El Gobierno de Estados Unidos espera que Delcy Rodríguez declare vacante la Presidencia de Venezuela en 2027, después de la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Consejo Nacional Electoral (CNE), como parte de una hoja de ruta para celebrar elecciones, informó un alto funcionario del Departamento de Estado citado por EFE.
El plan contempla constituir un nuevo TSJ antes de que termine este año y renovar posteriormente el CNE. Una vez completados ambos pasos, Rodríguez debería declarar la falta absoluta en la Presidencia, lo que, según explicó el funcionario estadounidense, abriría un plazo de seis meses para celebrar comicios. Washington no anunció una fecha concreta para la votación.
El secretario de Estado, Marco Rubio, por su parte, defendió este lunes que no puede haber elecciones legítimas sin reemplazar previamente las instituciones que el chavismo utilizó para controlar los resultados y excluir candidatos.
"Esa infraestructura tiene que ser reemplazada para que estas elecciones sean válidas", afirmó en una conferencia telefónica con periodistas, publicó el Departamento de Estado. Rubio cuestionó que un consejo electoral dominado por una de las partes pueda decidir quién participa y que un tribunal "completamente politizado" avale cualquier decisión del poder.
El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que existen plazos acordados con las autoridades interinas y rechazó que estas puedan utilizar las reformas para aplazar indefinidamente los comicios. "Nadie va a conseguir que nos cansemos de esperar", advirtió.
Rubio recordó que Washington conserva capacidad de presión mediante las sanciones y las licencias que permiten determinadas actividades económicas. También defendió la cooperación de Rodríguez: "En todo lo que les hemos pedido que hagan, lo han hecho", sostuvo, aunque dejó claro que juzgará el proceso por sus resultados y no por los discursos.
Las declaraciones llegaron después del regreso de María Corina Machado a Venezuela el domingo, como reportó DIARIO DE CUBA. Rubio aseguró que Estados Unidos había comunicado "hace semanas" a las autoridades interinas que debían permitir su entrada sin hostigamiento y negó que Washington estuviera detrás de los obstáculos denunciados por la dirigente opositora.
El movimiento de Machado, Vente Venezuela, no participa en la mesa de negociación entre el chavismo y una parte de la oposición, encabezada por Dinorah Figuera, según informó El País. Su retorno añade presión para que ese diálogo produzca un calendario electoral y no prolongue la permanencia del chavismo en el poder.
Mientras Machado y Vente Venezuela han propuesto celebrar las presidenciales el 24 de julio de 2027, Figuera situó los posibles comicios a finales de ese año o incluso a comienzos de 2028. En un análisis publicado por DIARIO DE CUBA el 22 de octubre, Andrés Cañizález advirtió que la consolidación de Rodríguez con apoyo estadounidense y la fragmentación opositora complicaban una transición acelerada.
El regreso de Machado ocurre, además, en un país donde la supervivencia cotidiana dificulta la movilización política sostenida. Cañizález recogió datos del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, que registró en septiembre 1.101 protestas, 531 de ellas por fallas eléctricas. Los apagones, los bajos salarios y el miedo a un aparato represivo que permanece intacto añaden obstáculos al desafío de convertir el respaldo ciudadano a Machado en presión efectiva para celebrar elecciones.
Marco Rubio también afirmó que la influencia de los regímenes de Cuba e Irán en Venezuela se ha reducido "sustancialmente, si no ha sido eliminada", aunque no abundó en este asunto. Sobre el régimen de la Isla, como recogió DIARIO DE CUBA, sostuvo que necesita "un cambio muy profundo", pero subrayó que su situación es distinta de la venezolana.