Pese a las comparecencias públicas de funcionarios, los anuncios de mejoría y la entrada en servicio el lunes del bloque 1 de la Termoeléctrica de Felton, en Holguín, que fuera sometido a un mantenimiento, la realidad se impone: el martes 23 de septiembre Cuba volvió a sufrir apagones simultáneos en la mitad de su territorio.
La estatal Unión Eléctrica (UNE), que había pronosticado para esa jornada un déficit de generación de 1.462MW, bastante bajo en comparación con los de las últimas semanas, informó que la energía máxima dejada de producir ascendió a 1.821MW.
En su parte oficial del miércoles 24, la entidad aseguró que ello se debió a "la demanda por encima del pronóstico". No obstante, la propia UNE reconoció que la unidad 6 de la Termoeléctrica Máximo Gómez, de Mariel, sufrió una desconexión del sistema eléctrico nacional a las 8:36PM del martes debido a una "bomba de regulación de turbina".
Si bien la unidad pudo volver a operar tres horas después, sobre la medianoche, y al parecer no ha vuelto a presentar desperfectos, en la mañana del miércoles fue desconectada la unidad 1 de la Termoeléctrica de Santa Cruz del Norte.
La UNE aclaró que esta otra planta estará sin aportar energía por "aproximadamente 12 días", dado que se le va a realizar una "limpieza en componentes de la caldera", una intervención que debe hacerse con frecuencia a las plantas cubanas que consumen petróleo extraído en la Isla, cuya densidad y alto contenido de azufre y otras sustancias corrosivas contribuyen a la acumulación de escorias y al deterioro de las instalaciones, además de provocar contaminación ambiental.
Por ello, el déficit pronosticado para el miércoles en Cuba vuelve a valores más cercanos a la realidad: 1.710MW en el horario de máxima demanda.
La UNE solo reporta en avería la unidad 2 de Felton, cuya caldera quedó semidestruida tras un incendio en 2022. En mantenimiento permanecen la unidad 2 de Santa Cruz del Norte y la 4 de la Carlos Manuel de Céspedes, de Cienfuegos.
Asimismo, hay 53 centrales de generación distribuida (320MW generados entre todas) que no pueden operar por falta de combustible, y otros 113MW indisponibles por falta de lubricantes.
De manera que el tan celebrado incremento de la producción de energía con fuentes renovables, debido a la expansión de los parques de paneles fotovoltaicos, poco incide en el volumen de apagones que sufren los cubanos. Los cortes de servicio, que colapsan además el servicio de agua potable y de gas, han vuelto a generar protestas a través de la Isla.
Miguel Díaz-Canel, en un gesto que tiene más de acto propagandístico que de iniciativa para dar solución al problema, comenzó una recorrido por las termoeléctricas de todo el país, en especial luego de que el 10 de septiembre último el país sufriera su quinto colapso total del sistema eléctrico en menos de un año.
La incertidumbre y las promesas de mejoría incumplidas, así como la inexistencia de un programa realista para resolver la crisis eléctrica que se agravó en Cuba a partir de 2021, y que desde entonces no hace sino empeorar, ha incrementado las protestas ciudadanas, a las que el régimen responde con represión.
Las termoeléctricas solo descansarán en paz el día que lleguen a Antillana. Amen..
"Si pones comunistas a cargo del desierto del Sahara, en cinco años habrá escasez de arena”. Winston Churchill.