El régimen de Nicolás Maduro ha intensificado sus preparativos militares frente a lo que considera una inminente "fase 2" de la estrategia de Donald Trump, que diversos analistas apuntan incluiría ataques dentro del territorio venezolano, siempre bajo el discurso de la Casa Blanca de que se hace para combatir a los carteles de drogas, vinculados del Gobierno en Caracas.
La decisión de Trump de suspender canales diplomáticos con el chavismo, reportada por The New York Times y reseñada por DIARIO DE CUBA, marca el fin de cualquier posibilidad de negociación. En su lugar, según el chavismo —y en esto coinciden observadores—, Washington podría orientar su estrategia hacia acciones encubiertas o directas en territorio venezolano, justificadas bajo la lucha contra el narcotráfico, pero con el objetivo de desestabilizar al Gobierno de Maduro.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, dijo este 8 de octubre que un escenario manejado por el régimen venezolano es el de "asesinatos selectivos" en territorio venezolano. "EEUU busca la introducción de fuerzas especiales para cometer acciones disruptivas dentro del territorio nacional: sabotaje al sistema eléctrico, suministro de gas, distribución de alimentos y asesinatos selectivos", afirmó Padrino ante filas de uniformados que participaron de simulacros con fuego real.
La declaración de Padrino López, según expertos en seguridad, apuntaría a una posible infiltración de agentes estadounidenses o aliados en ciudades como Caracas o Maracaibo, dirigidos a interrumpir la infraestructura del país, para generar una situación de caos que pueda ser usada incluso para una extracción. Reiteradamente, la Casa Blanca ha dicho que presentará a Nicolás Maduro ante la justicia estadounidense.
En las últimas semanas, entretanto, ocho buques de guerra, un submarino nuclear, junto a cazas F-35 y aviones P-8 Poseidon, han realizado en aguas cercanas a Venezuela operaciones que han destruido lanchas narco y dejado al menos 21 presuntos traficantes muertos.
Esta "fase 1", según fuentes del Pentágono citadas por CNN, se centró en interdicciones marítimas. Sin embargo, la interrupción de diálogos, dictada directamente por Trump a Richard Grenell, su enviado especial a Venezuela, sugiere una transición a la "fase 2", que podría incluir operaciones terrestres, drones o incursiones de fuerzas especiales para neutralizar objetivos considerados narcoterroristas.
Analistas internacionales estiman que el tiempo para una acción estadounidense es limitado. Un informe del Financial Times del 5 de octubre indica que el Pentágono ha diseñado planes para ataques con drones o aéreos, potencialmente ejecutables en semanas. Diego Moya-Ocampos, experto en geopolítica e inteligencia de seguridad, advirtió este 8 de octubre que "la presencia militar en el Caribe no puede mantenerse indefinidamente. Los costos logísticos y políticos obligan a EEUU a actuar en días o semanas, o arriesgarse a perder credibilidad".
La flota, equipada con misiles Tomahawk capaces de alcanzar Caracas, representa una demostración de fuerza, pero su continuidad depende de resultados concretos, como capturas de líderes chavistas o interrupciones de redes de narcotráfico, más allá de lo contados ataques a embarcaciones pequeñas que han ocurrido hasta ahora.
El régimen de Maduro mantiene desde hace varias semanas una movilización militar que combina ejercicios tácticos con control social. Padrino llamó a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y al pueblo a "mantener la iniciativa", activando el "Plan Independencia 200" en 284 puntos estratégicos, incluyendo aeropuertos, refinerías y puertos.
Analistas consideran estos ejercicios una herramienta de cohesión interna más que una defensa viable contra una potencia extranjera con el poderío de EEUU.
Comunicacionalmente, entretanto, el chavismo sigue enviando mensajes confusos y contradictorios, como ya lo señaló DIARIO DE CUBA, en relación a agendas contrapuestas entre Maduro y el número dos del régimen, Diosdado Cabello. EEUU mantiene recompensas justamente por información que lleve a la captura de Maduro, Cabello y Padrino López.
