El ministro de Energía y Minas del régimen cubano, Vicente de la O Levy, dijo el pasado jueves que para este fin de semana debían disminuir los apagones en Cuba. Sin embargo, la aciaga realidad de la Isla contrasta con sus palabras: la enésima rotura en la unidad 5 de la termoeléctrica Antonio Maceo, conocida como Rente, volvió a disparar el déficit, que ya era alto al amanecer de este sábado, cuando la estatal Unión Eléctrica (UNE) notificó un salidero en el horno de dicha planta generadora.
Esta unidad era una de las que tenían prevista su entrada este fin de semana y sobre ella se sostenía la propagandística promesa de mejorar la situación eléctrica. Sin embargo, la obsolescencia de las máquinas y los múltiples parches y soluciones temporales hicieron que la unidad fallara poco después de su arranque, tras un periodo de mantenimiento.
Actualmente, se encuentran en avería la unidad 2 de la central de Felton y la unidad 6 de Nuevitas. Además, la UNE mantiene fuera de servicio la unidad 5 de la termoeléctrica de Mariel, la unidad 2 de la de Santa Cruz, la unidad 4 de la de Cienfuegos y la unidad 1 de Felton, cuya reincorporación De la O Levy había prometido para este fin de semana y que hasta ahora no ha sucedido.
Este rosario de afectaciones provoca que más de la mitad de la Isla esté apagada, mientras el régimen despliega la represión para contener a quienes protestan por los apagones, como sucedió esta semana en Gibara, lo que demuestra que, más allá del abundante discurso político e ideológico, no tiene soluciones para la larga agonía de los cubanos.
Este viernes, durante una visita a la termoeléctrica Máximo Gómez, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel justificó que, "a pesar de todo lo que se está haciendo, aún no se han podido ver los resultados de la estrategia porque han coincidido factores como salidas imprevistas de plantas y falta de combustible".
"Si logramos menos roturas en las centrales termoeléctricas, si seguimos incrementando los parques solares fotovoltaicos y logramos combustible para la generación distribuida, debemos ir a una estabilización del sistema eléctrico", afirmó. Sin embargo, esta ha sido la supuesta estrategia anunciada durante meses por el Gobierno cubano y la situación eléctrica no ha hecho más que empeorar.
"La agudización de las afectaciones tiene también como telón de fondo tecnologías envejecidas, mantenimientos postergados y la falta de financiamiento necesario para las intervenciones capitales de los bloques", reconoció el jueves De la O Levy.
Pese a los anuncios sobre energías renovables y la incorporación de parques solares, la UNE admitió que la generación distribuida —motores de combustión desplegados en todo el país— apenas funciona al 48% de su capacidad, cuando no es por falta de combustible es por la de lubricantes. A ello se suma el deterioro de las redes de transmisión y distribución, con más de 100 transformadores pendientes de reposición.
Así, la crisis energética se traduce en la paralización de la vida cotidiana y económica: negocios privados pierden productos por los constantes cortes eléctricos, el abastecimiento de agua ha alcanzado niveles críticos y la población vive desesperada. Mientras los dirigentes apelan a la "unidad y resistencia", en las calles se multiplican, cada vez con más fuerza, las señales de hartazgo.
LLevan 65 años metiendole guayabas al pueblo, una mas no hace la diferencia. Ya los mulatos se acostumbraron a vivir como druidas.
Por que no se van,por que no dicen que ya no pueden mantener la Isla ,hasta cuando sera esta muerte lenta es ya ridiculo,falsante y despiadado...
Aun estan haciendo dinero. Como se explican los miles de millones de GAESA? Mientras hagan/roben 1 dolar ahi estaran, aferrados al poder