Israel lanzó el martes 9 de septiembre ataques aéreos contra líderes del grupo palestino Hamás en Doha, la capital de Catar, informaron las Fuerzas Armadas israelíes y el Gobierno catarí. Según diversas fuentes, la cúpula del grupo que gobierna en la Franja de Gaza estaba reunida para estudiar una propuesta de Estados Unidos para poner fin a la guerra en ese enclave.
"El Ejército y la agencia de seguridad interior israelí [Shin Bet] llevaron a cabo un bombardeo preciso contra altos dirigentes de la organización terrorista Hamás", indicaron las fuerzas armadas israelíes, citó la agencia de noticias AFP.
Un responsable militar de Tel Aviv confirmó la operación en Doha, con el nombre de "Cumbre de Fuego".
La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que la operación fue "totalmente independiente", sin participación de otros países.
"La acción de hoy contra los principales jefes terroristas de Hamás fue una operación totalmente independiente de Israel", indica un comunicado. "Israel la inició, Israel la llevó a cabo e Israel asume toda la responsabilidad", añade.
Según Tel Aviv, en el ataque murieron el líder de Hamás en Gaza, Khalil al-Hayya, así como el presidente de la Oficina Política de Hamás, Khaled Mashal.
Israel notificó a Estados Unidos antes de realizar el ataque aéreo, dijo un funcionario de la Casa Blanca. "Fuimos informados con antelación", indicó este alto responsable a la AFP bajo condición de anonimato. Catar es un aliado clave de Estados Unidos y alberga una gran base militar estadounidense en su territorio.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar, Majed Al Ansari, calificó el ataque de "cobarde" y "agresión criminal", que constituye una "flagrante violación de las leyes y normas internacionales".
"El Estado de Catar condena firmemente el cobarde ataque israelí que apuntó contra edificios residenciales donde se alojan varios miembros de la oficina política de Hamás en la capital catarí", afirmó en X. El Buró Político de la milicia palestina reside en ese país.
Según fuentes en Catar, los dirigentes de Hamás estaban reunidos deliberando una nueva propuesta de Estados Unidos para poner fin a la guerra en Gaza. Catar, que actúa como intermediario, anunció la interrupción de las negociaciones.
El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, condenó el ataque: "Acabamos de enterarnos de los ataques de Israel en Catar, un país que ha jugado un papel muy positivo en busca de un cese el fuego y de la liberación de todos los rehenes. Condeno esta flagrante violación de la soberanía y de la integridad territorial de Catar", dijo a la prensa.
Irán, un aliado clave de Hamás, calificó el ataque de "grave violación de todas las normas y reglamentos internacionales". También lo hicieron Jordania y Emiratos Árabes Unidos. Según el ministro de Exteriores jordano, Ayman Safadi, se trata de "una extensión de la brutal agresión israelí que amenaza la seguridad y la estabilidad de la región". El príncipe heredero saudita calificó por su parte el ataque israelí en Catar de "acto criminal".
El Ejército israelí justificó el ataque asegurando que "desde hace años, estos miembros de la dirección de Hamás dirigen las operaciones de la organización terrorista, son directamente responsables de la brutal masacre del 7 de octubre y han orquestado y gestionado la guerra contra el Estado de Israel".
La semana pasada, Netanyahu ordenó el inicio de negociaciones para liberar a todos los rehenes de Hamás en Gaza, pocos días después de que la milicia diera su visto bueno a una nueva propuesta de alto el fuego presentada por los mediadores (Egipto, Catar y Estados Unidos).
Pero al mismo tiempo, Netanyahu dio luz verde a una nueva ofensiva militar para tomar el control de Ciudad de Gaza, que Israel considera uno de los últimos bastiones del movimiento islamista palestino.
El lunes último, un ataque reivindicado hoy por la rama armada de Hamás costó la vida a seis civiles israelíes. El lunes el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, instó a Hamás a rendirse, después de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara un "último aviso", instándolo a liberar a todos los rehenes.
"Ayer, tras los ataques mortales en Jerusalén y Gaza, el primer ministro [Benjamín] Netanyahu instruyó a todas las agencias de seguridad para que se prepararan ante la posibilidad de atacar a los dirigentes de Hamás", señaló el comunicado conjunto de Netanyahu y del ministro de Defensa, Israel Katz.
"Hoy al mediodía, ante una oportunidad operativa (...) el primer ministro y el ministro de Defensa decidieron ejecutar la directiva dada anoche", añadió.
Este mismo martes, la rama armada de Hamás reivindicó el atentado del lunes en Jerusalén, que costó la vida a seis israelíes.
"Las Brigadas Al-Qasam se atribuyen la responsabilidad del ataque a tiros que tuvo lugar ayer por la mañana, lunes (...), cerca del cruce de la colonia de Ramot", indicó la milicia en un comunicado.