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China

China, en un mal momento para salir en ayuda del régimen cubano

La economía de la nación asiática enfrenta sus propios desafíos bajo la creciente vigilancia del Partido Comunista, y prevé el menor PIB desde 1991.

Madrid
El presidente chino, Xi Jinping.
El presidente chino, Xi Jinping. Revista Mercado

Ni política ni económicamente "el horno está para pastelitos", como reza el viejo dicho cubano. Lin Jian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, indicó recientemente: "siempre proporcionaremos apoyo y ayuda a la parte cubana en la medida de nuestras posibilidades". La cautelosa postura de Pekín ante las presiones de Washington a La Habana, envía dos señales inequívocas.

La primera, de tipo política, revela una ausencia de amenazas o discursos contundentes por la posible caída del aliado latinoamericano. Si hay aflicción, todo está medido y calculado, al más puro estilo de Pekín.

El otro enfoque es económico. La frustración de China con el castrismo por la ausencia de reformas económicas quedó expuesta en WikiLeaks en 2010. "Es un verdadero dolor de cabeza", se quejaba entonces un enviado de Pekín. Casi 16 años después, Xi Jinping parece decir "te lo advertimos".

"Un entorno más complejo"

La idea de ayudar al régimen de Cuba "en la medida" de sus posibilidades significa que la nación asiática enfrenta problemas añadidos, pese a su estatus como segunda potencia económica global. La semana pasada, el Partido Comunista de China (PCCh) admitió un objetivo de crecimiento económico "de entre 4,5 y 5%" en 2026, "diseñado para encontrar un equilibrio entre lo que se necesita y lo que resulta factible".

Según The Wall Street Journal, la previsión representa "el nivel más bajo desde 1991" —exceptuando 2020, año de la pandemia—, "y aun así, probablemente les costará alcanzarlo".

"Pekín no ha logrado estimular el gasto del consumidor interno. Los programas a cuentagotas, tras interminables reuniones políticas, son, en el mejor de los casos, poco entusiastas y apenas suficientes para superar los efectos negativos que la crisis inmobiliaria ha tenido en el patrimonio neto de los hogares", explica Milton Ezrati, economista-jefe de Vested y experto en inversiones.

En declaraciones a DIARIO DE CUBA, Ezrati considera que "China ha llegado a un punto en el que una economía ya no puede mantener el ritmo de crecimiento que disfrutó en las fases iniciales".

El agotamiento del modelo se ve agravado por la creciente intervención estatal. The Wall Street Journal recuerda que Pekín "intenta consolidar el control de la economía en manos del Partido Comunista". Y denuncia que "el mandato de Xi se ha caracterizado por la hostilidad hacia las empresas privadas emprendedoras, especialmente en sectores como tecnología y servicios".

"El régimen chino ha manipulado las estadísticas desde el comienzo del 'milagro económico'. La nueva tasa del 4,5-5% anual es una verdad inexorable que el régimen ha tenido que aceptar. Nada cambia, aunque formalmente supone un reconocimiento", dice Pedro Isern, director del Centro para el Estudio de las Sociedades Abiertas, en diálogo con DIARIO DE CUBA.

Sin embargo, un menor PIB "no es la razón por la cual China ha decidido no apoyar a Cuba y a Venezuela en la disyuntiva existencial que enfrentan ambos países", considera el experto.

"China no puede hacerlo. No tiene las herramientas económicas y militares", afirma. El menor crecimiento chino impactará en América Latina "de la misma forma en que lo ha hecho en los últimos tres años, generando una creciente presión a las economías, vía un excedente exportador inédito en su historia".

En relación con el apoyo al régimen cubano, Mónica de Bolle, investigadora principal del Instituto Peterson de Economía Internacional, considera que China "está intentando ver cómo reaccionar, pero no quiere hacer nada que le vaya perjudicar en un momento difícil para su economía".

"Puede también ser la manera en que los chinos ven las cosas. Sus horizontes de planeamiento son muy largos, trabajan con una perspectiva en una visión a largo plazo. Puede ser que China esté esperando a ver qué va a pasar con Cuba, ahora con los intereses de Estados Unidos más obvios", explica De Bolle a DDC.

La "factura" del control comunista

En enero pasado, el profesor de Economía y Finanzas Xu Bin advirtió que China "ya no puede depender de muchas de sus fuentes tradicionales de fortaleza económica". Su teoría es que el "reequilibrio", entre otros aspectos, debería centrarse en aumentar el apoyo al sector privado, así como en la proporción del ingreso personal y nacional.

"Permitir que el sector privado prospere implica ceder cierto grado de control: este es el viejo dilema al que se enfrenta el Gobierno chino. Si se controla demasiado, se corre el riesgo de sofocar su capacidad de innovación e impulso del crecimiento; si se permite demasiada libertad, se corre el riesgo de una pérdida grave de influencia y supervisión", expuso el académico en un evento de la China Europe International Business School.

En su opinión, el dilema ha dado lugar a la "Teoría de la Brecha de la Puerta", mediante la cual el régimen chino "deja cuidadosamente la puerta abierta en un grado preciso, diseñado para equilibrar sus necesidades de que el sector privado sea exitoso y obediente a sus deseos".

Sin embargo, "cuando el impulso a la empresa privada se acelera demasiado, hasta el punto de representar un posible factor desestabilizador, la brecha se reduce rápidamente".

Mientras tanto, Pekín justifica las dificultades y pregona que, para "seguir progresando desde un nivel ya alto", hay que "enfatizar tanto la cantidad como, sobre todo, la calidad".

"¿Podemos ir aún más rápido? No es que no podamos, sino que elegimos no hacerlo. La primera lección del nuevo año hizo hincapié en frenar la búsqueda impulsiva de logros de gobernanza, lo cual tiene una profunda importancia", dice el gubernamental Diario del Pueblo.

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2 comentarios

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A los narracomuñangas Trump le esta pichando con rectas de 100 millas por el centro de home y no le tiran. Ya tienen 2 strikes: masburros en Venezuela, y el ayatolla en Iran (y las han dejado pasar

Profile picture for user Balsero

Cuba ha sido un mal negocio para los chinos. Siempre han pagado tarde y mal, y por consideraciones políticas, les han terminado perdonando las deudas. Pero tratándose de bienes de intercambio, los asiáticos no son para nada benévolos. Por eso hoy día, comercian libremente sin problemas con cualquier país de América latina y nadie objeta nada.