Mientras el consumo y el tráfico de drogas crecen en Cuba, y los traficantes recurren a métodos cada vez más ingeniosos para ocultar las sustancias e introducirlas en el país, el director general de Procesos Aduaneros, Yosvany Bárcenas González, dijo en el programa televisivo de propaganda Mesa Redonda que los casos detectados hasta ahora superan notablemente a los registrados en 2024.
"Existen ingeniosos y peligrosos métodos de ocultamiento detectados: droga en paquetes de café, latas de confitura, fondos de maletas, pomos de Nutella, jabones fundidos con cocaína en su interior y filtros de aceite para autos", dijo, y resaltó "un hallazgo especialmente preocupante, como son las gominolas con THC", de las cuales, según las cifras oficiales, "se han detectado 344 y otros 57 paquetes con el principio activo de la marihuana, lo que representa un alto riesgo de intoxicación infantil".
"La mayor cantidad de droga que se ha detectado ha sido para el consumo interno en el país, a diferencia de períodos anteriores", dijo, al tiempo que señaló como una amenaza creciente "la presencia del cannabinoide sintético con una procedencia de EEUU, del cual se han detectado más de 40 formulaciones. Otro método detectado es el empleo de personas que traen encomiendas y desconocen el contenido, convirtiéndose en 'mulas' de forma involuntaria".
De igual forma, las autoridades del régimen expresaron preocupación, aunque de forma muy velada, por la presencia de drogas en las instalaciones turísticas. Así, el director de Defensa, Seguridad y Protección del Ministerio de Turismo, Jorge Alberto Angulo Ruiz, afirmó que "la prevención, el enfrentamiento y la capacitación del personal en el combate a las drogas dentro de las instalaciones turísticas tienen un papel esencial", pero no negó que se hayan detectado casos.
El funcionario se refirió a la existencia de "planes de prevención, descubrimiento y enfrentamiento a hechos vinculados con las drogas y sus conductas asociadas, como el proxenetismo, la prostitución y la trata de personas". No obstante, casos documentados en los últimos años dan cuenta de que la realidad es otra.
"Si los niveles de percepción del riesgo no se elevan, no hay prevención ni descubrimiento", dijo y, recurriendo a la paranoia habitual del régimen de culpar a otros por el resquebrajamiento integral de la sociedad cubana, sostuvo que "el enemigo aprovecha las brechas para actuar".
Respecto a las actuaciones legales en los casos relacionados con drogas en el país, la fiscal jefa provincial de La Habana, Lisnay María Mederos Torres, detalló que "durante 2025, el 96% de los imputados ha recibido prisión provisional y en el 98% de los casos presentados ante los tribunales se ha solicitado esa medida cautelar".
"Los juicios ejemplarizantes también llevan un mensaje público de legalidad y educación cívica", sostuvo. Sin embargo, se castiga con más severidad a quien protesta o transmite una protesta que a quien trafica con drogas, pese a los efectos dañinos de este delito para la sociedad.
Mientras este delito se expande y las acciones de las autoridades reflejan el fracaso de La Habana en contener el tráfico y el consumo de estupefacientes, los juicios ejemplarizantes parecen la única acción concreta para disuadir a los narcotraficantes, pero mientras no se atiendan las causas de fondo —como la pobreza—, poco podrán hacer.
No obstante, los juicios también muestran sus flaquezas, toda vez que la ley "se aplica arbitrariamente, pues no es posible que a unos traficantes de droga se les condene de cuatro a seis años y a otras personas que solo piden salir del hambre, la miseria y las necesidades, porque ya no pueden más, y los condenan a diez o quince años. ¡Terrible lo que hacen!", criticó la forista Emma Fernández en septiembre, luego de uno de estos juicios ejemplarizantes en Holguín.
En 2024 se incautaron en Cuba 1.051 kilogramos de droga, principalmente cocaína, marihuana, metanfetaminas y cannabinoides. Además, fueron sancionadas 1.157 personas vinculadas con el tráfico de estas sustancias.