La tercera encuesta de DIARIO DE CUBA, aplicada por Cubadata, llega en un momento en que otra consulta independiente —la macroencuesta de la coalición EncuestaCuba.net, impulsada por más de 30 medios y actores de la sociedad civil— puso cifras contundentes al rechazo ciudadano. Lejos de contradecirse, ambos ejercicios dibujan una misma dirección: amplio descontento con el sistema, demanda de cambio político, y apego al Estado social y la soberanía nacional. La diferencia está en la magnitud y la radicalidad de las salidas que registran.
Dos fotos del mismo momento
Según los organizadores de la macroencuesta, la coalición reunió más de 42.000 respuestas válidas entre abril y el 1 de mayo de 2026, con el 58% de los participantes dentro de la Isla y el 42% en el exterior, pese al bloqueo de la URL en Cuba y la necesidad de usar VPN para responder. Por su parte, el Foco Cuba: Opinión, autocensura y acción cívica, de DIARIO DE CUBA, coordinado por el experto en análisis estadístico Arístides A. Vara Horna, trabajó con un panel de 2.214 cubanos conectados, residentes en todas las provincias del país, entrevistados entre el 20 de mayo y 8 de junio.
Ambas son muestras no probabilísticas y autoseleccionadas de población conectada: ninguna pretende "representar" estadísticamente a toda Cuba, y sus cifras no son directamente comparables como si fueran encuestas oficiales de alcance nacional. Se trata de dos instrumentos distintos que miran el mismo momento político desde ópticas complementarias.
[ACCEDE AQUÍ A LOS RESULTADOS COMPLETOS DE LA ENCUESTA 1, LA ENCUESTA 2 Y LA ENCUESTA 3 DE DIARIO DE CUBA, REALIZADAS POR CUBADATA]
Coincidencias: rechazo amplio y demanda de cambio
En lo grueso, los resultados convergen. La coalición de medios reporta que el 94% de los encuestados se declara insatisfecho con el sistema político y que el 95% considera urgente un cambio. La encuesta de DIARIO DE CUBA, con otro diseño, registra en torno al 57,9% de insatisfacción con el sistema y un 60,4% que considera urgente un cambio político en Cuba, cifras más moderadas pero que apuntan en la misma dirección: hay una mayoría clara que rechaza el modelo vigente y desea transformarlo.
Las diferencias más visibles están en dos planos: la magnitud de la insatisfacción y la radicalidad de la salida. La coalición encuentra cifras extremas: 94% de rechazo al sistema y hasta 64,6% de apoyo a "derrocar el gobierno por cualquier medio necesario", incluida la vía armada, mientras un 99% se muestra a favor de eliminar el partido único. El foco de DDC dibuja un cuadro más fragmentado y menos maximalista: las rutas de salida compiten, sin que ninguna se imponga claramente, con el diálogo, la presión internacional, el cambio político profundo y el alivio económico inmediato moviéndose en una banda de entre el 16% y el 23%.
En el caso del partido único, la diferencia de lectura es clave. Si se calcula solo entre quienes emiten una opinión válida, el rechazo a mantener el sistema tal cual se aproxima al 96%: prácticamente todos los que contestan la macroencuesta de la coalición quieren reformar profundamente o eliminar el monopolio político.
Sin embargo, en el Foco de DIARIO DE CUBA el apoyo explícito a eliminar el partido único se sitúa en torno al 60% del total, conviviendo con un 37% de participantes que optan por "no sabe / no responde" ante una pregunta de máxima sensibilidad. Esa porción silenciosa desaparece en los sondeos que toman como denominador solo a quienes opinan, como el realizado por la coalición de medios. Vara Horna insiste en que, "en un régimen autoritario, ese silencio no es ruido estadístico, sino un indicador directo de miedo y autoprotección".
Tres razones para la divergencia
El propio analista identifica factores que ayudan a explicar por qué la macroencuesta produce cifras tan altas de insatisfacción y apoyo a salidas radicales, mientras el Foco de DIARIO DE CUBA muestra un paisaje más matizado.
