Back to top
Agua

Con los apagones al alza, el Gobierno instalará equipos de bombeo de agua muy sensibles a la inestabilidad eléctrica

Los equipos, que 'solo cubren cerca del 6% del déficit existente', serán distribuidos con prioridad en zonas críticas como Santiago de Cuba.

La Habana
Instalación de uno de los equipos de bombeo.
Instalación de uno de los equipos de bombeo. Granma

El abasto de agua es uno de los tantos aspectos que ratifican el resquebrajamiento integral de la sociedad cubana. En tal sentido, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) informó que instalará un lote de 33 equipos eléctricos de bombeo que, si bien "son altamente eficientes y de calidad superior", indicó el medio digital oficialista Cubadebate, su vida útil enfrenta riesgos significativos, entre ellos, su sensibilidad a la inestabilidad eléctrica, en un país donde este es el día a día.

Los equipos, importados de un país que no fue declarado por las autoridades, "solo cubren cerca del 6% del déficit existente", dijo a Granma William Gurri Carballosa, coordinador de los Servicios de Abasto en la OSDE Agua y Saneamiento, quien subrayó, además, que el país tiene 253 máquinas rotas y otras 300 posiciones sin reserva, vulnerables a paralizaciones por fallos.

El funcionario indicó que los equipos, que según el INRH beneficiarían a 240.000 habitantes en localidades con alta densidad de población, presentan también otros riesgos, relacionados con los desbalances entre fases en las estaciones y el exceso de ciclos de arranque y parada por hora pueden dañarlas.

"Las de mediano porte, pensadas para las cabeceras municipales, fluctúan entre 78 y 80 litros por segundo, mientras las de alta gama, reservadas a las capitales provinciales, llegan hasta 200", detalló Gurri Carballosa y agregó que "la distribución priorizará zonas críticas".

Así, las empresas de Aguas Matanzas y Aguas Santiago recibirán seis dispositivos cada una; Ciego de Ávila contará con cinco; Cienfuegos tendrá cuatro; mientras que Pinar del Río y Artemisa recibirán tres unidades cada una. Aguas Varadero y Sancti Spíritus operarán con dos bombas nuevas, complementadas con una para Aguas de La Habana y otra para Guantánamo.

El funcionario también indicó que las brigadas requieren un mínimo de 48 horas para el montaje electromecánico, siempre que existan las condiciones técnicas adecuadas y se respete la disciplina tecnológica.

La ironía en la instalación de estos equipos viene dada, fundamentalmente, porque los apagones que afectan diariamente a Cuba tienen un impacto directo sobre el servicio de abasto de agua potable en todo el país, especialmente en zonas urbanas. Así lo reconoció Junior González Núñez, vicepresidente primero de la OSDE Agua y Saneamiento, en una entrevista ofrecida a principios de julio en la televisión oficial.

Según explicó, aproximadamente el 70% de las afectaciones en el suministro de agua están directamente relacionadas con las fallas del sistema electroenergético nacional, ya sea por déficit de generación o por problemas técnicos como bajo voltaje o disparos intempestivos.

Gurri Carballosa resaltó "la necesidad crítica de un esquema de financiamiento estable para adquirir recursos" y advirtió que este año será imposible cumplir la política de reponer la décima parte de los dispositivos (alrededor de 343 unidades), meta alcanzada en 2023 y 2024 gracias al programa de cambio de matriz energética con motores menores de 10 kilowatts. Explicó que, en el lustro previo a esos dos años, el incumplimiento del plan aceleró el envejecimiento tecnológico, especialmente en máquinas de mayor potencia.

En junio, un reporte del estatal Canal Caribe reconoció que más de 500.000 personas en la Isla tiene afectaciones totales o parciales con el suministro de agua.

Ante este número, resulta significativo que, en marzo, el presidente de INRH, Antonio Rodríguez, dijo al diario oficial Granma que alrededor de 1.800.000 personas en Cuba padecen afectaciones en el servicio de agua, la mayoría de ellas asociadas a las dificultades electroenergéticas. Resulta sospechoso, entonces, que en poco más de dos meses, en medio del agónico contexto cubano, el número se haya reducido tanto, lo que eleva las suspicacias en torno al manejo de los datos ejecutado por el Gobierno.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

Sin comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.