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Opinión

11J: ¿fue violento el pueblo cubano?

En Cuba las manifestaciones pacíficas están prohibidas por la ley del Gobierno y han sido reprimidas violentamente durante 60 años por policías y militares.

La Habana
Protesta popular, Paseo del Prado, La Habana, 11 de julio de 2021.
Protesta popular, Paseo del Prado, La Habana, 11 de julio de 2021. Diario de Cuba

El discurso mediático normalmente emplea el adjetivo "violento" en tono negativo, y es comprensible. En un entorno de justicia y democracia las personas violentas, las acciones violentas, las protestas violentas, restan más que suman.

No obstante, lo siempre lamentable es tener que llegar a la violencia, no la violencia en sí misma, que es una conducta socialmente aceptada cuando surge como respuesta apropiada en intensidad y oportunidad a una agresión previa.

Iniciar violentamente una interacción humana jamás tiene justificación. Sin embargo, social y legalmente es admitida la violencia como respuesta defensiva a una agresión directa, o cuando los derechos y la propiedad son vulnerados y no queda otra alternativa.

Así lo recogen mayoritariamente los códigos penales, donde la defensa propia es atenuante e incluso eximente de responsabilidad. La existencia de Policía y Ejército, órganos especializados en aplicar violencia para proteger a la comunidad, es también aceptación implícita de esta como respuesta.

Llevado esto al 11J, la cuestión entonces, no es si algunos manifestantes —una minoría entre los miles que salieron— fueron violentos, sino si estaban justificados para serlo. Es decir, si su violencia fue respuesta o no a una agresión anterior.

Es claro que en un país donde haya mecanismos institucionales para demostrar la inconformidad directamente con huelgas o manifestaciones, y órganos colegiados para sustituir a los representantes en el poder, no hay justificación para manifestaciones violentas.
 
En un país así, es vandalismo la destrucción de la propiedad de otros ciudadanos que en nada han afectado a los manifestantes o huelguistas, y es agresión envestir a los funcionarios públicos, normalmente policías, encargados de que la huelga o manifestación transcurra ajustada a lo permitido, para afectar lo menos posible al resto de ciudadanos que eligen no manifestarse y continuar con su vida diaria.

Pero en Cuba, desde la Ley de Procedimiento Laboral y Seguridad Social de 1961 no existe el derecho a huelga, y aunque el Artículo 56 de la Constitución reconoce el derecho a manifestarse, la misma Constitución, al establecer como irrevocable el modelo socialista, cercena ese derecho dejándolo exclusivamente para apoyar, jamás criticar al Gobierno.

Si como vimos antes, la violencia está aceptada —legal y socialmente— cuando es la única respuesta posible ante una agresión, habrá que preguntarse, si aquella minoría de manifestantes que actuaron violentamente, estaban respondiendo o no a una agresión, recurriendo a la violencia como única alternativa disponible.

Aunque es claro que la situación económica del país fue el disparador inmediato de la manifestación, lo que subyace es la falta de derechos que sufre el pueblo cubano; algo de lo que los manifestantes eran perfectamente conscientes pues no pedían comida, electricidad o desodorante, sino que clamaban libertad.

¿Y a quién culpan por la pérdida de derechos? Pues claramente al Gobierno, y si este mismo Gobierno no permite que se le reclame pacíficamente, ni admite instituciones colegiadas para que la política represente las diferencias sociales, ni autoriza críticas en libertad de prensa e información, ¿qué opción deja?

Hay solo dos tipos de manifestaciones, las pacíficas y las violentas. Si las pacíficas están prohibidas por la ley del Gobierno y han sido reprimidas violentamente durante 60 años por policías y militares, la alternativa que le queda a la parte del pueblo que se siente diariamente agredida en sus derechos es aguantar callada o manifestarse violentamente, a esas dos opciones les condena el castrismo.

Tiendas MLC

Obviando alguna no comprobada agresión a otro lugar, los únicos asaltos ciertos fueron a tiendas MLC. ¿Es esto vandalismo o es también una respuesta violenta defensiva?

Ya sea por el "bloqueo", como dice el Gobierno, o por la ineficiencia estatal, como dice la oposición y la lógica, la cuestión es que la situación en Cuba es angustiante. Si en medio de ese panorama, el Gobierno, en vez de liberar el mercado y permitir todo tipo de negocios e inversiones cubanas y foráneas —lo que está comprobado mejoraría la situación del pueblo—opta por mantener su monopolio redirigiendo las mercancías de primera necesidad hacia tiendas en las que vende en moneda extranjera, ¿se sentirá agredido el padre que no puede alimentar a su hijo?

Si el Gobierno impide violentamente —expropiación, multa o cárcel— que los cubanos puedan vivir de su trabajo y creatividad, no les garantiza lo mínimo para subsistir, y además les impide manifestar pacíficamente el disgusto, ¿qué queda?

