El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo el lunes 16 de junio en una entrevista con la cadena estadounidense ABC News que matar al líder supremo iraní, Ali Jamenei, no supondría una intensificación del actual conflicto entre ambos países, sino que le pondría fin.
Al ser preguntado sobre los reportes que aseguran que Donald Trump rechazó un plan israelí para asesinar a Jamenei por la posibilidad de que los ataques y contrataques empeoraran, Netanyahu aseguró que esa posibilidad "no va a intensificar el conflicto, va a poner fin al conflicto".
El primer ministro se negó a responder de forma clara sobre si su país busca efectivamente acabar con la vida del líder supremo, y se limitó a decir que Israel está "haciendo lo que tiene que hacer".
Netanyahu subrayó que a EEUU le interesa apoyar a Israel porque "hoy es Tel Aviv, y mañana será Nueva York", en referencia a la amenaza que supone el programa nuclear iraní.
Por su lado, Trump declaró el propio lunes que "Irán no está ganando esta guerra" con Israel y aseguró que a Teherán "le gustaría hablar" para buscar una solución al conflicto.
"Tienen que llegar a un acuerdo y es doloroso para las dos partes, pero yo diría que Irán no está ganando esta guerra y deberían hablar inmediatamente antes de que sea demasiado tarde", dijo durante un encuentro con el primer ministro canadiense, Mark Carney, en el marco de la Cumbre del G7 en Canadá.
Trump también indicó, a preguntas de los periodistas, que las autoridades iraníes han expresado a través de intermediarios su voluntad de desescalar el conflicto con Israel, que el lunes cumplió su cuarto día y ha provocado centenares de muertos en ambos países.
Este lunes, el diario The Wall Street Journal informó que Irán ha comunicado a través de los países árabes que desea poner fin al actual conflicto con Israel.
En la misma jornada, un bombardeo israelí alcanzó el edificio de la oficial Radio Televisión de la República Islámica de Irán (IRIB), lo que interrumpió inmediatamente la transmisión en vivo. La explosión ocurrió mientras una presentadora hacía un directo criticando a Israel, antes de que se la viera abandonar la transmisión en medio del humo y luego de un fuerte estruendo, informaron los medios iraníes, que compartieron un video del suceso.
Luego de los ataques de Israel contra el programa nuclear de Teherán, la agencia nuclear de la ONU, el OIEA, confirmó el lunes que desde el viernes pasado no hubo más daños en la gran planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, atacada ese día, aunque en su interior hay contaminación tanto radiológica como química.
En un discurso ante la Junta de Gobernadores del organismo, el director general de la agencia, Rafael Grossi, agregó que la infraestructura eléctrica de la planta fue destruida por los bombardeos.
"En todo caso, no hay indicios de un ataque físico a la sala subterránea de cascadas de centrifugadoras de gas para enriquecer el uranio, si bien la pérdida de energía podría haber dañado los equipos", comentó Grossi, citado por la agencia de noticias AFP.
"Nada indica que hubo un ataque físico contra la sala subterránea" de la instalación, precisó. La planta de Natanz, en el centro del país, es la más conocida de las instalaciones nucleares iraníes y su existencia salió a la luz en 2002.
"Ningún lugar es seguro": cómo viven los iraníes los peores ataques de Israel en años
Al menos 19 personas murieron en Israel desde el viernes a causa de los ataques de Irán, mientras que varios lugares, incluyendo edificios residenciales, fueron golpeados en la capital iraní, Teherán. Más de 220 murieron en Irán, de acuerdo a la información oficial.
"Atascados", es la respuesta más habitual que la gente con la que la BBC contactó en Irán ha descrito su situación en estos momentos.
Una mujer contó que no ha podido dormir en dos días: "He pasado por situaciones realmente difíciles", dijo. La actual situación le recuerda lo que vivió durante la cruenta guerra entre su país e Irak, en la década de 1980, cuando ella era una niña, y que dejó cientos de miles de muertos durante los ocho años que duró el conflicto.
"La diferencia es que en ese entonces, al menos cuando iba a haber un ataque, podíamos escuchar las sirenas que nos alertaban sobre lo que iba a ocurrir. Pero ahora, durante los bombardeos o ataques aéreos, no hay ningún sistema de alarma", explicó.
