La familia de Darwin Daniel Sotolongo Cedres, un bebé de nueve meses ingresado en terapia intensiva en el Hospital Pediátrico Eduardo Agramonte Piña, en Camagüey, solicita una visa humanitaria y apoyo médico especializado para poder salvar su vida, ante la imposibilidad de realizar en Cuba la cirugía que necesita para poder respirar por sí solo.
En declaraciones a DIARIO DE CUBA, Yusneidi Casas, prima de la madre del menor, explicó que el niño padece estenosis traqueal en grado 4, una condición extremadamente grave que compromete la respiración.
"Lleva tres meses ingresado y ya ha sido intubado por octava vez. En el hospital nos dijeron que no se podía hacer nada, porque en Cuba no hay ni los recursos ni los médicos necesarios para ese tipo de operación", afirmó.
Casas precisó que la familia reside en Florida, Camagüey, y que el menor permanece con soporte vital mientras espera una solución que, según los médicos, solo podría encontrarse fuera del país. "Es un niño que lucha cada día por respirar", señaló.
La familia del pequeño pide apoyo urgente para obtener una visa humanitaria, así como asistencia médica internacional que permita trasladar al menor a un centro especializado. Según explicaron, la intervención requiere cirugía altamente especializada, además de equipos y dispositivos médicos que no están disponibles en la cacareada "potencia médica" cubana.
Entre los insumos necesarios, Casas mencionó stents traqueales pediátricos, tubos especiales, broncoscopios, dilatadores, equipos de ventilación mecánica e instrumental quirúrgico para reconstrucción traqueal. La familia solicita la ayuda de médicos, fundaciones, hospitales y organizaciones humanitarias que puedan orientar, donar recursos o facilitar el acceso a tratamiento especializado.
"Pedimos ayuda por la vida de Darwin Daniel". Sus padres apelan a la solidaridad y a la posibilidad de una salida humanitaria como única alternativa para que el niño pueda recibir la atención que requiere. "Ningún niño debería luchar por respirar; ninguna familia debería enfrentar esto sola", declaró Casas.
Otra niña cubana desahuciada por la potencia médica recibe esperanza en Miami
La niña cubana Mía Rey Jiménez, de dos años, llegó a Miami para recibir tratamiento contra un cáncer agresivo, luego de que las autoridades estadounidenses aprobaran una visa humanitaria que había sido inicialmente denegada, según reportó Univisión.
La familia salió de Cuba tras recibir un diagnóstico erróneo en la Isla y comenzó un recorrido por varios países en busca de atención médica. En Costa Rica, la menor fue sometida a quimioterapia y a una cirugía de alto riesgo, pero los médicos solo le daban un 40% de probabilidades de sobrevivir.
La esperanza surgió cuando especialistas del Nicklaus Children’s Hospital, en Miami, ofrecieron tratar a la niña de manera gratuita y con un 85% de posibilidades de éxito. Sin embargo, el principal obstáculo era el ingreso legal a Estados Unidos. La primera solicitud de visa humanitaria fue rechazada.
Un equipo de abogados asumió el caso y presentó una apelación que quedó sin respuesta, hasta que la oficina de la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar intervino directamente. Según confirmó la legisladora en un comunicado citado por Univisión, desde que conoció el caso actuó para acelerar la visa humanitaria y gestionar una excepción a las restricciones de viaje.
Finalmente, la petición familiar fue aprobada y Mía ya se encuentra ingresada en el hospital de Miami, donde ha comenzado su tratamiento. Su familia espera ahora que la niña logre superar la enfermedad y pueda "tocar la campana", símbolo de la victoria sobre el cáncer.
Salir de Cuba se ha convertido en la única opción que tienen muchos pacientes con enfermedades graves. La vida de estos enfermos se acorta por falta de atención o tratamientos y son cada vez más las familias que intentan conseguir una visa humanitaria para llevar a sus hijos a un país con los recursos humanos y médicos necesarios. Las redes sociales han sido fundamentales para algunos casos que, además, han logrado mayor visibilidad, movilización ciudadana y fondos.
Una visa humanitaria, con independencia del país en el que se solicite, es un permiso de residencia temporal para una persona en situación de vulnerabilidad. Obtenerla es un reto difícil pero posible. Generalmente se otorga de emergencia, por razones de interés público o a personas con situaciones de salud.
Para solicitar una visa humanitaria para EEUU es necesario rellenar el Formulario I-131 (Solicitud de Documento de Viaje que puede realizarse en línea), el Formulario I-134 (Declaración Jurada de Patrocinio Económico, para demostrar que el solicitante "no se convertirá en una carga pública" mientras permanezca en Estados Unidos) más toda documentación adicional que apoye la petición.
En principio el trámite demora entre 90 y 120 días, pero en caso de urgencias la petición puede resolverse en días. La realidad demuestra que hay más posibilidades de éxito si un abogado especializado en temas migratorios asume el proceso.