- Selección de participantes: La encuesta de la coalición fue difundida principalmente por medios y canales abiertamente opositores y tuvo que sortear el bloqueo del régimen. Eso hace probable que respondiera un estrato especialmente movilizado y politizado. Sus cifras de apoyo a la "vía armada" describen ese segmento activado de la sociedad conectada, no al cubano promedio ni al conjunto de la población.
- Encuadre de las preguntas: El instrumento de la coalición es frontal, con muchas preguntas que se formulan de forma directa y sin filtros. La encuesta de DIARIO DE CUBA aplicada por Cubadata utiliza, en cambio, un diseño A/B/C que aplica tres versiones del cuestionario (directa, neutral e indirecta) sobre el mismo panel de participantes, para medir cómo cambia una respuesta según el tono y el nivel de protección percibido.
En la encuesta de DDC se observa, por ejemplo, que en una pregunta neutral sobre sanciones de Estados Unidos, las tres opciones favorables a aliviar las sanciones ("eliminar todas", "reducirlas gradualmente sin reformas inmediatas" y "reducirlas gradualmente con reformas verificables") suman en conjunto alrededor de un 54% de las respuestas, mientras que en la versión directa de la misma pregunta, el 32,6% prefiere eliminarlas gradualmente y el 37,9% abolirlas por completo, hasta rondar el 70,5% de apoyo acumulado al alivio.
La forma de preguntar no cambia la dirección del rechazo, pero sí puede inflar la magnitud de las posiciones más fuertes.
La mayoría de los reportes tradicionales calcula sus porcentajes usando como denominador solo a quienes contestan, lo que en el caso del partido único produce titulares como "más del 90% quiere eliminarlo o reformarlo".
Foco Cuba hace algo distinto: integra la no respuesta deliberada como dato analítico. En las preguntas más sensibles —como qué hacer con el partido único o con el aparato de la policía política— el estudio registra que cerca de un 37% de la muestra opta por no pronunciarse ("no sé / prefiero no responder"). En un contexto totalitario, esa omisión deja de comportarse como un "dato faltante al azar" y pasa a ser evidencia de contención por miedo. Ignorarla para privilegiar el impacto de los porcentajes de rechazo sería, en palabras de Vara Horna, "un sesgo de complacencia analítica".
Qué aporta cada encuesta y cómo leerlas juntas
Leído en conjunto, el panorama que construyen las dos encuestas es complementario. La macroencuesta de EncuestaCuba.net aporta escala y contundencia: más de 40.000 respuestas, en buena parte recogidas desde la Isla pese a los obstáculos del régimen, ofrecen una señal difícil de ignorar sobre el estado de ánimo del universo conectado. El sondeo de DIARIO DE CUBA, por su parte, aporta un instrumento de lectura más preciso: dentro de un solo estudio controlado, demuestra cómo el diseño de preguntas, el contexto de difusión y la incorporación del silencio pueden inflar o matizar cifras como el "94% rechaza el sistema" o el "64% apoya la vía armada", de la macroencuesta de medios.
Las dos encuestas coinciden en un matiz decisivo que el propio Vara Horna subraya: el rechazo al régimen no implica renunciar al Estado social ni a la soberanía. En la macroencuesta, alrededor del 73% quiere conservar la salud y la educación universales y cerca del 69% mantener la soberanía e independencia del país. En la tercera encuesta de DIARIO DE CUBA, protección de salud, educación y servicios básicos, elecciones libres y garantías de soberanía aparecen casi empatadas como condiciones indispensables para que una transición sea considerada legítima.
La salvedad final que subraya Vara Horna es que las diferencias entre ambas encuestas no deben leerse como un "antes y después" ni como que un estudio corrige al otro en términos de representatividad. Ninguno fija magnitudes nacionales; juntos, ayudan a acotar mejor qué puede y qué no puede afirmarse hoy sobre la opinión política en la Cuba conectada.
Una nueva encuesta de DIARIO DE CUBA, a cargo de Cubadata, está actualmente en proceso de análisis tras la recogida de la muestra entre cubanos residentes en la Isla. Abordará la situación actual, el proyecto de vida y la capacidad de agencia de los encuestados.