La organización internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF) acusó este martes a China de promover un "nuevo orden" mundial de los medios de comunicación "en el que se ocultan los hechos en favor de la propaganda y en el que la represión se ceba con cualquiera que revele verdades que incomodan a su Gobierno".
"Las conclusiones de este nuevo informe son alarmantes: ningún país del mundo está a salvo de la propaganda china", aseguró RSF.
La investigación Propaganda Monitor - The China Edition señala que "desde la llegada al poder de Xi Jinping en 2013, el régimen chino no se ha limitado a silenciar a los medios de comunicación en su propio territorio", sino que también "se ha esforzado activamente" por "exportar" la estrategia "más allá de sus fronteras y sustituir el periodismo por un modelo autoritario de control de la información".
Entre las numerosas tácticas utilizadas por Pekín se detalla la financiación de medios extranjeros, los acuerdos de cooperación mediática y el acoso y las amenazas a los profesionales de la información, con el fin de tomar el control del discurso mundial sobre China y erradicar el periodismo independiente que le exige rendir cuentas.
En el caso de América Latina, RSF expone que Pekín "se apoya en una doble estrategia de comunicación para imponer narrativas mediáticas favorables": medios alineados ideológicamente; es decir, con una agenda activa contra Estados Unidos como Telesur (Venezuela), Prensa Latina (Cuba) y Russia Today Español (Moscú); aunque también existen otros de menor tamaño que actúan como "amplificadores en las redes sociales".
China no solo mantiene encarcelados a 120 periodistas en su territorio, sino que también persigue a los medios independientes y a los de la diáspora, incluidos los periodistas de la minoría uigur y de Hong Kong afincados en Estados Unidos y Reino Unido, denuncia el informe.
Además, las instituciones chinas vinculadas al Estado organizan cada vez más viajes patrocinados para youtubers y creadores de TikTok extranjeros.
"Lo que resulta aún más preocupante es que China colabora estrechamente con otros regímenes autoritarios, como la Rusia de Putin, con el fin de reforzar su control sobre el espacio informativo mundial. Esperamos que este informe arroje más luz sobre estas tácticas y dote a nuestras democracias de un escudo para proteger nuestro espacio informativo, antes de que sea demasiado tarde", declararon Anne Bocandé y Aleksandra Bielakowska, directivas de RSF.
El informe constituye la segunda parte de Propaganda Monitor, un proyecto de investigación de RSF para revelar la geopolítica de la propaganda. La primera edición estuvo dedicada a Rusia.
China ocupa el puesto 178 de los 180 países y territorios analizados en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026 de RSF.