A Juan Ramón Moret, de 71 años, no le quedan dudas de que la justicia social proclamada por el castrismo es una pantalla para organizaciones internacionales y turistas. Con más de 40 años de trabajo, este cubano no tiene pensión, y su expediente laboral "se ha extraviado" en el entramado burocrático del país.
Movilizado en La Habana durante años por la Empresa Constructora Gecal 5, como parte de los contigentes obreros que Fidel Castro llevó a la capital, tuvo que pedir una licencia sin sueldo en 2011 para ir a cuidar a su madre enferma por un derrame cerebral en Santiago de Cuba. La mujer murió en 2020, y Moret esperó el levantamiento de las restricciones relacionadas con la pandemia de Covid-19 para volver a La Habana, recuperar su expediente laboral y solicitar su retiro.
Moret entregó el expediente en la capital en mayo de 2024, para cumplir lo establecido por la Ley de Seguridad Social, sección quinta, que contempla las solicitudes y trámites de pensión para personas que no están trabajando cuando llegan a edad de retiro, pero tienen acumulados años de trabajo.
"Hice lo que dice la ley de Seguridad Social para casos como los míos: entregué el expediente en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, en La Habana, y a partir de ahí empezó una pesadilla que este mes cumple un año", dice.
"Regresé a Santiago de Cuba en diciembre de 2024, llevaba como siete meses en La Habana esperando la respuesta, y ya no podía quedarme más", explica. "Desde Santiago yo llamaba todas las semanas y no cogían el telefono, y cuando lo cogían me decían que no tenían personal, que tenía que esperar a que me llamaran, y yo preocupado por la desorganización y por que se perdiera el expediente", relata Moret.
"Un día me cogieron la llamada y me dijeron que no tenían personal porque las que trabajaban en esa oficina habían pedido la baja. Esa misma semana salió la noticia de que el viceministro de Seguridad Social, Juan Carlos Santana Novoa, había desertado en México, había hecho la travesía y pedido asilo" en Estados Unidos. "Eso me dijo que ese ministerio andaba al garete", añade el anciano.
Los temores de Moret fueron confirmados en una llamada que recibió en febrero, nueve meses después de haber entregado el expediente.
"Me llamaron por teléfono y me dijeron que me denegaban la solicitud de pensión. Me dijeron que debía trabajar seis meses para poderme jubilar. 'Pero, si yo tengo más de 40 años de servicio, ¿por qué tengo que incorporarme a trabajar?', les pregunté. Ellos me respondieron que no, que tenía que trabajar, y que fuera a buscar el expediente personalmente".
Cinco días después, Moret recibió otra llamada del Ministerio de Seguridad Social en la que le informaron que no era necesario que viajara a La Habana, porque su expediente se encontraba en las oficinas de Santiago de Cuba desde hacía seis meses.
"Esa información me asombró, pero bueno, me alegré de no tener que ir a La Habana", recuerda. "Al día siguiente fui a la oficina de Seguridad Social de Santiago, y allí me informaron que ellos no tenían mi expediente, que allí no había llegado nada".
Moret llamó nuevamente a La Habana y en la capital le reiteraron que su expediente no estaba allí. El anciano ahora no sabe qué hacer ni a quién creer.
Había hablado con el administrador de una bodega para ponerse a trabajar como custodio seis meses y obtener la pensión, pero sin expediente no hay constancia de los años trabajados, ni posibilidad de obtener el retiro que le corresponde.
"Esto es de locos, La Habana dice que está en Santiago, y Santiago dice que allí no ha llegado. Han botado mis 40 años de trabajo", lamenta Moret. "No puedo tener la pensión que me corresponde. ¿Y ahora qué hago, a quién acuso?", pregunta.
Con 71 años, Moret, que vive solo, tiene problemas de salud agudizados por la deficiente alimentación y la falta de medicamentos. "Tengo problemas de próstata, las piernas hinchadas por retención de líquidos, no tengo para comprar los medicamentos en la calle, y a la farmacia no llega nada. Como viandas cuando las puedo comprar y pasó hambre. Este es el final de un trabajador cubano en un país donde el Gobierno dice que lucha por el pueblo y la justicia social", señala.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social no se ha responsabilizado del extravío del expediente de Moret en sus oficinas. Desde que le informaron la denegación de la pensión y que sus documentos laborales supuestamente estaban en Santiago de Cuba, en La Habana no cogen sus llamadas y en Santiago lo remiten a la capital.
"Nadie se hace responsable, me dejan abandonado a mi suerte. Para resolver esto tengo que ir a La Habana, y ¿con qué dinero? Si mi expediente no aparece, solo me queda coger una latica y sentarme en el piso de un parque a vivir de la caridad pública. Nada, otro mendigo en las calles de Cuba", concluye.
En tanto las sobrinitos de Marrero,el hijo de Abelardo Colomé Ibarra( exministro del interior en Cuba)la hija doctora de Ulises Rosales del Toro entablan negocios en USA junto a muchos hijos to de papá de la nomenclatura.
Moret, is in trouble, como dicen los americanos. 40 años de ignorancia absoluta. En esos 40 años los mentirosos en el poder han acumulado una fortuna, mientras ese pobre miserable estaba contento con los ojos vendado.