Un accidente e incendio en la unidad 4 de la Termoeléctrica Antonio Maceo (Renté) de Santiago de Cuba habría provocado la "baja técnica" de esa máquina, que no opera desde 2023, aunque las autoridades aseguraron a inicios de 2025 que podría volver a funcionar.
Según informó el jueves 2 de octubre la estatal Unión Eléctrica, "en el día de hoy se produjo una falla en (la) línea de 6 Kv de la máquina 4 de la CTE Antonio Maceo, lo que provocó una baja técnica y a su vez un incendio que fue sofocado por el cuerpo de la brigada de la central termoeléctrica y los bomberos".
La nota, que no menciona la magnitud del incendio ni si hubo víctimas, evidencia la situación calamitosa de esa industria, donde el pasado 21 de septiembre otro siniestro afectó el emplazamiento de motores de fuel oil aledaño.
Además, el 31 de agosto, un trabajador de la planta sufrió heridas de consideración y falleció días después a raíz de la explosión de una tubería de vapor en la unidad 5.
La Renté, de cuyas seis unidades de generación originales solo operan tres, tenía en la década de 1980 instalados 500MW de potencia máxima. Hoy el bloque 1 está de baja, al igual que el 4, mientras que el 3 y el 6 entran y salen del sistema una semana sí y la otra también.
Precisamente el 6 quedó fuera de línea a las 3:24PM del jueves a causa de un "problema eléctrico", informó la UNE, sin ofrecer detalles.
El miércoles la unidad 3 también se desconectó por "bajo vacío" pasadas las 6:00PM, apenas hora y media después de haber arrancado, de conjunto con la 6. Todo lo anterior tras volver a funcionar luego de que el fin de semana el azote de las intensas lluvias provocara la paralización de la industria.
La situación calamitosa del sistema eléctrico cubano roza lo inenarrable. Las averías son cada vez más frecuentes, al igual que las evidencias de la imposibilidad técnica de las obsoletas termoeléctricas cubanas para ofrecer un servicio estable.
La UNE, que reportó un déficit máximo el miércoles de 1.906MW, más de la mitad de la demanda nacional, había anunciado ese día la salida imprevista de la unidad 6 de Energás Boca de Jaruco, que volvió a operar el jueves.
Fuera de servicio por avería están la unidad 2 de la Termoeléctrica de Felton (semidestruida por un incendio en 2022), la 5 de Mariel y las 3, 5 y 6 de Renté. En mantenimiento permanecen las unidades 1 y 2 de Santa Cruz del Norte y la 4 de la Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos.
La escasez de combustible afecta a 68 centrales de generación distribuida (478MW dejados de generar entre todas), más 160 MW dejados de producir por falta de lubricantes.
La noche del miércoles la mayor parte de La Habana estaba en apagón. Algunos barrios reportaron 12 horas sin fluido eléctrico, algo pocas veces visto en la capital cubana, a diferencia del resto del país, donde los cortes de servicio llegan a superar las 20 horas diarias.
Mientras la debacle se impone, Miguel Díaz-Canel recorre las termoeléctricas del país sin ofrecer una solución para la crisis eléctrica, que ha vuelto a tocar fondo en 2025.