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Sociedad civil

En el camino a una transición en Cuba, la sociedad civil demuestra que existe y avanza

Organizaciones y activistas trazan desde ya estrategias, ofrecen soluciones y proyectan el futuro de un país en crisis.

Madrid
Manifestación de cubanos en Madrid.
Manifestación de cubanos en Madrid. RTVE

Durante décadas, el régimen cubano negó la existencia de una sociedad civil independiente en la Isla, presentándola como una construcción artificial. Sin embargo, la realidad demuestra lo contrario: la sociedad civil cubana existe, se articula, actúa y empieza a ocupar espacios que el Estado no puede o no quiere atender. Más allá de la resistencia, estas organizaciones anticipan las dinámicas que podrían definir una futura transición política en Cuba.

En 2026, el contexto de crisis económica, social y política ha impulsado la creación de redes ciudadanas que no solo protestan, sino que actúan y proponen soluciones concretas. El Foro Acción por la Amnistía es un ejemplo palmario: más de 50 organizaciones independientes se unen para exigir la excarcelación de los presos políticos y la protección de los derechos humanos en la Isla. Esta plataforma demuestra que la sociedad civil no espera pasivamente a que el régimen actúe, sino que organiza, planifica y ejerce presión, incluso bajo persecución y criminalización por su labor.

Iniciativas comunitarias: solidaridad frente a la crisis

La sociedad civil cubana ha desarrollado iniciativas concretas para llenar los vacíos que el Estado no atiende. Comedores autogestionados, redes de asistencia a personas vulnerables y proyectos impulsados por comunidades religiosas han asumido tareas esenciales de solidaridad social, desde la distribución de alimentos hasta la atención a personas en situación de calle.

Activistas como Yamilka Lafita (Lara Croft) coordinan campañas de ayuda directa a los más vulnerables en La Habana y otras provincias, mientras que el cierre de un comedor comunitario en Santiago de Cuba, dirigido por el padre Leandro Naun Hung, evidencia cómo el régimen intenta frenar acciones solidarias que surgen fuera del control estatal. Estas iniciativas muestran que la sociedad civil no solo protesta, sino que actúa como proveedora de soluciones y articuladora social.

Coordinación con la diáspora y alcance internacional

El tejido organizativo civil también ha derivado en acuerdos programáticos que buscan delinear una hoja de ruta para un futuro democrático. En Miami, coaliciones de organizaciones políticas del exilio como la Asamblea de la Resistencia Cubana y Pasos de Cambio anunciaron el "Acuerdo de liberación", un documento que contempla un plan de transición para Cuba estructurado en cuatro fases: liberación, estabilización, reconstrucción y democratización del país.

La coordinación con la diáspora es otro componente esencial. Cubanos en Miami, Madrid, Montevideo y Santiago de Chile han desarrollado campañas de visibilización de la situación en la Isla, movilizando apoyo internacional y amplificando las demandas de libertad y democracia.

En sus encuentros con varios de estos activistas, y también con opositores dentro de la Isla, el jefe de la misión diplomática de EEUU en Cuba, Mike Hammer, ha reconocido la importancia de las organizaciones civiles en el diseño de estrategias de transición, así como la articulación y la relevancia de estas redes en la escena internacional.

La denuncia internacional

Denunciar ante organismos internacionales es una de las principales líneas de acción de la sociedad civil. Desde acudir al Parlamento Europeo para denunciar las violaciones a los derechos humanos en la Isla, hasta visibilizar la represión y presentar informes al respecto ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, subrayan la capacidad de la sociedad civil para proyectar sus demandas de libertad y democracia en escenarios internacionales.

En tal sentido, la articulación de organizaciones como el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, Cubalex, Justicia 11J, el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas, entre otras, ha sido fundamental.

La sociedad civil como laboratorio de transición

Una transición democrática exitosa en Cuba no dependerá únicamente del colapso del poder estatal. La experiencia histórica muestra que la capacidad de la sociedad civil para estructurar el espacio público, canalizar demandas y contribuir a la creación de instituciones legítimas es decisiva. Como señaló el historiador Dimas Castellanos, la salida política empezaría por libertades cívicas, incluyendo la excarcelación de los presos políticos y la restitución de derechos fundamentales.

Los desafíos son evidentes: control político, represión constante, limitaciones legales, falta de recursos y aislamiento institucional. Sin embargo, la acumulación de experiencias organizativas, la visibilidad internacional de sus demandas y la creación de plataformas de debate interno reflejan un nivel de madurez que podría resultar determinante en los próximos años.

