En medio del resquebrajamiento integral de la sociedad cubana, hasta morir puede convertirse en una odisea, sobre todo para los familiares del occiso, quienes deben enfrentarse a las penurias y la indolencia del sistema funerario. En tal sentido, la emisora local Radio Mayabeque, además de resaltar que la provincia solo cuenta con dos carros para dar servicio a sus 11 municipios, describió el panorama necrológico del territorio como un entorno plagado de "gestiones administrativas que fallan, morosidad, falta de recursos y hasta de sensibilidad humana".
"Debido a la rapidez del proceso de descomposición del cuerpo u otras cuestiones objetivas se debe agilizar una prestación que tarda horas debido a la incidencia de fallecidos y a la carencia de vehículos", resaltó el medio local y destacó que "el puesto de mando de Comunales de la provincia tan solo tiene a su disposición un carro JMC y un Gran Muralla para dar asistencia a la provincia". Un dato que refleja de forma meridiana la debacle del sector en el territorio es que dicho puesto de mando hoy radica en el domicilio de la administradora, dado el mal estado de su inmueble.
Radio Mayabeque agregó que a la situación del transporte "pudiera aportar un Volga de la Funeraria San José que se reparó a partir de los servicios de una MIPYME de Bejucal y que se encuentra listo, pero sin posibilidad de retorno dada la falta de presupuesto para liquidar el pago del beneficio, algo totalmente inadmisible".
Sin embargo, el problema del transporte es solo uno de los que lastran los servicios funerarios, toda vez que, la morgue de la funeraria provincial "es un local carente de iluminación y con señales de deterioro", dijo el citado medio y añadió que los ataúdes son "productos indecorosos", la tratarse de "una conjugación de tablas de parles sin acabado, mal cubiertas de una tela gris y con medidas que ni siquiera respetan la distancia entre el rostro del cadáver y el encuadre por donde se observa".
Al respecto, uno de los trabajadores de la funeraria, Ernesto López Abain, dijo que "los ataúdes llegan con la tapa sellada y, sin herramientas, tenemos que abrirla y colocarle un cristal o dos de quita y pon, para que los allegados puedan observar y despedirse. Lo peor es que hasta delante de los familiares hay que retirar los cristales, destapar la caja y clavar con lo que se pueda para fijar la tapa y proceder al entierro".
Además, en cuanto a la Floristería estatal, la coordinadora Milagro González Estrada dijo que "no se prestan servicios por la inexistencia de contratos con productores". "Lo que sí quedó claro es que los particulares son la única opción para adquirir flores y hasta bebidas y alimentos, pues donde hubo una cafetería crece el abandono y la maleza", resaltó Radio Mayabeque.
"Igual desidia se aprecia en las capillas y en el baño, además de carencia de ventiladores y sillones", agregó.
Además, "el cementerio es un lugar desatendido que no reúne los requisitos de iluminación, agua, drenaje y local para la realización con calidad de las autopsias a los cadáveres putrefactos en aras de investigar la causa de muerte. Un terreno enyerbado que en la impunidad de la noche ha dejado a cientos de familias sin restos, sin respuestas, sin culpables", resaltó el medio local y concluyó con ironía: "¿Será mejor optar por la incineración, a la suerte del fluido eléctrico y la disponibilidad de combustible?".
Para intentar aligerar la ingente crisis del sector, el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, anunció en junio que se ha iniciado en La Habana el ensamblaje de un lote de vehículos eléctricos destinados al transporte funerario. El funcionario, sin embargo, no ofreció precisiones sobre el número de carros que intentarán paliar el desastre de los servicios necrológicos, en crisis desde hace años y protagonista de historias insólitas para enterrar a los muertos. Tampoco ofreció fechas de la entrada en funcionamiento del lote ni si los vehículos irán a todas las provincias o se quedarán concentrados en la capital.
Volver al carretón de caballos como vehículo funerario, lo preocupante será cuándo se coman todos los caballos……Cuba va derecho a la Edad de Piedra.