye responsabilidades externas, la realidad cotidiana empuja a las familias a buscar soluciones por su cuenta. En redes sociales circulan llamados desesperados como el del padre Baysel Acosta Moreno, que muestra noches enteras sin luz junto a su hija hospitalizada y ruega ayuda para comprar un generador eléctrico y poder regresar a casa.
La periodista Mónica Baró, que impulsa una campaña en la plataforma GoFundMe con el objetivo de adquirir estas plantas móviles, incluyó este caso y el de otras dos niñas cuya supervivencia depende de equipos médicos que no pueden apagarse.
Valentina Ramos, de apenas un año y nueve meses, nunca ha vivido fuera de un hospital tras requerir traqueotomía y gastrostomía al nacer. Yeilín, de dos años, padece atrofia muscular espinal tipo 1 y vive conectada a un respirador mecánico desde un paro respiratorio. Milena Acosta, de seis años, sufre el síndrome neurológico severo Lennox-Gastaut, con crisis epilépticas frecuentes que se vuelven aún más peligrosas en medio de apagones.
Para estas familias, un generador no es un lujo, sino la única posibilidad de abandonar los hospitales y reducir el riesgo constante de muerte durante los prolongados cortes eléctricos. El Gobierno cubano tiene un programa para aliviar a estos casos, pero no todos resultan beneficiados.
"Operar con la luz de los celulares": la medicina de emergencia en penumbras
La precariedad energética también se vive dentro de los quirófanos. En el Hospital Ramón González Coro, la anestesióloga Yudmila Rodríguez describe un escenario extremo: equipos sin baterías funcionales, máquinas de anestesia de décadas de uso y dependencia total de un tendido eléctrico inestable, según publicó la página de Facebook Naturaleza Secreta.
Cuando ocurre un apagón, la unidad quirúrgica queda a oscuras. Las cunas de reanimación neonatal se apagan, se pierde la monitorización de los pacientes y los médicos continúan las cirugías iluminando el campo operatorio con los teléfonos celulares. La ventilación se mantiene de forma manual y los parámetros vitales se evalúan "a la antigua", observando el movimiento del tórax y tomando signos clínicos básicos.
Rodríguez reconoce que en cada interrupción se pone en riesgo la vida de madres y recién nacidos. Hasta ahora no han perdido pacientes, dice, pero el margen de seguridad es mínimo y depende exclusivamente de la pericia del personal médico.
Provincias en modo emergencia: reuniones, promesas y malestar social
En la provincia de Matanzas, las autoridades locales —según informó el oficial Periódico Girón— analizan diariamente cómo enfrentar el desabastecimiento de combustibles. Entre las medidas anunciadas figuran priorizar la producción agrícola municipal, crear centros de elaboración de alimentos cocinados, fomentar el teletrabajo y garantizar ingresos hospitalarios para pacientes de hemodiálisis en cabeceras con mejores condiciones, algo que los propios comentaristas de la publicación en Facebook ponen en duda.
También se prometió continuar la distribución atrasada de la canasta básica y priorizar ambulancias y traslados médicos hacia La Habana. Sin embargo, los comentarios de la población reflejan frustración: vecinos denuncian falta de agua, de transporte para enfermos de cáncer y de alimentos, y acusan a las autoridades de limitarse a reuniones sin soluciones concretas.
Barbara Brocos escribió en tono sarcástico: "Fíjate si lo están haciendo muy bien que las iglesias hace mucho rato que son las que le están dando comida y atención a los vulnerables. No se puede ser tan ciego. Lo único que hacen es reunirse, gastar los pocos recursos que hay, evaluar, inventar estrategias, pero no resuelven nada".
Para Liset Rolo, "todo es blá blá blá". La usuaria denunció que en el municipio Unión de Reyes están "sin agua, sin guagua para los enfermos de cáncer que necesitan sus tratamientos, sin alimentación" y se preguntó "cuánto tiempo creen que se pueda soportar. Es muy fácil hablar detrás de un buró y no tener una familia enferma", añadió.
Castigos eléctricos en Las Tunas: cortes como sanción
El endurecimiento de las medidas llegó a Las Tunas, donde el oficial Periódico 26 reportó que empresas estatales y privadas que excedan sus planes de consumo serán desconectadas del sistema eléctrico por al menos 72 horas, o más, hasta compensar el "sobregiro".
La decisión está en manos de la estatal Oficina Nacional para el Uso Racional de la Energía (ONURE), que además ordenó sacar a numerosas entidades de los circuitos "no apagables", tradicionalmente protegidos de los cortes.
Aunque se anunció la instalación de más de 500 módulos solares para "sectores priorizados" (Salud, Educación y Héroes del Trabajo) el mensaje central es que quien consuma más de lo autorizado, se queda sin luz, incluso de forma indefinida.
Fe en tiempos de apagones: peregrinos pese a la falta de transporte
En el oriente del país, la crisis de combustible también golpea la movilidad. Aun así, el Arzobispado de Santiago de Cuba informó en Facebook que más de 7.400 peregrinos lograron llegar al santuario mariano la pasada semana, pese a las enormes dificultades de transporte.
La afluencia ha disminuido, reconocen, pero subrayan que la fe sigue empujando a muchos a cumplir promesas religiosas en medio de apagones, escasez y ahora con largos trayectos a pie.
El colmo del cinismo y la mentira es decir que el bloqueo genocida no es el culpable del sufrimiento del pueblo cubano, pero peor aún es ver a HDLGP cipayos imperiales alegrarse de esto, fascismo puro y duro, después se rasgan las vestiduras por los llevados y traídos "derechos humanos"