El cubano de 16 años Gerle Díaz Masó, estudiante de décimo grado, se encuentra en estado crítico desde el 27 de abril, cuando se lesionó gravemente, al saltar de un segundo piso para escapar de un asalto en su centro educativo, el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Antonio Maceo Grajales, de Santiago de Cuba.
En la noche de ese domingo, "individuos inescrupulosos penetraron en el IPVCE Antonio Maceo Grajales", relató la Dirección Provincial de Educación en una nota reproducida por el medio estatal local Sierra Maestra en su página de Facebook.
De acuerdo con la publicación, Díaz Masó, sufrió "lesiones graves tras saltar del segundo al primer nivel de la edificación".
Fue trasladado al Hospital Infantil Sur Dr. "Antonio María Béguez César". De acuerdo con la nota de Sierra Maestra, el joven se encontraba en estado crítico este lunes.
Un trabajador de la Dirección Provincial de Salud de Santiago de Cuba llamado Aris Arias Batalla informó en la madrugada de este martes en la misma red social que el estudiante se encontraba "reportado de crítico estable con respiración asistida para no forzar la funcionalidad de órganos vitales", tras conversar con la madre del menor, Yanisleydis Masó Estable. Hasta el momento, el paciente no había tenido fiebre.
Tanto la nota de la Dirección Provincial de Educación de Santiago de Cuba como el post de Aris Batalla afirman que "los órganos competentes investigan los hechos para su esclarecimiento", de lo que se deduce que los autores del hecho no habían sido capturados hasta este martes.
La Dirección Provincial de Educación informó que en el IPVCE Antonio Maceo "se mantienen las actividades docentes habituales planificadas para esta etapa del curso escolar", sin ofrecer explicaciones sobre la seguridad del centro, que fue cuestionada en la publicación de Sierra Maestra en Facebook.
"¿Y dónde está la protección del centro y sus alumnos internos, que deben ser lo más preciado?", preguntó Juan Karlo Rosabal y subrayó que "los padres de los nueve municipios que tienen estudiantes aquí depositan la confianza en la dirección y administrativos del centro".
"Centros vulnerables a delincuentes y bandidos que ponen en riesgo la vida e integridad de todos. Ahora que pasó el incidente están tomando medidas, es lo que se acostumbra poner parches después del roto", criticó.
"Gracias a los medios internacionales que denominan 'mediáticos', qué los obliga a ustedes dar notas informativas, si no nadie se entera de la realidad. El sol no se puede tapar con un dedo", sentenció el usuario.
"La Dirección Provincial de Educación de Santiago de cuba y el director de la escuela mirando esta publicación y comentando: 'Me tiene sin cuidado, NO pasará nada, todo esto es culpa del cruel y genocida bloqueo impuesto por el imperio. No estaba en nuestras manos poner orden y seguridad a la escuela, nosotros no tenemos recursos, nosotros no podemos hacer nada", ironizó Ariadna Velasco Rodríguez.
Ileana Ortega señaló que realmente lo que alarma es "el hecho como tal, que sí provocó en la escuela un alumno en estado crítico; una violencia terrible lo que se está viviendo".
Por su parte, Yari Giro Bubaire lamentó: "Dios mío, este país ya no tiene nada de seguridad; nadie toma una medida cautelar, hasta en los hospitales asaltan paciente; ya no hay respeto".
El aumento de la violencia y la inseguridad en Cuba preocupan a la población, pese a que la propaganda oficial insiste en minimizarlas.
Según el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC), una iniciativa del laboratorio de ideas Cuba Siglo 21, la criminalidad en Cuba experimentó un notable crecimiento en 2024, con un alza en los robos del 232% respecto al año anterior; del 97,1% en las agresiones y del 273,3% en otros delitos, un aumento que se tradujo en un promedio de 3,6 delitos diarios. Datos preliminares permiten pronosticar que este 2025 seguirá la estela de su predecesor.
A finales de 2024 —un año marcado por el alza de la delincuencia en Cuba— el Gobierno afirmó que existía una tendencia a la disminución en los hechos delictivos. Sin embargo, varios crímenes reportados durante 2025, incluso en páginas oficialistas, a los que se suma el asalto en el preuniversitario santiaguero, demuestran lo contrario.