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Opinión

El retorno de la bipolaridad mundial

'Sin proponérselo, Xi Jinping podría pasar a la historia como el hombre que impidió una guerra nuclear a nivel mundial. Sería una tremenda ironía'.

Oldenburg
Donald Trump y Xi Jinping
Donald Trump y Xi Jinping Bloomberg

En los albores de la globalización, de la que se comenzó a hablar con insistencia después del derrumbe del comunismo, no fueron pocos quienes pensaron en que el mundo, sin una contradicción fundamental que lo atravesara de lado a lado, como fue la de capitalismo versus comunismo, comenzaba por primera vez a reconciliarse consigo mismo. El siempre hegeliano Francis Fukuyama —recordemos— no se cansaba de decir que su "fin de la historia" no significaba que la historia de la humanidad había terminado, sino que la dialéctica (afirmación-negación) que hasta entonces había dado sentido a la historia universal, ya no era vigente.

Sobre imperios y comparsas

Aún sin decirlo, los teóricos de la globalización, al imaginar que por primera vez el mundo era uno solo, postularon el cumplimiento de la utopía negativa del marxismo, a saber, que sin el advenimiento del comunismo el mundo estaba condenado a caer bajo la barbarie representada en la subordinación absoluta del trabajo por el capital. Aún todavía hay autores como Janos Varoufakis que imaginan que la historia de la humanidad, ahora dominada por la inteligencia artificial, ha creado una "clase global" que domina al mundo desde laboratorios tecnoeconómicos. El ingreso del millonario Elon Musk a la nomenklatura política del poder norteamericano parecía ser la comprobación de esa profecía.

El fracaso político de Musk nos ha demostrado lo contrario. El poder nacional y nacionalista de Trump se permitía expulsar de sus filas al excéntrico potentado global. Tarde comprenderían los del grupo Musk (Bezos, Zuckerberg, entre otros) que la hora política del capital tecnoeconómico todavía no había llegado y que la política, en formato nacional o internacional, era regida por normas diferentes a la economía, por más poderosa que esta fuera.

Los estados-naciones continúan existiendo, lo intuía Donald Trump y lo sabía Xi Jinping. Por eso Trump quiere hacer a América grande otra vez. Por lo mismo Xi quiere hacer de China la más grande potencia mundial de la historia universal. ¿Qué nos dice esa comprobación?

Primero: las naciones continúan siendo actores mundiales, más allá de supuestas entidades económicas globales. Segundo, y esto es quizás lo más importante: el mundo nuevamente aparece dominado por dos imperios mundiales, el de Xi, ocupando el lugar vacío que dejó "el fin del comunismo" y el de Trump intentando recuperar "la grandeza de América". Lo escrito no quiere decir por supuesto que la globalización sea una ficción.

La economía de China es muy globalizada y la de EEUU se defiende, a través de Trump, de una globalización que puede empujar a su nación a ocupar un lugar secundario. Ninguno de los dos presidentes lucha en contra de la globalización, sino por un objetivo muy distinto: acerca de cuál de sus respectivas naciones será el hegemon de la economía global. En este sentido, ambos gobernantes se entienden perfectamente: la lucha es entre sus dos países; los demás son comparsas. 

¿Rusia como comparsa?, preguntará más de alguien. Aquí hay que ser precisos: nadie niega que Rusia es una potencia militar de primer orden y, desde ese punto de vista, es un imperio. Pero aparte de poderío militar, Rusia no puede ofrecer demasiado al mundo en términos económicos, políticos y culturales. Rusia, como hemos dicho en otras ocasiones, es un imperio del siglo XIX con las armas del siglo XXI y, por si fuera poco, dependiente en términos casi absolutos de la economía china. Sin el apoyo chino en su guerra a Ucrania, Rusia ya estaría arruinada.

