Dos asesinatos, dos asaltos y dos robos ocurridos en menos de 14 días ponen de manifiesto el incremento de la criminalidad en Cuba, ante una inacción policial que despierta críticas de la población. A esas críticas se sumó este martes la locutora y actriz Laritza Camacho.
El crimen más alarmante de los que han ocurrido en dos semanas y sobre los que existe información es el asesinato de un hombre en Sancti Spíritus, cometido por su sobrino con la complicidad de su propio hijo.
El 12 de mayo las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre de 59 años. Su muerte había sido comunicada al policlínico local por su hijo, quien la atribuyó a causas naturales, informó este martes la emisora estatal provincial Radio Sancti Spíritus.
Sin embargo, el médico que debía certificar la defunción encontró sangre, por lo que llamó a Medicina Legal y el Ministerio del Interior (MININT), explicó el medio, citando al teniente coronel Rolando Rodríguez Carmenate, jefe del Órgano de Investigación Criminal de la provincia.
Durante las indagaciones, "los vecinos relataron que la víctima vivía con su hijo y un sobrino, quienes acostumbraban a maltratarlo verbalmente y a negarle asistencia médica, pese a las dolencias que presentaba el occiso, las cuales incluían una úlcera en el pie y cirrosis hepática derivada de un consumo prolongado de alcohol", detalló el oficial.
Precisó que la autopsia reveló lesiones en la región del cuello, con fractura de la tráquea, lo que determinó la causa de la muerte.
Las pruebas condujeron a la detención del hijo y el sobrino de la víctima. El segundo confesó ser el autor del asesinato, durante los interrogatorios.
"El sobrino de la víctima reconoció haber provocado la muerte del tío utilizando sus manos con las cuales lo apretó por el cuello y, posteriormente, empleó en ello la rodilla, presionado también en esta área hasta causarle las lesiones fatales", contó Rodríguez Carmenate, citado por Radio Sancti Spíritus.
Ambos sospechosos se encuentran en prisión provisional por presunto delito de asesinato, mientras continúa la investigación para determinar la posible participación de otras personas en el hecho.
Un carpintero asesinado, probablemente con un arma de fuego
Este lunes, un carpintero joven llamado Adrián, fue ultimado por una o más personas en su propia casa, en Ciego de Ávila, según una publicación en Facebook del usuario Guillermo Rodríguez Sánchez.
De acuerdo con el usuario, que dijo haber sido cliente de Adrián y describió sus manos como "habilidosas", el joven habría recibido un golpe fatal en la cabeza. En la mañana del martes, lo encontraron ayudantes y familiares en la cama, sin vida.
Según la publicación, circulan rumores de que la herida que recibió la víctima en la cabeza fue provocada por un balazo. A Adrián lo sobreviven dos hijos, escribió Rodríguez Sánchez, quien no precisó las edades.
En los comentarios, una usuaria llamada Oria Ares Pérez dijo haber leído que los presuntos autores del crimen habían sido detenidos y uno es un menor de 17 años.
Delitos que no llegan a las redes sociales
En respuesta a las afirmaciones de que en Cuba no se han incrementado los delitos, sino que ahora esos hechos se difunden en las redes sociales y por eso se conocen, la locutora de radio y televisión Laritza Camacho expuso este martes, en su página de Facebook, cuatro sucesos de los que se enteró "en menos de una semana" y no a través de las redes.
A un vecino de la también actriz un motorista le arrebató el celular en plena calle, mientras hablaba con su hijo. A una señora que estaba en una cola de una feria se lo llevaron todo. "Por dejar de llevarle, se fueron hasta con la jaba donde tenía la compra", criticó.
"Dos personas cercanas y conocidas fueron asaltados, robados, y uno de ellos está lleno de heridas bien feas", contó Camacho.
A los tres hechos anteriores, sumó uno que no involucró violencia por parte de los autores, pero pone de manifiesto la desidia de la Policía cubana ante los hechos delictivos.
"Una amiga despierta con su tendedera en blanco y la cerca que rodea su casa, rota con pinzas", relató la locutora.
Según su publicación, un custodio vio entrar al ladrón e informó a los agentes de una patrulla que pasó. Les dijo que el delincuente aún estaba dentro de la vivienda, pero los policías respondieron que no podían entrar en las casas.
"Tampoco pudieron armar un operativo afuera. Simplemente se fueron y ya", cuestionó Camacho.
Reacciones como las de esos agentes explican por qué las víctimas de delitos en Cuba consideran inútil acudir a la Policía.
Ante esa indolencia policial de la que fue víctima su amiga, Laritza Camacho recordó "aquel spot televisivo de los 80 que quiso pegar una frase bastante simplona y controvertida... 'Policía, policía ¿Tú eres mi amigo?'".
La falta de interés de los agentes del orden en capturar a los delincuentes en Cuba también explica por qué la población muchas veces se toma la justicia por su mano.
"Hay violencia y la gente toma la justicia por su mano, y cuando miras, descubres que cuando bastaba inmovilizar al malhechor que cogiste. Tres o cuatro se bestializan y le caen a patadas, rompen pómulos y atacan con tanta furia como el ladrón que entra a una casa dispuesto a todo", advirtió Camacho.