El comercio bilateral no petrolero superó los 39 millones de dólares en 2024 y La Habana intenta aprovechar esa relación para impulsar sectores clave en medio de su crisis.
Un evento dedicado a atraer el capital de los cubanos radicados fuera se produce en medio de noticias poco alentadoras para quienes piensen invertir en la Isla.
Nuevos datos oficiales contradicen lo dicho en diciembre de 2024 por el ministro de Turismo acerca de que en el segundo semestre de ese año no se invirtió en ninguna obra nueva.
Transeúntes en una calle de La Habana.Diario de Cuba
La decisión del castrismo de subir aranceles para disminuir importaciones, con la idea de que el capital privado se traslade a actividades productivas, apretará más la soga en el cuello de los cubanos.
El primer ministro cubano Manuel Marrero, junto al empresario italiano Ernesto Preatoni.Gobierno Cuba/Twitter
El régimen está atrapado en su propia contradicción: tanto ha reprimido económicamente al pueblo para conservar el poder que el país se ha quedado sin economía, y esto hace cada vez más difícil mantener el poder.
Padres y alumnos frente a una escuela en Cuba.Diario de Cuba
Al comenzar el curso 2023-2024, la crisis deja el terreno abonado para los negocios que cobran precios altísimos por los materiales que el Estado no garantiza a pesar su propaganda.
Cuba tiene un enorme potencial económico en la extendida titularización de su urbanismo, a pesar de 63 años de ineptitud económica y nula propiedad privada.
Una caja con algunos productos agrícolas a la venta en La Habana.diario de cuba
Mientras con una mano el Gobierno gasta 1.500 millones de dólares construyendo hoteles, con la otra reduce las importaciones de comida y la inversión en agricultura.
Fachada de una bodega en La Habana. Diario de Cuba