A partir de ahora, y eso fue lo que quedó muy claro en la Cumbre de la OCS de septiembre del 2025, en China, presenciaremos una nueva Guerra Fría en el marco de un mundo bipolarizado entre dos imperios. En palabras más breves: el mundo continúa siendo bipolar. Eso significa que toda la parafernalia puesta en práctica por Xi Jinping en la cumbre de la OCS en torno a la multipolaridad, es pura hipocresía. 

El presidente chino sabe edulcorar ideológicamente sus ambiciones geopolíticas. Pero para quienes no se fijan tanto en las palabras como en las intenciones, está claro que la metáfora "multipolaridad", a la que tanto recurre Xi Jinping en sus discursos, oculta el antagonismo que se da entre dos imperios nacionales y globales a la vez.

Los objetivos de Xi y y Trump son parecidos, y eso es precisamente lo que los convierte en antagónicos. El mundo, para ambos presidentes, no puede tener más de un amo. En lo que sí ambos se diferencian, es en las estrategias para conseguir el mismo objetivo. Las de Trump las conocemos mejor. Para el caudillo del movimiento MAGA, se trata en primer lugar, de rehabilitar la economía norteamericana, desligándola de sus obligaciones con otras naciones, principalmente las eurooccidentales. Todos sus esfuerzos, en efecto, van dedicados a fortalecer la economía norteamericana, apelando si es necesario, a los métodos más heterodoxos que uno pueda imaginar. A esos métodos pertenecen la reducción del tamaño económico del Estado, la entrega de poder a las principales empresas norteamericanas siempre que operen en y desde su propio país, y la deportación en masa de una parte de la población (la emigrante) considerada por Trump y sus economistas, como improductiva.

La disolución de los lazos que unían a EEUU con las naciones occidentales es, en cierto modo, la reproducción ampliada de la política interior de Trump. Y eso significa: todo lo que no produzca ganancias contantes y sonantes, deberá ser, de acuerdo a la lógica trumpista, eliminado. Podríamos decir que Trump, más que competir con China está solo creando condiciones para alguna vez competir con China desde una posición más favorable. No obstante, el momento autárquico, previo a su apertura al mercado mundial, ya lo vivió la China durante Mao. Trump está trabajado en una dirección autárquica para preparar a EEUU en la confrontación con China y, desde ese punto de vista, está corriendo detrás de Xi. Pero la maratón no ha terminado, más bien está recién comenzando.

Dos estilos de lucha

A partir de esa premisa entendemos los diferentes estilos de lucha que emplean en estos momentos los gobiernos de Trump y Xi. Expliquemos:

Para restaurar el papel dominante de EEUU, el Gobierno Trump, en aras de una acumulación nacional de capitales, considera necesario desligarse de compromisos con sus aliados. Incluso parece que, desde esa perspectiva, Trump está decidido a renunciar al lugar político hegemónico que había ocupado EEUU en Occidente. Por ejemplo: rara vez o nunca, a diferencia de todos sus predecesores, Trump pronuncia la palabra Occidente. Habla solo de América. Y, para el efecto, no vacila en desligarse de sus (ex)aliados.

El daño hecho por Trump a la OTAN puede llegar a ser irreversible. Su política ofensiva en contra de la Unión Europea (UE) solo es comparable a la que despliega Putin. Pero Putin es un enemigo de guerra de la OTAN y EEUU fue el aliado histórico de Europa. Podríamos decir que Occidente está representado para Trump solo por Europa, algunas naciones del Indopacífico, más un par de países latinoamericanos.

Trump, efectivamente, está desoccidentalizando económicamente a EEUU. Pues bien, Xi Jinping está haciendo todo lo contrario. A diferencia de Trump, no hay discurso en el que el jerarca chino no pronuncie la palabra Occidente, entendiendo por Occidente solo a EEUU. Por eso, en lugar de desconectar a su país de sus aliados, como hace Trump, Xi está formando una suerte de "bloque histórico antioccidental" esencialmente antinorteamericano.

Una esperanza de Xi Jinping es atraer a su bloque, por la vía económica, a países occidentales antieuropeos. No hay que pasarlo por alto: los presidentes de Eslovaquia y Serbia fueron recibidos con honores en Beijing. Si la ultraderecha lográ imponerse en otros países europeos, Trump puede lograr el objetivo de construir un EEUU sin Occidente.