"Parece que a ellos [las autoridades] no les importan nuestras vidas ahora", añadió.
Otro residente de Teherán dijo: "Tuve que conducir lejos de casa para encontrar una gasolinera, porque había largas colas delante de cada una". Algunos en la ciudad incluso se están mudando, "lejos de donde viva cualquier funcionario".
La conexión a internet ha sido inestable, por lo que es muy difícil mantenerse en contacto con la gente dentro del país, afirmó la BBC.
"Lamentamos que a los líderes de nuestro país no les importe ninguno de nosotros ni nuestras vidas, y todos estamos tratando de superar estos días con miedo, agotamiento y mucho estrés; esto es extremadamente duro y doloroso", comentó una residente de Teherán.
"No puedo irme de Teherán sin más. No puedo dejar a mis padres ancianos, que no pueden viajar lejos, e irme de la ciudad. Además, tengo que ir a trabajar. ¿Qué puedo hacer ahora?", declaró otro habitante de la capital iraní.
Benjamin Netanyahu instó a los iraníes a alzarse y derrocar al Gobierno, en un mensaje enviado el segundo día de los ataques. Hasta ahora, sin embargo, la gente en el país ha optado por mantenerse a salvo y hay poca evidencia de que el llamado haya resonado en el terreno, afirmó Daryoush Karimi, del servicio persa de la BBC.
Lo que quizás más conmocionó a la gente en Irán fue la destrucción de edificios residenciales, incluso más que los ataques a instalaciones nucleares y bases aéreas, afirmó Pouyan Kalani, periodista del servicio persa de la BBC; algo que ni la población en general ni los funcionarios habían previsto.
Imágenes de un niño muerto bajo los escombros, con un oso de peluche cubierto de polvo tirado en la calle y un cuaderno de bocetos esparcido por el suelo eran escenas que muchos iraníes no habían presenciado desde el final de la guerra entre Irán e Irak, especialmente en las calles de la capital.
Un ataque de este tipo contra Teherán provocó que muchos de los que se vieron en la "primera línea de combate" se preguntaran qué estaba sucediendo exactamente, cuán extendido estaba y cómo podían protegerse a sí mismos y a sus familias.
Las autoridades iraníes tampoco explicaron por qué el sistema de defensa aérea del país era tan ineficaz que Israel podía bombardear objetivos críticos en cuestión de horas.
Durante horas tras el primer ataque israelí en la madrugada del viernes, e incluso más de un día después, ninguna institución oficial en Irán ofreció información pública ni explicación alguna para ayudar a la gente a comprender la verdadera magnitud de los ataques israelíes o cómo responder.
Prácticamente todos los funcionarios que aparecieron en la televisión estatal hablaron en un tono que sugería que no había sucedido "nada grave", insistiendo en que la situación estaba "bajo control" y que las ciudades eran "seguras y tranquilas".
Ninguna autoridad explicó cómo las aeronaves israelíes aparentemente habían volado libremente, sin resistencia, todo el camino a Teherán y otras ciudades para atacar sus objetivos.
Pero el viernes por la tarde, tras la publicación de dos declaraciones del líder supremo de Irán, una escrita y otra en video, presentadores y comentaristas de programas en medios estatales comenzaron a proclamar una "venganza severa".
En su mensaje de video, el ayatolá Alí Jamenei declaró que "las Fuerzas Armadas actuarán con fuerza y doblegarán al vil régimen sionista".
Al anochecer, se lanzaron misiles balísticos iraníes hacia Tel Aviv, Israel, y los medios de comunicación estatales iraníes comenzaron a transmitir en vivo escenas de la ciudad, mostrando lo que parecían ser misiles impactando el centro de la ciudad.
Estas imágenes sirvieron de telón de fondo para entrevistas con analistas que explicaban cómo los misiles iraníes habían penetrado las defensas israelíes, dando una "lección" y una serie de "respuestas contundentes".
De esta manera, se moldeó la narrativa de la victoria, e incluso el sonido de las sirenas antiaéreas en Tel Aviv se presentó como una señal de miedo.
