Aparte del morbo intelectual de ver a un país involucionando desde la modernidad hacia una especie de tecno-feudalismo, lo más interesante que actualmente está sucediendo en la economía cubana es el decrecimiento del número de MIPYMES. En tres meses, de septiembre a diciembre de 2024, el número pasó de 9.458 a 9.236.
Lo llamativo, por supuesto, no es el decrecimiento en sí, pues esto era previsible para quienes han visto en repetidas ocasiones al castrismo recurrir al sector privado cuando tiene el agua al cuello, para luego regresar al socialismo ultraortodoxo, superada la emergencia gracias al rescate de algún papasito piernas largas —URRS, Venezuela—.
Lo llamativo es que el castrismo aún no ha encontrado algún nuevo sugar daddy, ni mucho menos ha pasado la emergencia económica que amenaza con crear presión social. Muy al contrario, la situación ha continuado degenerándose, lo que en lógica sería motivo para profundizar y ampliar el sector privado, esperando que reflote al país. Sin embargo, desde agosto pasado es clara la decisión no de eliminar, pero sí de contener y minimizar este sector. Lo que llaman "reordenamiento" del sector privado es realmente su poda.
No sabemos si la reducción del número de MIPYMES se debe a que ha aumentado la cantidad de cierres o a que ha descendido la cantidad de aperturas. En cualquier caso, está claro que en Cuba no hay oportunidad para emprendedores, pues el empresario como sujeto es la antítesis del ciudadano-siervo al que aspira el castrismo, por lo tanto, un empresario siempre será un enemigo… a menos que sea cómplice manejable, que es otra manera de ser siervo.
Este odio congénito al empresariado condena la Isla a ser eterno mercadillo de reventa donde nada se crea. Las inversiones industriales y agrarias requieren inmovilizar grandes cantidades de capital en etapas tempranas del proyecto, pueden pasar años antes de que tales desembolsos den beneficios, y décadas antes de que se recupere el gasto inicial.
El nivel de riesgo asociado a inversiones productivas no es compatible con las condiciones volátiles a las que el castrismo, histérico y esquizofrénico, somete a los empresarios en Cuba, que entonces deciden dedicar sus capitales a la pura reventa, donde la inversión se recupera más rápido y hay menos riesgo.
Gracias al componente consumo que sostienen las MIPYMES, el PIB cubano no se ha desplomado y no ha habido una hambruna en Cuba; pero este es un PIB hueco, basado en riquezas que se producen fuera (importaciones), pagadas con dineros generados fuera (remesas). Aquí adentro lo único que hacemos, como pollos enjaulados, es esperar a ver qué nos cae.
Pero, obviamente, hasta de esa riqueza postiza quieren despojarnos el PCC y GAESA, las dos cabezas del castrismo.
Para los líderes de GAESA, reducir el sector privado es quitarle competencia a sus nuevas tiendas en divisa, que cobran especial relevancia ahora que sus hoteles están más vacíos que sus almas.
Para los líderes del PCC, reducir el sector privado minimiza el riesgo político y, además, hace más fácil que el ya anunciado nuevo mercado cambiario de tipo flotante recaude divisas para pagar los caprichos de la realeza socialista, y financie a empresas estatales que hoy no tienen ni dinero, ni personal calificado, dada la emigración hacia el sector privado, la emigración hacia el extranjero, y la debacle educativa en una Isla en la que entre "se le marca toa la totaila, tú me tiene frito con toa la totaila" y el "químico", el daño es profundo.
Pero dado que el castrismo necesita al sector privado, su más probable evolución no es que desaparezca o regrese al formato "cuentapropista", sino que sea concentrado en testaferros personales de los criminales que desde el PCC o GAESA vampirizan al país, o en sirvientes encubiertos del régimen —Hugos Cancios— tanto aquí como en el exterior.