La cumbre en Tiangin y la parada militar en Beijing fueron señales que envió Xi Jinping a Trump y al mundo. Efectivamente, Xi Jinping necesita de Occidente como polo negativo o como enemigo figurado para dar vida a una alianza de muchas naciones dirigidas por la batuta económica, militar y política de China. Por eso Xi Jinping está reconstruyendo un Occidente a su medida, secundado por ese trío de bárbaros formado por Putin, Kim Jong Un y los ayatolas iraníes. En ese sentido, mientras Trump "individualiza" a EEUU, Xi construye una gran alianza internacional hegemonizada por China.

Trump piensa tal vez en que aislando a EEUU puede derrotar a China. Xi, en cambio, piensa al revés: solo conectando alrededor de China a muchas naciones puede derrotar a EEUU. Por lo mismo, Trump casi no hace política internacional. Xi, en cambio, está muy dedicado a la política internacional.

La reunión de la cumbre de la OCS no fue decisiva pero fue muy simbólica. En primer lugar, demostró que las naciones dispuestas a reconocer el rol directriz de la China de Xi, son muchas. En segundo lugar, que la mayoría de las naciones que conforman el bloque Xi, son —por ahora— asiáticas, hecho que permite entender la permanente recurrencia de Xi al término Occidente.

Originariamente la OCS (Organización de Cooperación de Shanghái) era una institución dedicada a regular relaciones comerciales entre sus países fundadores: China, Rusia, Kirguistán y Uzbekistán, además de India, Pakistan e Irán desde 2023, más Bielorrusia. En la cumbre de la OCS de agosto-septiembre 2025, la alianza comercial adquiere, por decisión de Xi Jinping, un formato político internacional abiertamente antioccidental.

Occidente significa también para la mayoría de las naciones subordinadas a China, asiatismo. Y el asiatismo para afirmarse a sí mismo necesita, obvio, de la existencia de un Occidente. Occidente, según la identificación de sus enemigos, es una "cultura". Eso no quiere decir que todos los participantes en la cumbre sean incondicionales de China, pero sí significa que en un punto están todos de acuerdo: la lucha principal es en contra de Occidente, entendiéndolo cada uno a su manera.

Con su reconocida habilidad diplomática, en su discurso inaugural Xi Jinping dijo que tanto China como la India son los dos países más grandes del mundo y al mismo tiempo son depositarios de las tradiciones provenientes de las dos culturas más antiguas de la historia universal. Como todos los tiranos, Xi suele definir sus estrategias en términos culturales. Por esa razón el antioccidentalismo es la ideología oficial de los países alineados alrededor de China. A ellos se agrega Trump, negando la existencia política de Occidente.

Hay un tercer punto a destacar, y este es muy importante: todas, o casi todas las naciones organizadas geoeconomicamente por y alrededor de China, están gobernadas por tiranías, dictaduras, autocracias. Xi Jinping, a pesar de todos sus malabarismos destinados a disfrazar su lucha en contra de Occidente como un gran conflicto cultural, no puede ocultar que tanto la Cumbre de la OCS, como su pantallesco "Sur Global", o su corporación financiera global llamada BRICS, son asociaciones que reúnen a la gran mayoría de las dictaduras del mundo y, por lo tanto, la que lidera China no es más que lo que es: una alianza antidemocrática a escala global. Invitados a la cumbre de la OCS en Tiangin fueron, además, Erdogan de Turquía, Madbouly de Birmania y Subianto de Indonesia.

