La petrolera australiana Melbana Energy, que encontró petróleo de calidad en Cuba y anunció en diciembre de 2024 que comenzaría a exportarlo, registró una pérdida neta de 50,2 millones de dólares australianos en el periodo fiscal terminado el 30 de junio de 2026.
Según informes empresariales recogidos por medios de la industria energética, ese resultado deriva sobre todo de un deterioro de 35,7 millones de dólares en el valor de su proyecto de explotación del Bloque 9 de reservas petrolíferas de Cuba, que abarca 2.344 kilómetros cuadrados en la costa norte de la Isla, más otros 10,7 millones de reducción en el valor de sus inventarios.
Según el artículo, ambos impactos están relacionados con el incumplimiento de la financiación de su socio en la operación conjunta, la estatal angolana Sonangol, y con las sanciones de EEUU sobre la estatal cubana Unión Cuba Petróleo (Cupet).
Melbana señaló que el Bloque 9 permanece en situación de "care and maintenance"; o sea, con las operaciones reducidas al mínimo necesario para preservar las instalaciones y los activos. Por otro lado, la perforación del pozo Amistad-11 fue aplazada después de que Sonangol dejara de financiar sus compromisos.
Asimismo, el pozo Amistad-2, perforado a partir de septiembre de 2025, atravesó 169 metros de reservorio neto altamente poroso. Las pruebas confirmaron una elevada permeabilidad, pero no recuperaron petróleo. Ese proyecto necesitará nueva financiación para continuar la exploración.
En contraste, el pozo Amistad-1 volvió a producir petróleo de manera natural cuando fue reabierto, según el informe.
El impago de Sonangol, que dejó de financiar la operación conjunta en noviembre de 2025, es la razón principal de los problemas de Melbana en Cuba. Ese socio tenía una participación del 70% en el Bloque 9, la cual debe ser transferida a Melbana, que tiene el 30% restante, pero ese cambio todavía espera por la aprobación de las autoridades cubanas. El otorgamiento de la autorización no garantizará que las operaciones se restablezcan automáticamente.
Después del cierre del ejercicio, Melbana recibió 14,5 millones de dólares de Sonangol como pago parcial, pero hay una cantidad pendiente que la empresa continuará intentando recuperar.
Finalmente, luego de que en junio pasado EEUU sancionara a Cupet, Melbana suspendió sus actividades financieras, técnicas y administrativas directas relacionadas con la petrolera cubana, mientras analiza las consecuencias de las sanciones estadounidenses. La petrolera australiana y sus filiales no han sido designadas por Washington.
Todo lo anterior dejó al Bloque 9 en una situación en la que, aunque Melbana mantiene formalmente sus derechos sobre el proyecto, la continuidad de las operaciones depende de financiación, autorización regulatoria y de poder establecer una estructura operativa compatible con las sanciones estadounidenses.
Como consecuencia del escenario, a 30 de junio de 2026, Melbana tenía solamente 472.000 dólares australianos en efectivo, aunque posteriormente recibió los 14,5 millones de Sonangol. La compañía mantiene además activos y proyectos en Australia, que pretende desarrollar mediante asociaciones, ventas o acuerdos que reduzcan sus necesidades de capital.