Todo esto ocurrió mientras los ataques israelíes contra las bases aéreas e instalaciones nucleares iraníes en Natanz, Fordow e Isfahán continuaban, y a primera hora de la mañana del sábado, drones hostiles seguían sobrevolando Teherán.
Además de quienes se apresuraron a ir a las gasolineras, otros hablaban de comprar pan o de almacenar arroz y aceite por si acaso había escasez.
Varias horas después, el ministro del Interior iraní se dirigió al público en los medios estatales y ofreció recomendaciones: "Mantengan la calma; eviten alimentar la ansiedad; confíen solo en las fuentes oficiales; absténganse de viajes innecesarios; y cooperen con los servicios de emergencia".
Sin embargo, estas declaraciones sonaron más bien como exigencias para controlar los disturbios.
Aparte del anuncio de la muerte de varios altos mandos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y científicos nucleares, la única información oficial llegó en forma de informes parciales de los medios: detalles limitados sobre ataques a instalaciones militares y nucleares, y cifras de víctimas descoordinadas publicadas por gobernadores provinciales o funcionarios locales de la Media Luna Roja.
En cambio, las agencias de noticias se llenaron de declaraciones de funcionarios, asociaciones religiosas y diversas instituciones, todas haciéndose eco de la narrativa de una "nación oprimida pero resiliente", sostenían la continuidad del "Eje de la Resistencia" (los aliados regionales de Irán) y pedían al líder supremo que garantice "represalias severas".
Sin embargo, incluso después de revisar estos informes, seguía siendo imposible determinar cómo se pudieron llevar a cabo ataques de esta magnitud, cuántos funcionarios y científicos, así como civiles, murieron, qué instalaciones específicas fueron atacadas, la magnitud real de los daños y si Teherán y otras ciudades seguían siendo seguras.
El presidente pacifista que no quiere guerras
𝗔𝗹𝗮𝗿𝗺𝗮 𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗹 𝗮𝗻𝘂𝗻𝗰𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗖𝗮𝘀𝗮 𝗕𝗹𝗮𝗻𝗰𝗮 𝗱𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗧𝗿𝘂𝗺𝗽 𝗻𝗼 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗮𝗿𝘁𝗮 𝗹𝗮𝗻𝘇𝗮𝗿 𝘂𝗻 𝗮𝗿𝗺𝗮 𝗻𝘂𝗰𝗹𝗲𝗮𝗿 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗜𝗿á𝗻
https://shorturl.at/o2Syf
Lo de Irán se remonta a los 70, cuando el entonces presidente Jimmy Carter se negó a venderle armas al sha Palevy, amigo de EEUU, y ahí los ayatolás aprovecharon y agarraron el poder. Carter fue, por eso, el presidente del siglo XX que más daño le ha hecho a este país y al mundo.
https://www.youtube.com/wat…
si, eso es exactamente lo que hace falta, que Trump se deje de tanta calculadera y "negociacion" y le meta la bomba al bunker con el uranio, eso si sera acabar con el perro ... a al menos que le venda la bomba y el avion a Israel..
Claro, Bibi cree que matando a Jamenei se acaba el problema. Yo tambien..... Como si Irán fuera una serie de Netflix que se cancela matando al protagonista. Lo curioso es que Jamenei ni siquiera es de los más brillantes que han pasado por ahí… así que cuidado, que el reemplazo podría venir con cerebro y agenda. La solución real no está en apretar un gatillo, sino en que el propio pueblo iraní decida cambiar el guion, como ya intentaron otros en la región, Siria por ejemplo..
Em———Cuando se dice eliminar a Jameini, lo que se quiere decir es acabar con la teocracia extremista. El pueblo iraní al igual que el cubano que está atrapado en el terror del régimen. Los días de los ayatolas estân contados y si entra USA será más rapido. Algo así le hubiera hecho falta a Cuba.
Los ayatolas quisieron chantajear a la comunidad internacional con la amenaza de la bomba y se pusieron bocones; hasta hoy, que los van a dejar en cueros y con las manos en los bolsillos. Un estado terrorista no puede tener armas nucleares.
Netanyahu tiene toda la razón. Muerto el perro se acabó la rabia.