Ucrania en las tenazas de una guerra más caliente que fría

Lo indiscutible es que la hegemonía de China en el nuevo frente antioccidental creado por Xi Jinping, es absolutamente incuestionable. Cierto es que China necesita de algunas subpotencias para dominar regionalmente en el mapa mundial. Cierto es también que Xi Jinping está dispuesto a apoyar con decisión a esas subpotencias en iniciativas que no solo son de China. Por cierto, esa disposición tiene sus precios. El apoyo a Irán le cuesta a Xi Jinping arriesgar sus excelentes relaciones económicas con Israel. El apoyo a India lo puede llevar a distanciarse un tanto de Pakistán. Y, sobre todo, el apoyo de China a Rusia en la cuestión ucraniana podría llevar a China a debilitar sus relaciones políticas con un campo imprescindible para su expansión económica: Europa Occidental.

Es muy importante destacar el caso de Ucrania, toda vez que en las fases preliminares de la invasión rusa, China se ofreció, e incluso parecía ser (junto con Brasil e India) un mediador entre ambas naciones en guerra. Hoy el panorama ha cambiado. La China de hoy no oculta su apoyo militar abierto a la Rusia de Putin, de tal manera que la heroica resistencia de Ucrania ya no es solo en contra de Rusia sino también en contra de naciones gobernadas por enloquecidos dictadores atómicos: Rusia, Corea del Norte, Irán, por ejemplo. Por eso mismo Ucrania ha pasado a convertirse en un foco de resistencia occidental.

A primera vista podríamos pensar en que Putin ha logrado arrastrar a China a su guerra criminal en contra de Ucrania y Europa. Pero tal vez no sea así: Xi Jinping más bien parece haber entendido que una derrota de Putin en Ucrania no solo sería una derrota de Rusia sino una derrota del bloque antioccidental. Lo que menos podría agradar a la nueva política internacional de China sería, en efecto, que Occidente emergiera de esa guerra como una potencia militar unida y decidida a defender sus límites, tanto territoriales como políticos.

Pero a la vez el tirano chino es demasiado inteligente para dejarse conducir por Putin en aventuras que podrían reducir los espacios de expansión económica de China en Europa. Mucho menos está dispuesto a tolerar que algunos de sus desquiciados secuaces intenten jugar alguna carta nuclear. Para que eso no ocurra, Xi Jinping necesita mantenerlos algo amarrados, ya sea desde China o ya sea dentro de las instituciones económicas y políticas creadas por China en un orden económico mundial que, lejos de ser plural, es cada vez más bipolar.

Puede que sea una "astucia de la historia" el hecho de que China mantenga amarrado a sus perros de presa. Sin proponérselo, Xi Jinping podría pasar a la historia como el hombre que impidió una guerra nuclear a nivel mundial. Sería una tremenda ironía. Pero, a fin de cuentas, entre un orden bipolar como es el que practica pero no predica China, y un orden multipolar como es el que predica pero no practica China, es preferible un orden bipolar, deben pensar algunos observadores.

Si es así, no dejan de tener razón. Un orden multipolar podría convertirse perfectamente en una guerra de todos contra todos, lo que llevaría al mundo a convertirse en un verdadero manicomio global.

Lo importante es poner atención. Cuando Xi Jinping dice multipolar hay que leer bipolar. Así nos entendemos mejor.


Este artículo fue originalmente publicado en el blog Polis. Se reproduce con autorización del autor.

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32 comentarios

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Incluso DT está de acuerdo conmigo y ahora está haciendo control de daños (no creo que lo haya escrito el, tiene demasiada coherencia):
https://www.reddit.com/r/wa…

Profile picture for user Weston

Huesito Williams escribió tres mil quinientos comentarios y canciones. Sin embargo, su obra es de una gran coherencia; por ejemplo, utilizó la misma música en sesenta y cuatro de sus canciones, de las cuales a cuarenta y siete les puso la misma letra. En su creación, sin desmayo, de canciones para el pueblo, no dejó pasar un solo día sin hablar de Trump. Para no dejar desprovisto de su aporte ningún momento del año, Huesito Williams grabó su ya célebre "Feliz día de la fecha". Las creaciones de Huesito Williams abarcan todos los sentimientos humanos, pero sobre todo, hablan de Trump.
En su obra la cantidad no va en desmedro de la calidad, todo lo contrario: va en desmedro. Los que estuvimos cerca de él pensábamos que su inspiración jamás se agotaría, que no podría dejar de componer, y nos preguntábamos: ¿No podría dejar de componer? https://youtu.be/PGB3-p7VeRY

