Son las 8:00 de la mañana del lunes, y en un combinado deportivo de Santiago de Cuba los profesores están a la espera del planificado matutino semanal. La noticia que todos esperan, y temen, es la próxima fecha del "Día de la Defensa", ejercicio de preparación combativa cuya práctica está siendo convocada casi semanalmente.
"El problema es que esos Días de la Defensa solo sirven para darte cuenta de lo desfasado que está el Ejército cubano", dice un profesor que pide anonimato. "Si invaden Cuba, nos aplastarán, porque están entrenando para una guerra analógica en la era digital. Estás prácticas son una pérdida de tiempo", sentencia.
Los "planes y medidas para el paso al Estado de Guerra" en Cuba, anunciados en enero por el régimen, se traducen en incertidumbre e incredulidad en un país convencido de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) no podrán vencer en un eventual enfrentamiento militar con Estados Unidos. Como parte del entrenamiento popular, los gobiernos provinciales están convocando a prácticas de defensa obligatorias a centros de trabajo y estudios en toda la Isla, una carga más para un pueblo que se debate entre los apagones y el hambre.
"Cada fin de semana se van rotando los centros a los cuales les tocan el Día de la Defensa, y es obligatoria la asistencia", explica Margarita, secretaria en una escuela primaria en Santiago de Cuba. "El día que nos tocó, nos llevaron a un campo de tiro para darnos clases de como se arma y se desarma un fusil ruso que nunca tocamos. Yo estaba allí mirando y pensando que no tenía arroz, ni dinero para comprarlo; el militar explicando y yo pensando en la comida", recuerda.
Para civiles como Margarita, el concepto de la "Guerra de Todo el Pueblo", ideado hace más de 40 años por el fallecido Fidel Castro, es una invención genocida para una población envejecida por el éxodo y debilitada por el hambre.
"Las diferencias entre el Ejército americano y nosotros son demasiadas. Yo quiero a mi país, pero no veo ninguna posibilidad de vencer al Ejército americano, y el Gobierno cubano lo sabe. Lo que están proponiendo es un suicidio colectivo. Por eso, si atacan, yo me quedo en mi casa y moriré junto a mi familia", augura Margarita.
La coerción para la asistencia a los Días de la Defensa, no solo se ejerce a través de presiones laborales que pueden incidir en la evaluación anual del trabajador, sino también económicas, pues ahora estas prácticas pueden ser planificadas en días laborables, lo que implicaría descuentos salariales en caso de ausencia.
"Aquí en Cuba nada es voluntario, nunca lo ha sido. Todo es bajo coerción, ya sea de la CTC, de los comités de base de la UJC o del Partido de cada centro de trabajo", señala una Esperanza, profesora de Educación Física. "Y sabes que si te niegas a participar, te puede costar el trabajo. Entonces, es mejor hacer como que aceptas. A nosotros nos han usado para actos de repudio como sociedad civil, y ahora somos combatientes, pero la verdad es que todo esto es un postureo del Gobierno; si machacaron a fuerzas élite en Venezuela, a nosotros nos tumban de un soplo", afirma.
Las prácticas combativas se han centrado en observar y en manipular el fusil ruso AKM, arma oficial del Ejército cubano. Pero su disponibilidad es escasa en los campos de tiros, donde priman fusiles viejos y oxidados, y para suplirlos también se práctica con armas deportivas de aire comprimido, conocidas como escopetas de perle.
"Fuimos a un campo de tiro en el Micro 9 y practicamos con perles", cuenta Raúl, profesor de un politécnico. "Todo fue una farsa porque esos fusiles no tienen nada que ver con uno de combate, lo que vi allí fue una exhibición de armas oxidadas", añade.
"Si eso es lo que tienen, es mejor que se pongan a dialogar ya y no lo tengan a uno perdiendo el tiempo con tanta hambre que hay. Ya nosotros tenemos nuestra guerra diaria, que se llama la comida; comer es la guerra más dura que tienen los cubanos hoy", concluye.
Arriba… que hay que desempolvar las “4-bocas” y las “pepechás”!!!
" Lo que están proponiendo es un suicidio colectivo. Por eso, si atacan, yo me quedo en mi casa y moriré junto a mi familia".
Siguen creyéndose la mentira colosal de niño de primaria de que los americanos van a invadir y masacrar al pueblo como si se tratara del ejército asirio. Y por otro lado, a pesar de la rezongues por lo visto siguen dispuestos a continuar asistiendo a esos absurdos simulacros de "preparación para la defensa". Al pueblo cubano es sumamente difícil no decirles que se jodan por sumisos cuando uno lee éstas cosas.