El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó el martes 7 de julio a su equipo de transición suspender los contactos con el Gobierno saliente para el traspaso del poder, aunque indicó que hay que cumplir el mandato legal del "empalme", como se denomina el proceso, a través de los mecanismos legales y tecnológicos que existen para ello.
En una decisión que, según el diario local El Tiempo "no tiene antecedentes en la historia reciente del país", De la Espriella comentó en X: "Acabo de darle instrucciones al señor vicepresidente electo de la República para que suspenda de manera inmediata el proceso de empalme con el Gobierno corrupto que termina su periodo, un Gobierno que, con sus decisiones y su conducta, pretende destruir a Colombia".
"Mi deber es proteger los intereses de la Nación y garantizar una transición seria, transparente y al servicio de los colombianos, nunca legitimar el desastre ni el desconocimiento del orden constitucional", añadió.
Tras la segunda vuelta electoral, el presidente Gustavo Pedro aseguró que respetaría los resultados, pero desde entonces sus denuncias de fraude han escalado, a pesar de que las misiones de observación electoral felicitaron a la Registraduría Nacional y al Consejo Nacional Electoral por la organización y transparencia de los comicios, señaló la agencia de noticias EFE.
Petro fijó el lunes una publicación en su perfil de X en la que se cita la reacción del Partido Conservador de Colombia, quien calificó como "graves e irresponsables" sus declaraciones de no reconocer la legitimidad de De La Espriella.
"Claro que mis declaraciones son graves, pero no irresponsables, están completamente probadas", afirmó el mandatario.
"Quien ganó las elecciones por voto popular fue Iván Cepeda, el triunfo de Abelardo se hizo con algoritmos desde California y los algoritmos los hicieron empresas de inteligencia privada de Israel. La justicia colombiana y la estadounidense, porque los delitos se cometieron en el territorio de los EEUU, tendrán todas las pruebas", señaló.
De la Espriella acusó el martes a Petro de orquestar "un golpe de Estado" y pidió a las fuerzas militares mantener el orden constitucional.
Según el mandatario electo, Petro y Cepeda "iniciaron su plan B para quedarse a como diera lugar en el poder y lo quieren hacer a través de un golpe de Estado".
"Le pido como presidente electo a las Fuerzas Armadas de la República de Colombia que cumplan con su juramento de proteger la Constitución y la democracia, y no obedecer ninguna orden que Petro esté dando en sentido contrario", agregó.
También pidió a la comunidad internacional mantenerse vigilante del proceso de transición del poder que él deberá asumir el próximo 7 de agosto.
"No se puede hacer empalme con un Gobierno que desconoce el triunfo del Gobierno entrante. Petro, su heredero (Cepeda) y quienes los están secundando en este despropósito no son demócratas. De la que se salvó Colombia", sumó.
En un mensaje posterior, Petro ripostó: "Usted, señor Abelardo, es el que ya despedazó la Constitución. Primero, porque se eligió con ayuda extranjera, prohibido por la Constitución. Y peor aún, porque Abelardo entregó la soberanía nacional para ser presidente".
Y recordó que "hasta el 6 de agosto a las 12 de la noche soy comandante supremo de las fuerzas militares".
De acuerdo con El Tiempo, el proceso de empalme está regulado por la Ley 951 de 2005, la cual establece todos los procedimientos que se deben adelantar. Sin embargo, no contempla expresamente un escenario en el que una de las partes decida suspender o negarse a participar en un empalme.
Ese acápite legal señala que el Gobierno saliente está obligado a elaborar un informe de gestión y garantizar su entrega a la nueva Administración, que también está obligada a recibirlo y estudiarlo, más allá de las diferencias políticas.
Se espera que en los próximos días se lleve a cabo una reunión entre Germán Ávila, ministro de Hacienda y cabeza del empalme de la Administración Petro, y José Manuel Restrepo, vicepresidente electo y líder del empalme del entrante Gobierno, para definir los pasos a seguir.