Yo cometí el error de votar por Donald Trump en 2016 porque me creí el cuentecito (luego me dí cuenta de que era un cuento chino) de que iba a "hacer a América grande otra vez" entre otras cosas porque iba a traer a territorio norteamericano las fábricas overseas de compañías como Apple. Comparen lo que dijo y no hizo con lo que ha hecho el "agente naranja" con las compañías en el país de nuestro aliado Corea del Sur.
El boom económico de China que ya ha sobrepasado a Japón, se debe grandemente a la codica de diseñadores y fabricantes norteamericanos que "outsourced" la fabricación de sus productos en el país asiático precisamente con la fama de copiarlo todo. Empezaron por juguetes y jeans, hasta llegar a Apple primero con los iPods y más tarde con los iPhones. Luego Google le encargó a una compañía taiwanesa (pero más china que China en aquel tiempo) la fabricación de sus teléfonos android. Lo demás es historia. Y en eso yo estuve de acuerdo con DT cuando lo dijo en un rally...

Profile picture for user El Santo

Shingurato, aunque no soy muy seguidor de Trump, es más, no voté en las pasadas elecciones, sí creo que él está haciendo un buen trabajo y esto también lo dice Warren Buffett, un heavyweight en la influencia de la economía estadounidense que ni de lejos es MAGA.
Te miro desde una óptica muy superficial empeñado en atacar a Trump y él simplemente es la cara de un proyecto alternativo que pretende prevenir una catástrofe mayor en el país.
Ni chinos ni rusos son el enemigo existencial de los Estados Unidos, el enemigo existencial son las élites globalistas, las que con sus políticas han llevado a niveles insostenibles el viejo orden mundial surgido después de la II GM. Y para Trump poder resolver los problemas que afronta el país, debe destruir a ese enemigo en equipo.
Por esta razón a muchos aquí les molesta la relación de Trump con Putin, pero no se dan cuenta que no es de amistad sino de estrategia.
Y de China, lo que no parece entender el señor Mires, es que no es un país homogéneo.

Simon,
¿élites globalistas? me imagino que provenientes de los países aliados ¿ustedes realmente se creen lo que escriben? Hasta el mismo Trump está tratando de hacer control de daños con el fiasco de la Hyundai, en el mensaje que puse más arriba. ¿no están tampoco de acuerdo con ese mensaje de su "presidente"?

Y se pondrá peor, Trump anuncio que 600 mil chinos vendrían a estudiar a universidades estadounidenses, cuando regresen se llevarán muchas ideas creadas con dinero americano

Jajaja como si a los chinos le hicieran falta a estas alturas ideas americanas, los chinos han chupado tanto a los Estados Unidos que ya van 50 años alante, más bien es hora de invertir el proceso.

¿Y para "invertir el proceso" se les va a facilitar a los chinos que sigan chupando y que chupen "más mejor"?

Profile picture for user Plutarco Cuero

Totalmente de acuerdo ... Hago una anécdota de cuando estudiaba mi Master ... un profesor chino fue cogido con las manos en la masa espiando, lo trabaron ... y una facultad completa de profesores chinos ... renunció en represalia ... resultado, tuvieron que 'reeducar al chino' para no quedarse sin una facultad de ciencias ... ¿ Qué tal ... ? Le advierto que la prensa ni se enteró ...

Profile picture for user El Santo

HG, de eso se trata, de los Estados Unidos emplear un mecanismo alternativo geoeconómico y geopolítico a como lo hizo China en su momento.
Se tomará su tiempo, pero pienso que se puede lograr.

Gome, así mismo. Ese animal es amigo de nuestros enemigos y enemigo de nuestros amigos.
Como el título de aquella película rusa, si mal no recuerdo algo así como "Fue leal para los enemigos y para los amigos, traidor"

Debe ser porque en los años 60 a Isla de Pinos no llegaba Netflix como sí a ustedes en el Vedado.