Para muchos, las tiendas MLC son símbolo de la agresión violenta y continuada del Gobierno castrista a los derechos ciudadanos, así como del fracaso económico de un régimen anticuado que se mantiene solo por la fuerza y la imposición, es decir, violentamente.

Conclusión

La excluyente estructura política castrista, su historial represivo y su legislación, dejan sin opción de expresión pacífica a aquellos que, como diría Fidel Castro, son "irremediablemente contrarrevolucionarios", lo que crea una olla de presión que se sobrecalienta cada vez que la miseria material alcanza niveles inaguantables.

Pero que el castrismo sea el mayor culpable y responsable de inducir violencia, no justifica moralmente ni legitima la agresión contra funcionario público alguno, desde Díaz-Canel al último soldado o policía. Agredirles físicamente está mal y es injustificable. La inmoralidad de los unos no justifica la inmoralidad de los otros.

Y tan importante como lo moral es lo práctico. A estas alturas de la historia, la violencia no ayuda a ninguna causa, por el contrario, alimenta al oponente.

Cuando los cubanos, contrariando la intimidación y la imposición castrista, se manifiesten públicamente, deben sobreponerse a la frustración acumulada y evitar toda violencia, ignorar los cobardes toques de a degüello que se hacen desde otras orillas, y condenar con energía cualquier agresión personal, sin importar quien la haga.

Que no se olvide a Nietzsche: "El que lucha contra monstruos, debe tener cuidado para no resultar él un monstruo".

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11 comentarios

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Excelente escrito Rafaela gracias,

Rafaela, no simplifique demasiado las cosas porque eso nunca resulta para el caso cubano. Es un secreto a voces que entre los manifestantes se mezclaron agentes de la policía política vestidos de civil para iniciar acciones violentas que justificaran la brutal respuesta represiva del régimen; que el mismo régimen pudo ordenar a sus agentes desbaratar un par de tiendas para desvirtuarlo todo -aunque luego las cosas se vayan de control cuando el pueblo desesperado vio oportunidad de tomar lo que considera le ha sido robado- y presentar las protestas como actos de pillaje y nada más, por no mencionar ese "pueblo enardecido" que llegaba en caravanas de ómnibus repletos de fornidos jóvenes armados con palos cortados en serie para "espontáneamente" defender su robolución -vaya, como que pasaban por casualidad por allí y se pusieron a dar palos- en fin, señora, pongámonos serios: eso es de manual, ya eso no engaña a nadie!! Por favor, hable serio señora!!...

Miami toma las calles ayer nuevamente para exigir el fin de la represión en Cuba y el fin de su dictadura. Se solidariza también con Nicaragua y Venezuela:
https://www.elnuevoherald.c…

Ni se sabe hasta cuándo el país estará pagando aquello de la irreversibilidad del socialismo, como deja claro la autora, de ahí surgen las justificaciones legales para impedir toda manifestación contraria al régimen que es la encarnación misma del socialismo.

Profile picture for user Gualterio Díaz

No hay ley vigente en Cuba que prohiba la manifestación pacífica. El artículo 56 de la Constitución reza: "Los derechos de reunión, manifestación y asociación, con fines lícitos y pacíficos, se reconocen por el Estado siempre que se ejerzan con respeto al orden público y el acatamiento a las preceptivas establecidas en la ley". Había que mencionar estas preceptivas, pero ninguna es, como trae por los pelos la articulista, el principio de irrevocabilidad del socialismo. Así que do your homework!

Gualterio, me imagino que seas una ciberclaria de ahi tu comentario, en Español clarito la constitution dice que puedes protestar, solo si estas a favor del socialismo, no trates de confundir.

Constitucion de la Republica de Cuba, articulo 4:
"La defensa de la patria socialista es el más grande honor y el deber supremo de cada cubano. "

Aqui quien no hace su homework eres tu. La sola existencia del articulo 4 en la constitucion de Cuba determina la irrevocabilidad del socialismo y justifica cualquier medida contra cualquiera que disienta.
Asi que la autora esta en lo correcto y tu solo intervienes para hablar caca.

Jaja q gracioso, el presidente del tribunal Supremo de Cuba y tu creen que en Cuba es legal manifestarse 🤣🤣🤣🤣. El 11j quedó claro cuuuuanta razón tienen ustedes dos

Situación actual de las calles militarizadas de Cuba. Reflejo de la inseguridad del régimen después del 11 de julio:
https://www.radiotelevision…

Rafaela con cada escrito te superas y me sorprendes. Cuanto has evolucionado desde aquellos primeros escritos donde se te notaba cierto nerviosismo político! has madurado y yo junto a ti, políticamente hablando. Felicidades, ya estoy esperando el próximo artículo!