El joven Yosvani Hernández Meriño, conocido cariñosamente como Pocholo o El Moro, participante de las protestas del 11J en La Habana, fue brutalmente asesinado en la madrugada del 7 de agosto en su propia vivienda en la Calzada de Diez de Octubre.
Según testimonios recabados por Reporte Cuba Ya, Hernández Meriño fue atacado con al menos diez puñaladas y degollado, presuntamente por personas con las que había compartido la noche anterior. La página añadió que el cuerpo fue encontrado cubierto con un colchón y con señales de extrema violencia en medio de evidencias de despojo de bienes dentro de la vivienda.
El manifestante del 11J Rolando Remedios, protagonista de la foto icónica de las protestas de esa jornada frente al Capitolio de La Habana, ofreció detalles del hecho en una publicación este lunes en el blog Café Fuerte.
"El amigo Yosvani Hernández Meriño fue asesinado la madrugada del pasado jueves, un hecho que ha causado consternación entre vecinos y amigos. Tenía 31 años", escribió.
"Se había ganado la bolita e invitó a varias personas a su casa para festejarlo. Vivía en la calle Buenaventura, en el reparto habanero de Lawton. Los invitados habrían aprovechado el convite para robarle dinero y varios equipos electrodomésticos", añadió.
Según testimonios citados por Remedios, unas ocho personas, incluyendo mujeres, habrían participado en el crimen, y tres de los implicados ya fueron detenidos.
Remedios recordó que Hernández Meriño, detenido tras las manifestaciones del 11 de julio de 2021, fue brutalmente golpeado en la prisión Jóvenes del Cotorro, donde ambos coincidieron.
"Con él se ensañaron particularmente y, en general, con los detenidos de piel oscura. Pero Yosvani recibió todavía más maltrato por no gritar cuando lo estaban golpeando, lo que hizo que los carceleros se extendieran en el azote", dijo.
A pesar de ser liberado pocos días después, las secuelas del maltrato lo siguieron acompañando.
"Llegamos a sumar unos 600 confinados en aquella prisión del Cotorro, pero a los cinco días de habernos detenido empezaron a soltar a la gente. El Moro tuvo suerte y fue liberado el 16 de julio; yo fui excarcelado al mes siguiente. Cuando nos volvimos a encontrar, en diciembre de 2022, aún tenía secuelas de aquella golpiza. Fue la última vez que nos vimos, sin poder imaginar que estábamos despidiéndonos para siempre, aunque seguimos en contacto hasta mi salida de Cuba, en junio de 2023", dijo Remedios, hoy solicitante de asilo en Alemania.
"Recuerdo a El Moro como una excelente persona, y su partida me deja un gran dolor. Lo mismo han expresado en redes sociales muchos de sus conocidos. Alegre, emprendedor y padre de una niña de siete años, cuesta entender que su vida se haya apagado", concluyó.
Estos hechos violentos son cada vez más frecuentes y visibles en la Isla. "La crisis multisistémica en Cuba ha fomentado, no solo un incremento del índice de criminalidad, sino una cultura de la criminalidad", alertó el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC), organización que, con el auspicio del laboratorio de ideas Cuba Siglo 21, presentó recientemente dos informes que revelan un alarmante incremento en la criminalidad en la Isla.
Los análisis mostraron un preocupante aumento en delitos violentos en 2024, con un crecimiento del 111% en los asesinatos, un 290% en agresiones y un 208% en robos en el primer semestre de ese año.
El Consejo para la Transición Democrática en Cuba advirtió que el incremento de la criminalidad es causa y consecuencia del "acelerado deterioro de las bases primarias de nuestra convivencia".
Sobre el incremento de la violencia en la Isla, Roberto Álvarez Quiñones escribió, en un artículo reciente publicado por DIARIO DE CUBA: "La actual ola de crímenes en Cuba es hija legítima de la 'Revolución'. Porque transformó a un país vanguardia en materia socioeconómica dentro del continente en el más pobre y hambriento del hemisferio, junto a Haití".
En tal sentido, en un programa reciente de Los Puntos a las Íes, de DIARIO DE CUBA, el abogado Edel González destacó que "no hay antecedentes" del momento actual y explicó que numerosos delitos como robos, hurtos, violencia en el hogar o lesiones graves quedan impunes.