Este miércoles, mientras el general Padrino López sostenía que los venezolanos debían estar preparados, Maduro ofrecía otro mensaje televisivo, pero proyectando una supuesta normalidad. En una cadena nacional de radio y televisión, Maduro habló sobre la cosecha de café, un festival de salsa en Puerto La Cruz, al oriente del país, y un torneo de béisbol juvenil, sin mencionar el despliegue estadounidense ni la ruptura diplomática y los mensajes de Padrino López en traje de campaña militar.
Esta desconexión entre la retórica marcial de Padrino y el discurso de Maduro, además de contradictoria podría ser una estrategia dual: preparar al país para un conflicto mientras se busca tranquilizar a una población golpeada por la crisis económica (el FMI proyecta que Venezuela tendrá la inflación más alta del mundo, de nuevo, este año), con casi ocho millones de migrantes y exiliados, escasez de medicinas y un salario mínimo que ni siquiera llega a los tres dólares mensuales.
Diosdado Cabello, número dos del chavismo y ministro de Interior, ha adoptado un tono más agresivo. En su programa televisivo Con el mazo dando de esta semana, afirmó: "Estamos preparados para cualquier guerra prolongada". Ya antes había amenazado que quienes apoyen la presión estadounidense enfrentarán consecuencias: "No van a salir sanitos".
La presión ejercida por el Gobierno de Trump llega al chavismo cuando éste enfrenta una contradicción estructural: dos décadas de políticas han transformado a Venezuela en un Estado dependiente de exportaciones petroleras hipotecadas a China (básicamente para pagar deudas anteriores), con una economía colapsada y una legitimidad cuestionada tras las elecciones de julio de 2024, consideradas fraudulentas por la oposición y 60 países de Europa y América.
Aunque Maduro ha intensificado la represión, controla las instituciones y ejerce censura sobre un disminuido sistema mediático, no cuenta con unas fuerzas armadas equipadas para un conflicto asimétrico, ni tiene el músculo económico para mantener un enfrentamiento prolongado, especialmente si EEUU corta —como ha dicho Trump— la cadena de distribución de drogas, afectando a la economía ilícita del país sudamericano.
Países aliados del chavismo, como Cuba, Rusia o incluso China han condenado la presión estadounidense, pero solo en los espacios diplomáticos, sin que se espere un apoyo logístico, financiero o militar para un eventual conflicto armado con Washington.
Si EEUU ejecuta la "fase 2" en las próximas semanas, como predicen los expertos, Venezuela enfrentará un desafío que excede la retórica antiimperialista del chavismo. La preparación militar, centrada en simulacros y milicias, no compensa las debilidades de un país con infraestructura colapsada y una población que en su mayoría apostó por la salida de Maduro en las elecciones del año pasado.
¿Quién gobierna hoy en Cuba? ¿DCSing..., la Raúl, GAESA?
La diarrea es lo que los va a acabar asesinando.
Parece que el próximo paso de la flota es por tierra.
Para finales de octubre o principios de noviembre, la flota yankee vuelve a casa. Los marines hartos de comer pescado fresco y tomar el buen sol del caribe.
Y Maduro? Pues listo para disfrutar otra navidad bolivariana.
En la foto Másburro conversa con el enemigo, preguntándole cuando y por dónde van atacar, la Diarrea de los Capos del Chavismo ya es incontrolable, los guardaespaldas cubanos esperan romper el record del Comandante Tortoló; el lema es: "¡La peste el último compañeritos!".
Milicianos Bobovarianos: ¡Aprieten el culo!
¡SI QUIERES CORRER VELOZ, USA TENIS TORTOLÓ!
"Analistas consideran estos ejercicios una herramienta de cohesión interna más que una defensa viable contra una potencia extranjera con el poderío de EEUU"
¿Qué analista, a menos que sea un activista de la izquierda empobrecedora y represiva, puede pensar que las payasadas de los narco lideres venezolanos son una herramienta de cohesion popular?
El articulista y sus fuentes olvidan que más de 2/3 de los venezolanos votó contra la tiranía y que la inmensa mayoría lo único que desea es que los liberen de esos verdugos, entonces no habrá unidad ni siquiera en la cúpula de gangsters, los que en la primera oportunidad o cuando salga el primer misil, empezarán a delatarse y entregarse unos a otros.