¿del montecito ese llamado Varadero? 😂

De contra este tipo al que algunos llaman "presidente" ha puesto la economía de nuestro país por el piso o el subsuelo, comparada con los enemigos históricos de USA, y le ha armado una guerra económica a nuestros aliados. Ha minado la credibilidad y la influencia de nuestro país en muchos países del mundo y nuestros enemigos se han beneficiado muchísimo con ello.
Ojalá esté equivocado y me lo puedan echar en cara en el futuro, pero en estos momentos hay que estar ciego para decir lo contrario.
Y a propósito, ¿la Rusia de Putin, China y Corea del Norte no son nuestros enemigos? ¿Canadá, la UE, Corea del Sur sí lo son?
¡Apaga y vámonos!

Shingu tu crees que Trump puede por sus santos coj.. traer de vuelta a todas las empresas americanas que por décadas se han mudado a China, al menos esta intentando hacer algo. Los Estados Unidos nunca cayeron tan bajo como en el gobierno de Biden y tu querida Kamala, eso creo es innegable. Gracias a Dios Trump es hoy presidente, con Kamala hubiera seguido la misma fiesta hasta hacer mierda a los EEUU.

HG, Ya yo no creo que Trump pueda hacer eso, le faltan los coj...
Pero ¿usted realmente cree que Trump está intentando hacer algo?
Yo quisiera que ustedes en vez de insultar o irse por las ramas, me explicaran por ejemplo, ¿de qué forma interrumpiendo de un "hachazo" una inversión (el ejemplo que he puesto de la Hyundai en Georgia) que iba a resultar en ingresos de miles de millones de dólares para el país y la creación de miles de empleos para el pueblo norteamericano, Trump va a "hacer a América grande de nuevo" o "rehabilitar la economía norteamericana"?
Y de paso, muestren datos que refuten lo que dijo el WSJ (que no es el "órgano oficial" del PCC o del Partido Demócrata) durante la administración Biden el año pasado de que "la economía norteamericana se había recuperado", "era la mejor del mundo" y que "las políticas económicas de Trump iban a incrementar la inflación".
Espero sus respuestas.

Shingu no soy economista pero no creo que Trump pueda solucionar el problema de la industria americana y traer de vuelta empresas a EEUU pero igual no creo que lo pueda hacer nadie, al menos Trump ha puesto la cuestión sobre el tapete, también el tema de los gastos del gobierno y los billones que se botaban que hasta ahora nadie hablaba de eso, también en el tema migratorio. No se puede esperar milagros económicos en pocos años, Milei, que desde mi punto de vista la tiene más fácil en Argentina, habla de 10 años para la recuperación económica. Al menos veo a Trump poniendo los problemas sobre la mesa cosa que no hizo Biden, que más bien creo problemas, mucho menos pienso que tu Kamala tuviera cerebro ni deseo de revolver la kk. No creo que Trump sea mago pero al menos está moviendo la varita.

HG, disculpa pero no me respondiste lo que te pregunté has vuelto a poner el mismo comentario con diferentes frases, o sea, te fuiste por las ramas. Vaya estoy de acuerdo contigo, Trump no puede "traer de vuelta las empresas a EEUU" (pero fue algo que el prometió) y "Kamala no tiene cerebro". Esto último estaría por ver, mejor dicho nunca sabremos porque el pueblo americano no le dió chance de demostrarlo. Bueno, sin neurona o materia gris alguna, Kamala pronosticó todo lo que hasta ahora ha hecho y deshecho el "presidente de la paz".
Yo vivo en este país hace un montón de tiempo y me parece que la economia estaba mejor con Biden, mucho mejor que ahora. Pero claro, yo vivo en un mundo paralelo, y por supuesto no es así y la culpa la tiene Biden, a pesar de que Donny Twoweeks prometió ad nauseam que el iba a arreglarla en un santiamén.

