El Consejo de la Administración de La Habana Vieja informó en sus redes sociales de la muerte de una persona en un derrumbe ocurrido este domingo en el municipio de la capital cubana.
El Gobierno local dijo en una publicación en Facebook que el colapso ocurrió a las 9:00AM en el edificio ubicado en Sol número 466 entre Egido y Villegas y culpó a los residentes del destino sufrido por uno de los inquilinos.
Según el comunicado oficial, el inmueble "no tenía condiciones constructivas desde hace varios años" y en este "se encontraban" residiendo "personas de manera ilegal".
Insistió en que en "muchas ocasiones se les había ofrecido traslados hacia otros lugares", pero "no aceptaron oportunamente".
Los redactores de la nota dijeron lamentar el fallecimiento de una persona, que no identificaron, y finalizaron diciendo que las autoridades del territorio se presentaron de inmediato y atendieron al resto de las personas.
El Consejo de la Administración de La Habana Vieja no especificó qué tipo de atención fue brindada a los afectados.
El derrumbe pone nuevamente en evidencia la crítica situación del fondo habitacional en La Habana, donde muchas viviendas sufren un serio deterioro estructural debido a años de falta de mantenimiento y sobrecarga poblacional.
Este incidente se suma a una serie de derrumbes recientes en la capital cubana, algunos de los cuales han causado víctimas fatales. La precariedad de los edificios y la insuficiente respuesta institucional mantienen en vilo a numerosas familias. Otros miles de cubanos aguardan en albergues una solución de vivienda que se prolonga indefinidamente.
El déficit habitacional en Cuba supera las 800.000 viviendas, de las cuales 398.364 requieren rehabilitación y 407.219 deben reconstruirse, reconoció recientemente el diario oficial Granma. El medio estatal admitió que el panorama "requiere mucho más que buena voluntad" y evidenció que, pese a los más de 155.000 subsidios otorgados desde 2012, casi 26.000 beneficiarios no han podido terminar sus obras por falta de materiales básicos. La carencia de cemento, acero y bloques mantiene a miles de familias viviendo en casas en ruinas, mientras el Gobierno sigue priorizando la construcción de hoteles.
La situación se agrava con los resultados del Programa Nacional de la Vivienda, cuyo desempeño en 2025 alcanza su peor registro histórico: de las 3.069 células básicas habitacionales previstas, solo se ha completado un 3%. En La Habana, permanecen pendientes 7.972 subsidios, y según Elder Nápoles Ávila, de la Oficina Provincial de la Vivienda, a los beneficiarios apenas se les entregan arena, gravilla, polvo de piedra y mínimas cantidades de cemento, lo que imposibilita avanzar.
Juana avanza hacia la destruction y eso les duele.