"Caída libre del producto interno bruto (PIB) de Cuba en el primer trimestre de 2026, en un rango estimado entre 20 y 24,7% en relación con igual periodo del año anterior", apuntó el economista Pedro Monreal, citando datos publicados por la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
A juzgar por las cifras que aparecen en el informe "Indicadores seleccionados del sistema empresarial y presupuestado", que no incluye el desempeño de las MIPYMES y otras formas no estatales, la producción estatal de bienes y servicios va en declive.
Monreal parte del supuesto de que, "dado su alto peso en la economía, la dinámica de la producción estatal de bienes y servicios coincide aproximadamente con la trayectoria del PIB".
De ahí que, analizando la información oficial ahora disponible, "es probable que se acelere la caída del PIB en el segundo trimestre de 2026, porque eventualmente se mantendría una crisis de oferta en el marco del repunte de la inflación iniciado el pasado mes de febrero".
De acuerdo con la ONEI, las pérdidas económicas ascendieron a 2.432.393.9 pesos, superior a los 2.822.371.5 de igual trimestre de 2025. El sector estatal acumuló el 86,2% de tales afectaciones, mientras que el número de empresas con pérdidas suma 365, frente a las 278 de hace un año.
En cuanto al total de ventas de bienes y servicios entre enero y marzo, las minoristas fueron el 77,5% en comparación con un año atrás (60.706.086 millones de pesos). El comercio minorista fue el 43,5% de esas ventas; la gastronomía, el 23,2%, y los servicios el 33,3%.
Llama la atención en el informe que en la participación en las pérdidas antes de impuestos por actividad económica destacan la industria manufacturada (excepto la industria azucarera), que cubre el 32,8% de estas (del 18,4% de hace un año); el comercio (16,6% de las pérdidas totales, del 10,4% de hace un año), y el transporte, almacenamiento y comunicaciones (13,9%, frente al 4,2% previo).
Monreal, quien anticipó que el colapso económico en la Isla durante 2026 podría igualar o ser peor que el del oscuro 1993, el peor año del "Periodo especial", con una pérdida de hasta el 15% del PIB, señaló días atrás que Cuba enfrenta una "estanflación incontenible".
"Por primera vez en lo que va de año el aumento acumulado de precios al consumidor en Cuba (7,18%) es mayor que el acumulado en igual período de 2025 (6,56%). Combinado con el desplome del producto interno bruto (PIB), indicaría una estanflación incontenible", afirmó.
El experto señaló que tal caída "se combinaría con un notable aumento de precios que no solamente derrumbaría la economía y destruiría bienestar social, sino que entorpecería la política económica".
La estanflación es un escenario económico crítico que combina el estancamiento del crecimiento económico (recesión o PIB plano) con una alta inflación y un aumento significativo del desempleo. En ese escenario, se reduce el poder adquisitivo de los hogares, al subir los precios, mientras la actividad económica se paraliza.
Lo anterior coincide con datos ofrecidos en la más reciente reunión del Consejo de Ministros cubano. En ella, el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, reportó una inflación interanual del 13,42% al cierre de marzo, "ligeramente superior a la de febrero", dijo.
Ello, a causa del aumento de los precios de los productos agropecuarios, pues en el mercado no estatal estos se elevaron un 31,9%, en especial en La Habana, dijo el funcionario.
Por su parte, el ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, informó de un déficit presupuestario superior al planificado, mientras que los ingresos brutos cerraron al 89%, con incumplimientos en los aportes al presupuesto central.
"Si algo parece quedar claro al comenzar el quinto mes de 2026 es la absoluta irrelevancia del pregonado 'Programa Económico Social del Gobierno 2026'. Pudiera engavetarse sin consecuencia práctica alguna", apostilló Monreal.
"La situación pudiera ser peor, porque el análisis de inflación en Cuba debe partir de la discutible confiabilidad de su medición oficial. No pocos economistas consideramos que la estadística oficial subvalora la inflación".
"A estas alturas es insuficiente el empobrecimiento masivo y la contracción del gasto presupuestario real (como % del PIB) como instrumentos antinflacionarios. Tampoco es viable el programa oficial actual en un contexto de alta penuria energética y de divisas", señaló.
Para Monreal, con lo anterior, la eventual estabilización macroeconómica a corto plazo en el país, en la cual "la reducción de la inflación es un indicador clave, es inviable sin un rediseño del esquema de inserción internacional, y eso pasa por una negociación con EEUU".
"Las condiciones geopolíticas en las que se ha forzado a operar a un modelo económico agotado en el marco de una prolongada crisis estructural desplazan la posible solución macroeconómica a corto plazo desde el plano de la política económica hacia el de la negociación política", finalizó.