Reafirmando lo que comenté antes: Compañías de Corea del Sur, fundamentalmente dedicadas de alguna forma con la fabricación de componentes electrónicos, están retirando sus operaciones en USA luego de la redada de ICE en la planta de la Hyundai y la repatriación de los nacionales de ese país.
La pifia de ICE le va a costar a USA miles de empleos y un "carajal" de millones de dólares.

Reafirmando lo que comenté antes: Compañías de Corea del Sur, fundamentalmente dedicadas de alguna forma con la fabricación de componentes electrónicos, están retirando sus operaciones en USA luego de la redada de ICE en la planta de la Hyundai y la repatriación de los nacionales de ese país.

Una cosa es real, EEUU la tiene difícil para recuperar la posición de antaño. Decir que Trump le está causando un daño irreversible a la OTAN después de la Unión Europea haber hecho todo lo posible para debilitar a los países miembros no es justo, igual que calificar a presidentes que están en desacuerdo con esta situación de antieuropeos cuando es difícil encontrar algo más antieuropeo que la UE. En resumen Europa está hecha talco, EEUU tirando piñazos tratando de recuperar un terreno perdido (para siempre?) y China mirando a todos con una sonrisa sabiéndose vencedor, Rusia podría inclinar la balanza pero Trump teme la reacción de Mamadeo y Shingu si lo proclama abiertamente, creo que el mundo nunca estuvo " más mejor" que cuando existía la controversia Comunismo-Capitalismo, al menos era fácil identificar a "buenos" y "malos" , hoy hay que andar con la espalda pegada a la pared.

Profile picture for user Weston

HG, Occidente no supo aprovechar la caída del comunismo en la URSS y demás países de Europa del Este. Más bien hicieron lo contrario. Aislaron a Rusia y siguieron considerando a China comunista como un “país en desarrollo”. Estados Unidos les siguió los pasos. Creo que Bush hijo trató de arreglar el problema, pero no le alcanzaban el brain y las bolas para eso. Hubo que esperar por Trump, pero veinte años después. Un Trump odiado y torpedeado. El mojón que se está comiendo Europa es del tamaño de la Torre de Juan Simón. Únicamente Meloni y otro par de líderes de países menos importantes le salvan la honrilla. Bien jodío está quien ni siquiera sabe identificar a su enemigo.

Aunque el articulo señala algunas cosas con las que es difícil discrepar, o yo no tengo conocimiento suficiente para criticarlas, lo cierto es que en general es bastante especulativo, como han dicho otros. Una alianza a largo plazo de China, Rusia, e India y otras potencias es bien difícil, basta con mirar la historia. Xi está interesado en Ucrania por la situación de Taiwán, él puede deshacerse de Rusia en cuanto le de la gana. Rusia está intentando convertirse en una potencia militar, no lo es, y con todos los desarreglos de la OTAN no podría enfrentarse a ella. Por decir algo de Trump, se dice que quiere hacerse con el mundo, aislándose. Lo cierto es que Europa subestimó lo militar. Alianza, no es hacerse cargo del bebé. No en balde países como Francia, España, y los escandinavos tienen un mes de vacaciones y países como Bélgica semanas de trabajo de cuatro días. Polar, multipolar, bastaría con decir el mundo es complejo y siempre lo será.

Profile picture for user Ana J. Faya

Se agradece este trabajo de Mires para ayudar a entender los vericuetos, sobre todo, de China. No entiendo cómo Trump logrará la fortaleza necesaria ante China labrándose una especie de aislacionismo de sus aliados históricos (los europeos, Canadá) y alienando swing partners como India. Los propósitos los entiendo, los métodos no tanto.

Bonita forma que tiene Trump de "rehabilitar la economía americana":
https://cnnespanol.cnn.com/…

Como siempre digo, si Donald Trump no es un agente de Putín, es bien comemierda, porque está haciendo muy bien el trabajo, y gratis.

Gracias a DDC por reproducir estos artículos de Fernando Mires, muy bien argumentados y especulativos.