Phoenicia T.A.A. Cyprus Ltd., el segundo mayor distribuidor de puros cubanos del mundo, anunció que añadirá un recargo para todos los pedidos ante las dificultades para realizar los despachos de tabaco desde la Isla, debido a la retirada de navieras y aerolíneas tras las sanciones de EEUU contra La Habana.
Según el medio Halfwheel, un recargo del 6,5% de todas las "ofertas y pedidos" de puros cubanos fue establecido, antes que el aumento del precio de los productos individuales.
Phoenicia señaló que debido a la enorme disminución de la carga marítima hacia y desde Cuba, ha tenido que pasar de usar esa vía de transporte a la carga aérea, lo que supone precios más altos.
"Sin embargo, esta opción presenta limitaciones significativas, incluyendo la disponibilidad limitada de vuelos y costes de transporte sustancialmente más altos, que pueden alcanzar más del 15% del valor de los puros importados", indicó la empresa.
"Dadas estas circunstancias excepcionales, consideramos necesario repercutir una parte de estos costes adicionales", precisó.
Phoenicia señaló que el recargo es una medida temporal y se eliminará "una vez que mejoren las condiciones y se reanuden los servicios de carga marítima a Cuba".
Conocida como distribuidora de puros cubanos a 56 países de África, Europa y Oriente Medio, la firma opera en la importación y distribución de productos de la estatal Habanos S.A. en Chipre, Grecia, Malta, Ucrania, Turquía y toda África, excepto Argelia, Marruecos y Sudáfrica.
Fundada en 1999 y con sede principal en Limassol, Chipre, en calidad de distribuidora oficial gestiona la importación de marcas premium de la Isla como Cohiba, Montecristo y Romeo y Julieta.
Desde hace meses, el impacto en este negocio de La Habana se hace sentir, pero no solo por las presiones de Washington. En marzo se reportó que las tiendas que venden puros cubanos en Canadá se resentían en su oferta en momentos en que existe un aumento de la demanda global de tabaco.
Sheldon Lloyd Smith, presidente de la Asociación de Cigarros de Canadá, comentó entonces que la industria del puro premium ha estado enfrentando presiones de suministro a nivel mundial en los últimos años, y la actual escasez de combustible en Cuba añade más presión a un sistema ya "limitado".
"El tabaco debe transportarse de las granjas a las casas de curado, los trabajadores deben viajar a las fábricas y los puros terminados deben pasar por canales de exportación. Cuando la disponibilidad de combustible se limita, esos pasos logísticos pueden ralentizar la producción y retrasar los envíos", lamentó.
A la situación con el petróleo en Cuba, agravada en 2025 por la disminución de los envíos de Venezuela, que se interrumpieron en diciembre, Lloyd Smith sumó la escasez de empleados para la industria tabacalera en la Isla.
"Las plantas de fábrica que antes tenían aproximadamente 400 torcedores de puros trabajando a la vez pueden ahora estar funcionando con cerca de 80, reflejando los desafíos laborales que afectan a partes de la industria", comentó.
"Los puros premium son productos hechos a mano y en cantidades limitadas. El tabaco utilizado en estos puros suele envejecerse durante varios años antes de ser utilizado en la fabricación, y los puros en sí a menudo continúan envejeciendo después de enrollarse".
Según Lloyd Smith, los minoristas de puros especializados están recibiendo asignaciones menores y envíos menos frecuentes de lo que han tenido históricamente, reflejando peores condiciones globales de suministro, en lugar de un evento aislado.
"Algunos minoristas están empezando a centrar más la atención en puros premium del Nuevo Mundo producidos en países como República Dominicana y Nicaragua, que actualmente tienen mayor capacidad para responder al aumento de la demanda global", señaló, en referencia a los productores que han ido ocupando el puesto que antes tenía la menguante producción tabacalera cubana.
El monopolio estatal Habanos S.A. reportó en 2024 ingresos por 827 millones de dólares, un 16% superior a 2023, cifra que fue calificado como un récord por el vicepresidente comercial del grupo, Jorge Pérez.
La producción de tabaco en Cuba lleva años marcada por deficiencias en la planificación, impagos estatales a los campesinos y carencias significativas de insumos.