Las redes sociales vuelven a ser el reflejo del desastre de la Salud Pública en Cuba, con pedidos de ayuda y estallidos de impotencia de cubanos desesperados.
Un niño de cinco años que permanece en coma desde hace dos meses, como resultado de un accidente en la autopista de Pinar del Río, requiere baclofeno, un medicamento indicado por los médicos y que resulta esencial para su recuperación neurológica.
La familia del menor necesita ayuda para conseguir el fármaco, que no está disponible en Cuba en estos momentos, explicó la activista exiliada Idelisa Diasniurka Salcedo Verdecia, amiga de la madre del niño, en una publicación en Facebook.
La activista compartió el número de teléfono de la madre del niño por si alguien puede venderle el medicamento o entregárselo por solidaridad (+53 5 3967628). La familia reside en la comunidad La Salud, en la provincia de Mayabeque.
En el accidente por el que el menor permanece en terapia intensiva, fallecieron los padres y la abuela de la amiga de Salcedo Verdecia.
La mujer sobrevivió al igual que sus dos hijos, que continúan hospitalizados. El que necesita baclofeno perdió hueso frontal del cráneo y tuvo un coágulo cerebral.
Ni sonda de Levin en "La Covandonga"
El cubano Greidys Sánchez, cuyo padre se encuentra recién operado en el Hospital Docente Clínico Quirúrgico "Salvador Allende", conocido popularmente como "La Covadonga", estalló por las carencias de la institución, donde no hay ni sonda de Levin.
En una transmisión en vivo desde la sala donde se recupera su padre, Sánchez dijo que su padre estaba "vomitando fluidos" y no había "ni Levin en el hospital".
El joven cubano contó que había tenido que comprar por su cuenta el trocar para la cirugía, en la que a su padre le extirparon diez centímetros de intestino, y se quejó de que en el hospital no había metoclopramida, ni Levin, pero él no lo supo hasta el último momento.
"Si me lo llegan a decir, lo habría comprado como compré el trocar", criticó.
Estos casos reflejan el drama en el que se traducen las desastrosas cifras sobre el estado de la Salud Pública en Cuba, que reveló el ministro del ramo, el doctor José Ángel Portal Miranda durante el Quinto Periodo Ordinario de Sesiones de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en julio.
"Hemos visto un aumento en la tasa de mortalidad materno-infantil, dificultades para mejorar el estado constructivo de los consultorios médicos y una disponibilidad de solo el 30% del cuadro básico de medicamentos, que en las farmacias alcanza apenas el 32%", detalló el funcionario hace dos meses.
"Entre la población persisten justas insatisfacciones asociadas a la prestación de servicios, que nos ha sido imposible solucionar", afirmó y justificó el descalabro de la atención médica con el éxodo de profesionales y fallas en la organización de servicios, como demoras en tratamientos quirúrgicos, además de alertar "sobre actitudes contrarias a la ética y la venta ilegal de servicios en algunas instituciones".
Asimismo, como es habitual en los discursos de los funcionarios del régimen cubano, Portal Miranda culpó al embargo de EEUU de todos los males del sector.
En el propio mes, la investigación "La Privatización silenciosa. Prácticas de corrupción en el Sistema Nacional de Salud cubano", desarrollada de conjunto por el colectivo periodístico cubano Casa Palanca y el proyecto estadístico Cubadata, resaltó que "frente a esta situación, el uso del embargo como única explicación oficial pierde fuerza. La ciudadanía percibe que se trata de una crisis estructural interna, que exige soluciones reales, honestas y urgentes".
Asimismo, fustigó que "todo esto contrasta con la imagen de 'potencia médica' que el Gobierno ha promovido durante décadas y deja al descubierto una pregunta ineludible: ¿Sigue siendo la salud un derecho en Cuba o se está convirtiendo en un bien de mercado?".