Bienestar Animal Cuba (BAC) lanzó este domingo 8 de junio una iniciativa con el objetivo de llevar la lucha contra el maltrato animal más allá de las fronteras cubanas. En un comunicado oficial, la organización anunció la creación de un sistema de denuncia que permitirá enviar expedientes probados a consulados, fiscalías y organismos migratorios de países como Estados Unidos y miembros de la Unión Europea, para que los responsables enfrenten consecuencias legales o migratorias.
"Cada expediente será tratado con la misma fuerza que un antecedente penal", dijo BAC. La asociación también informó que establecerá convenios con despachos especializados en derecho animal en los países destino, para activar mecanismos legales como la inadmisión migratoria, la revocación de permisos o incluso la deportación de los agresores.
Para garantizar la rigurosidad del proceso, BAC formará una comisión privada integrada por tres abogados nacionales, una secretaría de actas y un consejo asesor confidencial. Esta estructura evaluará pruebas, testimonios y documentación forense antes de emitir un dictamen oficial.
Una de las medidas más contundentes de la iniciativa es su carácter retroactivo. Los casos de crueldad animal, incluso si ocurrieron años atrás o si los responsables ya fallecieron, podrán figurar en la base de datos. Para quienes deseen limpiar su historial, BAC contempla una única opción: pagar una fianza de 500.000 pesos cubanos tras cinco años sin reincidencia, siempre que el animal no haya muerto. En caso de muerte, la inscripción será irrevocable.
BAC hace un llamado a la ciudadanía para enviar pruebas y denuncias al correo [email protected] y añade: "Con estas herramientas convertimos a nuestra asociación en un fiscal móvil del bienestar animal. A partir de hoy no basta con eludir la justicia en Cuba: quien cometa crueldad contra un ser vivo se expondrá a perder oportunidades académicas y laborales, a ser rechazado en procesos migratorios y a sufrir sanciones que ningún maltratador quiere enfrentar. Porque debe quedar claro: llegaremos a todos".
"Cuantas más voces unamos, mayor será el efecto disuasorio y más vidas podremos salvar. Este es el momento de demostrar que los animales cubanos no están solos y de hacer temblar, de una vez por todas, la impunidad del maltrato. Si algún maltratador duda de esto solo podemos decirle algo: ¡atrévanse y verán el mundo arder!", concluye BAC.
Horas antes del anuncio de la iniciativa internacional, BAC Habana denunció la venta en redes sociales de gorriones muertos, ofrecidos como mascotas o "ingredientes para sopa", por 1.000 pesos o saldo móvil. Calificaron el hecho como un acto de crueldad y una afrenta moral y recordaron que el gorrión es un símbolo cultural para los cubanos. BAC exigió a las autoridades actuar de acuerdo con el Decreto-Ley 31 de Bienestar Animal, que prohíbe la captura y comercialización de fauna silvestre sin autorización, e instó a frenar estos abusos que atentan contra el respeto a la vida animal.
A poco más de cuatro años de la aprobación del Decreto-Ley sobre Bienestar Animal, la situación de los animales en Cuba sigue despertando indignación entre los defensores de los animales. Aunque el decreto significó un paso histórico al reconocer en la legislación cubana la necesidad de proteger a los animales, su implementación ha sido deficiente, según coinciden activistas.
La normativa carece de protocolos claros, personal especializado y financiamiento para hacer cumplir sus disposiciones. Las denuncias por maltrato animal rara vez reciben seguimiento oficial. Muchas veces no se investigan o son ignoradas por las autoridades. No existen suficientes refugios públicos, programas de esterilización masivos ni clínicas veterinarias accesibles.
Los animalistas también denuncian la impunidad de los agresores, echan en falta sanciones judiciales efectivas contra maltratadores, a pesar de múltiples denuncias documentadas.
Organizaciones y voluntarios que lideran el trabajo real de protección animal en la Isla siguen operando sin reconocimiento legal y lidiando con precarias condiciones económicas y sin respaldo estatal.