Un cubano que cometió dos robos con intimidación, en los que además provocó lesiones a sus víctimas y puso en peligro la vida de una, fue condenado a 20 años de privación de libertad, tras un juicio descrito como "ejemplarizante" por la emisora estatal Radio Guantánamo.
Ambos hechos, juzgados el 24 de marzo de 2025 en la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Guantánamo, fueron cometidos contra adultos mayores que se dedicaban al transporte de pasajeros.
En el primer robo, la víctima fue un motorista de 65 años, cuyos servicios contrató el acusado. Cuando llegó a su destino, en vez de bajarse de la moto, le puso un cuchillo en el cuello al conductor y le quitó la documentación, el dinero, y el teléfono celular. En el forcejeo, le provocó un corte en un dedo de una mano.
Al día siguiente, el acusado repitió su modus operandi contra un hombre de 71 años que conducía un triciclo y al que contrató para que lo trasladara a una granja avícola. Después de despojarlo de sus pertenencias, mediante la intimidación con el cuchillo, le hizo un corte en el cuello y le propinó golpes en el mismo sitio.
De acuerdo con la emisora estatal guantanamera, esta víctima requirió una cirugía urgente y su vida peligró.
Radio Guantánamo señaló que el acusado "no desarrollaba ninguna labor socialmente útil, ni tampoco estudiaba, exhibía un desajustado comportamiento en su zona de residencia y carecía de antecedentes penales".
Además de una sanción conjunta de 20 años de cárcel, al autor de los robos se le impusieron, como sanciones accesorias, "la privación de derechos públicos, la prohibición de salida del territorio nacional hasta el cumplimiento de la pena dispuesta y la responsabilidad civil por los perjuicios sufridos".
Con publicaciones como esta en la prensa oficial, las autoridades cubanas buscan exhibir severidad en el castigo de los delitos, que se han disparado de manera alarmante en la Isla. A la vez, estos juicios ejemplarizantes buscarían disuadir a los delincuentes.
A finales de marzo, cuando arrancó en toda Cuba el denominado Ejercicio Nacional de Prevención y Enfrentamiento al delito, la corrupción, las ilegalidades y las indisciplinas sociales, Miguel Díaz-Canel reconoció "la aparición de hechos de violencia, agresividad y daño económico, que deben ser enfrentados con total severidad".
Enfatizando en el enfoque punitivo que dan las autoridades al asunto, Díaz-Canel subrayó "la necesidad de realizar juicios ejemplarizantes, fundamentalmente de hechos relacionados con delitos que han ocurrido en instituciones; robo de cables eléctricos en máquinas de riego; apedreamiento a tiendas y ómnibus, así como casos de corrupción".