En última instancia, la cuestión no es solo si el régimen cubano cambiará, sino qué tipo de sociedad emergerá después de ese cambio. En ese escenario, la sociedad civil cubana —con sus redes de solidaridad, plataformas de derechos humanos, espacios de pensamiento, comunidades organizadas y la participación activa de la diáspora— aparece como el principal laboratorio de la Cuba por venir.

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9 comentarios

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Profile picture for user Ana J. Faya

A inicios de los 2000, la oposición en Cuba estaba organizada en decenas de grupos pequeños por toda la isla..No recuerdo el dato exacto, pero donde trabajaba se publicaron los nombres de cerca de 100 o más organizaciones, gracias al puntilloso trabajo de un cubano exiliado. Llegó la Primavera del 2003 y el régimen desmanteló decenas, y continuó; luego, antes del 11J se vio la actividad de varias organizaciones que fueron reprimidas, y los de la protesta de julio también. La labor que continuó de represión y hostigamiento, no solo con cárceles, sino expulsando a los opositores del país, más el gran éxodo de 2024 a 2025, no me permite pensar en sociedad civil opositora en Cuba, sino en grupos e individuos opositores aislados que con gran heroísmo mantienen la rebeldía en Cuba. Sí han proliferado las llamadas organizaciones civiles de mujeres, contra la discriminación racial, de protección a los animales, etc., apoyadas en las redes sociales, pero no opositoras como tales ...

Profile picture for user Ana J. Faya

... La inmensa mayoría no están registradas oficialmente, son ilegales. No obstante, han movido opiniones en redes sociales, paralelamente a la llamada sociedad civil oficial de CDRs, FMC, CTC, etc. Ese fenómeno caracteriza a la sociedad civil de hoy en Cuba y pienso que es importante. Pero la ausencia de organizaciones opositoras hoy es un déficit en la sociedad cubana.

Profile picture for user Amadeus

A mi me maravilla ( y me divierte) como podemos engañarnos nosotros mismos tratando de crear algo que es un espejismo. Porque haya unos pocos cubanos honestos, con coraje civil y dignidad , no quiere decir que en Cuba haya „una sociedad civil. Lo que existe es el descontento y la resignación de la mayoría de la población y que funciona como termómetro social, pero no como catalizador de un movimiento civil, porque si así fuese, no habría habido necesidad de rogarle a Trump que nos haga el favor.

Hay que agredecer a los que en el exilio mantienen la iniciativa por la causa que es necesaria, pero lamentablemente eso ni se ve, ni tiene efecto en la isla. Pero si hay un deal entre Taco y GAESA, los que vendrían a „ocupar espacio“ no sería n preciamente esos activistas en el que exilio, sino personajes palabreados por ambas partes. Lo contrario sería un cambio total de la naturaleza del régimen, pero como se ve Taco no quiere levantar el avispero, y la cosa pinta „á la venezolana“.

Profile picture for user Proscopito Arrechabaleta

Así mismo. Hablar de "sociedad civil" en Cuba es un chiste macabro.

No sé si utilizar el término de sociedad civil en estos momentos en Cuba sería apropiado. En Cuba más que una sociedad civil, existen activistas que valientemente denuncian los atropellos de la dictadura a expensas de la represión que saben que les va a tocar. Algunos se agrupan en muy pequeñas asociaciones, a sabiendas de que a medida que siendo mayor el grupo, así de proporcional es la represión.
En el exilio, amén de unos cuantos vividores, existen más asociaciones que fuera de denunciar los atropellos del régimen, en los foros internacionales que se lo permitan; cosa muy buena e importante, no pueden hacer mucho más. Muy lejos está Cuba de tener una sociedad civil organizada, como lo fue Solidaridad en Polonia, en la década de los ochenta.

Estas acciones necesitan respaldo y unificacion.
Y una actuacion fisica contra el régimen para forzarlo a cambiar la dictadura.

Las actuales élites de poder emergerán tras la transición, en 5 años Cuba estará como República Dominicana. Con más desigualdades que en 1958. Tal vez con más charlatanes y demagogos.

Ojalá que sus palabras sean santas. Lograr que en 5 años la economía cubana se acerque a la economía dominicana sería todo un éxito, sin contar con las libertades cívicas y democráticas que goza aquel país.

Y a pesar del " mal estado" que alegas en Dominicana, los emigrantes dominicanos se van en Yola, pa' Puerto Rico y no pa' Cuba.
Los cubanos se van hasta pa' Haiti.