Back to top
Brasil

Flávio Bolsonaro se posiciona como favorito en la segunda vuelta

La pregunta que recorre el debate público en Brasil es por qué se impuso en la primera vuelta, cuando la mayoría de los sondeos daban como ganador a Lula da Silva.

Brasilia
Flávio Bolsonaro.
Flávio Bolsonaro. Estadao

Flávio Bolsonaro parte como favorito de cara al balotaje del 25 de octubre. Esta afirmación se sustenta en el respaldo que muestran las primeras encuestas posteriores a la primera vuelta y se suma el peso de una regla no escrita en cuatro décadas de democracia brasileña: quien encabeza la primera vuelta no ha perdido nunca la Presidencia en la segunda y definitiva votación.

El senador del Partido Liberal (PL) y heredero electoral de su padre, el expresidente conservador Jair Bolsonaro, terminó el domingo 4 de octubre con el 47,03% de los votos válidos frente al 45,16% del octogenario referente de la izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, presentado para un cuarto período con el Partido de los Trabajadores (PT). El balotaje está fijado para el 25 de octubre.

Las primeras encuestas tras la votación del pasado domingo muestran ya una tendencia favorable para el senador de 45 años. La primera medición de Datafolha, encargada por el diario Folha de São Paulo y el grupo Globo, y registrada en el Tribunal Superior Electoral, sitúa a Flávio Bolsonaro con el 49% de las intenciones de voto y a Lula da Silva con el 45%.

En votos válidos —la base que usa la Justicia Electoral, al excluir blancos y nulos— la ventaja se abre a 52% contra 48%. El instituto entrevistó de forma presencial a 2.520 electores mayores de 16 años entre el 6 y el 7 de octubre.

Esta fotografía no es un dato aislado. La encuesta Atlas Intel, para la agencia Bloomberg, divulgada este viernes y con 5.026 entrevistas en línea, muestra a Flávio Bolsonaro con 51,1% y a Lula da Silva con 45,7%.

Parte de esa ventaja se explica por el destino de los votos que no fueron ni a Lula da Silva ni a Flávio Boslonaro en la primera votación. Datafolha midió el traslado de quienes habían apoyado en el primer turno a Augusto Cury (Avante), Renan Santos (Missão), Ronaldo Caiado (PSD) y Romeu Zema (Novo). El 46% de ese conjunto dice que votará ahora por Bolsonaro, el 32% por Lula da Silva y el 15% en blanco o nulo.

La transferencia no es automática, pero es asimétrica como apuntan observadores. La tercera vía del último domingo en las urnas, en la medida en que se mueve, se mueve más hacia el PL que hacia el PT.

Los apoyos formales refuerzan ese flujo. Romeu Zema anunció el pasado 5 de octubre su respaldo en redes y recordó que en 2018 y 2022 ya había estado con Jair Bolsonaro en la segunda vuelta: "El enemigo es uno solo". Ronaldo Caiado lo formalizó el martes. Mientras que Augusto Cury, tercero en la votación del domingo con 3,45 millones de votos, declaró el jueves su apoyo tras una videollamada con Flávio Bolsonaro.

En favor de este también se sumaron Clariana Barão (Democracia Cristiana), el partido centrista Podemos, la federación União Brasil-PP y el expresidente Michel Temer. Renan Santos optó por no endosar su apoyo a ninguno de los dos candidatos que pasaron al balotaje.

Del lado de Lula da Silva se alinearon candidaturas menores de la izquierda, entre ellas Samara Martins, Hertz Dias y Edmilson Costa, pero según analistas son de carácter simbólico sin tracción electoral significativa.

Por otro lado, para no pocos en Brasil el dato histórico que pesa sobre la campaña por encima de cualquier encuesta es que desde 1989 (cuando Brasil recuperó la elección presidencial directa e introdujo el balotaje) ha habido siete segundas vueltas y en las siete ganó quien había llegado primero en la votación inicial.

La ventaja, eso sí, suele encogerse. En seis de aquellas siete segundas vueltas la distancia entre el primero y el segundo se redujo del primer al segundo turno. Pero en este caso, de cara al 25 de octubre, el amplio rechazo que pesa sobre Lula da Silva hace cuesta arriba que pueda superar un 45% de votos. De acuerdo con la mirada de observadores, este parece ser su techo.

La pregunta que recorre el debate público en Brasil es por qué Flávio Bolsonaro se impuso el domingo 4 de octubre si la mayoría de los sondeos (incluidos los históricamente confiables) daba a Lula da Silva como ganador. Esto, además, alimentó una narrativa triunfalista en el mandatario que terminó siendo derrotado en las urnas.

El estadístico Raphael Nishimura, de la Universidad de Michigan, en declaraciones recogidas por BBC Brasil dice que no se puede concluir simplemente que los institutos de opinión pública "simplemente fallaron", y recordó un factor que las encuestas miden mal: la abstención. El 4 de octubre dejaron de votar 33,4 millones de personas, el 21,07% del padrón, el índice más alto desde 1998.

Para analistas de perfil conservador, las encuestas no midieron el impacto que tendría en las urnas lo que desde el bolsonarismo se denuncia como la persecución política en contra del expresidente Jair Bolsonaro, quien no solo está detenido, sino que se le prohíbe comunicarse por redes sociales, dar entrevistas, etc.

Desde esta perspectiva, Jair Bolsonaro no pudo ser candidato, pero el apellido, la estructura del PL y la memoria de 2018 y 2022 (cuando el expresidente fue candidato) sí estaban en la papeleta y eso jugó decididamente a favor de su hijo. El senador sumó victorias nítidas en 14 estados y en el Distrito Federal (Brasilia), y revirtió Minas Gerais, el estado que en 2022 había sido decisivo para Lula da Silva, por ser el segundo bastión electoral en número de votantes del país. Además, dio una sonora derrota al PT en su otrora bastión, Sao Paulo.

A escasas dos semanas del balotaje, matemáticamente Lula da Silva no está derrotado aún, pero tiene una cuesta empinada que subir para poder revertir un clima de opinión pública que parece beneficiar el regreso a de la familia Bolsonaro al Palacio de Planalto, la sede de la Presidencia en Brasil.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

1 comentario

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.

Espero que alguien en el equipo de Bolsonaro lo llame a lo cortico y le diga que no se confié.
Que no confié en encuesta alguna. Y que tenga los ojos muy abiertos, que los de la izquierda no se andan con chiquitas. Y Lula tiene mucho que perder si no sale re-electo.
Queda mucho tiempo hasta el 25 de octubre. "Vista al frente, pacito corto, y mucha mala intención tienes que tener mister Bolsonaro".