No ha pasado la emergencia económica que forzó al castrismo a abrirse mínimamente al sector privado y legalizar las MIPYMES, pero parece que ya pasó la fase en que necesitaban tontos útiles que invirtiendo crearan un mercado —desde proveedores a clientes pasando por cadenas de distribución— que ahora el castrismo quiere no nacionalizar —eso está pasado de moda—, sino "testaferrar", aprovechando para sí el capital intangible logrado a cuenta y riesgo de inversores privados.
Quedarse con el sector mayorista fue el primer paso. Ahora, poco a poco, las MIPYMES conectadas acapararán mercados desplazando del negocio a aquellos empresarios que se creyeron suficientemente listos como para invertir en una dictadura totalitaria.
Cuba puede ser un cadáver servido para rapiñeros dispuestos a arriesgar mucho esperando sacar tajada rápida; lo que no es, ni será mientras sea socialista, es país para empresarios… y así nos va.
Cuba es un narco estado para gánsteres, pero no hay vacantes, todas las posiciones han sido cubiertas.
Genial reflexión.
Cuba no es país para muchas cosas ....
Rafaela descubristes el agua tibia? o como la rueda da vuelta?
alibarba y su banda salieron de sus escondites en la loma a ROBARSE lo que encontraran a su paso, en eso llevan 66años y no van a cambiar ahora
El experimento cubano consiste en regresar al feudalismo.
El absolutismo clásico de reyes, condes, duques, marqueses y archiduques hoy se enmascara en la forma de cuadros del partido único, Unidad de Poderes del Estado, Constitución Nacional tipo camisa de fuerza y control total del ciudadano.
El feudalismo constituyó la máxima expresión del control popular por parte de un puñado de hombres de "sangre azul".
La libertad que trajo el capitalismo, luego de una explosión económica fruto de la revolución industrial, fué "cuchillo para el pescuezo " de los reyes europeos.
El mundo moderno post revolución francesa supuso la erradicación del totalitarismo monárquico.
Esta monarquía cubana actual lo sabe y hará todo lo posible por evitar que la nueva burguesía repita historias de Bastillas y guillotinas.
Lo que llaman "revolución" es, quizás, una de las mayores involuciones de la historia moderna.
El Trading, como figura comercial es una opción de emprendedores que sólo aparece cuando los nichos de mercado están cubiertos por los productores, En la práctica de muchísimos países no tan desarrollados las Mypimes son productoras locales que compiten con las importaciones en precio y algunas veces en calidad y llegan a ocupar el espacio, en Cuba estás funcionan como revendedores de productos importados. Con la complacencia del Castrofascismo que las tiene en un puño para que no desplacen a la Franja de Gaesa, y a sus Jeques y Sultanes.
Bueno, según sugiere Macho Rico, Trump levantará el bloqueo:
"Quién sabe si por fin vamos a entender por qué se han construido tantos hoteles en la Isla."
Artículo completo en:
https://www.14ymedio.com/bl…
Bobo como se podrá percatar, todos nos desesperamos por demostrar que informados estamos y como podemos arreglar el universo conocido, un defecto con el nacimos todos los cubanos ....
Mr. Bobo :
El Embargo no depende de los deseos más o menos erráticos del ocupante de turno de la Casa Blanca, depende del Congreso y de tres leyes, 1) La Primera Ley del embargo, 2) La Torricelli, y La Helms-Burton cada una creada y con regulaciones para reforzar la otra. Y tienen como condición sine qua non un cambio de Gobierno y de sistema en la Isla. Así que no se de dónde ese señor que Ud. Nombra saca esa especie bien lejos de las probabilidades más todavía no se pueden eliminar por deseos o a propuesta de ningún Presidente.
"Macho Rico" es como llaman en son de burla los segurosos y cyberclarias a Reynaldo Escobar, autor del artículo y marido de Yoani Sánchez.
Saque conclusiones...
Informese, por favor: Macho Rico es como lo han llamado, inclusive sus amigos, desde mucho antes de ser marido de Yoani
Ja,ja,ja, el Bobo se refiere al autor del articulo en ese blog 14y medio.