Tres sociólogos del estatal Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS) advierten en entrevista con EFE que la "policrisis" prolongada en Cuba ha profundizado las desigualdades sociales en dimensiones como la economía, la raza, el territorio, la edad y el género. La creciente brecha rompe con el ideal igualitario que durante décadas ha sido bandera de la propaganda del régimen.
Enrique Gómez Cabezas sostiene que la desigualdad es el efecto más visible de la actual crisis múltiple, que abarca desde apagones prolongados y escasez de productos básicos hasta el colapso del transporte público y los servicios médicos y educativos. Esta "cotidianidad de carencias" genera incertidumbre y estrés constantes, apunta.
Mirlena Rojas Piedrahita resalta que la crisis no afecta a todos por igual: quienes acceden al sector privado o pueden adquirir generadores están en mejor situación, lo que profundiza la "reestratificación social" iniciada con las tímidas reformas de Raúl Castro desde 2011. Según Rojas, estas reformas ofrecieron oportunidades desiguales de progreso, y la brecha se ha ampliado desde entonces.
El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, ha subido de 0,25 en 1989 a entre 0,4 y 0,5 hoy, acercando a Cuba a los niveles de países como Argentina o Panamá. Sin embargo, los expertos advierten que Cuba aún mantiene diferencias con otros países latinoamericanos, especialmente por el acceso universal a la salud y la educación, aunque estos servicios se encuentran en franco deterioro.
Los sociólogos proponen sustituir las políticas homogéneas por acciones afirmativas, estrategias focalizadas y atención local, reconociendo explícitamente la desigualdad existente.
Gómez Cabezas admite que muchas responsabilidades han pasado del Estado a las familias, lo que ha impulsado estrategias individuales como la emigración.
Esta ola migratoria, la mayor en décadas, se ha normalizado socialmente como vía para mejorar la calidad de vida. Antes era una decisión familiar; hoy es una elección personal. No obstante, no todos pueden migrar: el factor económico limita a muchos, especialmente a los afrocubanos, lo que evidencia que, incluso en la migración, "la desigualdad tiene color", concluyen los expertos.
Y estos tres sociólogos, de espaldas a la realidad cubana de hoy, que es decir de espaldas a su profesión, proponen como solución a la crisis actual esas idioteces con palabritas alambicadas. La solución es simple: un cambio de régimen, o como dirían otros expertos, un cambio de gobernanza. Sacar a todos los que gobiernan a patadas, diría el pueblo.